La UOM de Córdoba se rebela contra la paritaria de la intervención y pide discutir de nuevo salarios

La seccional de esa provincia aprobó un plan de lucha para reclamar la reapertura de la mesa de negociación, cerrada a principio de año con la firma de un incremento del 23,5 por ciento en cuotas hasta abril del 2027. Buscan sumar a otras regionales. “Es un cuento”, dijo Rubén urbano sobre el acuerdo y la pretensión del gobierno de que el año que viene los ingresos le ganen a la inflación.

Martes, 22 de septiembre de 2026 10:00


A comienzos de mes, el grupo de paritarios de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) nombrados por la intervención judicial anunció la firma de la paritaria para la rama 17, la más importante del gremio. Con una suba en cuotas hasta marzo del año que viene, el convenio fue rápidamente homologado por la Secretaría de Trabajo nacional, que avaló lo firmado con las cámaras empresariales. Días antes, se había anunciado el acuerdo para la rama siderúrgica, que suele ser muy disputada, lo que marca cierta sintonía de la conducción judicial de la UOM con las patronales. El acuerdo, que contempla una suba global del 23,5 por ciento hasta abril del año que viene, recibió algunos cuestionamientos que fueron creciendo en las últimas semanas, como sucede en la provincia de Córdoba. Allí, la seccional lanzó un plan de lucha y desafía la paritaria firmada a nivel nacional.

Así lo informaron mediante un documento, donde calificaron de “miserable” el incremento alcanzado. “Las paritarias discutidas en el ámbito nacional han carecido de una verdadera y genuina representatividad de los trabajadores, ya que las han discutido dirigentes que han sido impuestos por la intervención política judicial”, agregaron. Desde la conducción regional buscan que se sumen más sectores para forzar una reapertura en el corto plazo.

La “rebelión” de la UOM cordobesa parece ser el punto de partida de un cuestionamiento generalizado a la paritaria firmada por la intervención judicial que encabeza Alberto Biglieri y que desplazó de la conducción del gremio industrial más importante del país a Abel Furlán. El sector metalmecánico es el más importante del gremio y logró una mejora del 23,5 por ciento para todos los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 260/75. A comienzos de septiembre, se confirmó que la Secretaría de Trabajo homologó el acuerdo, por lo que quedó formalmente vigente para todo el país. Desde la intervención destacaron que la homologación de la cartera laboral se consiguió “en tiempo récord”. Pero los cuestionamientos comenzaron a llegar y Córdoba fue la primera en hablar de un acuerdo “miserable”.

Esta semana, se anunció que se mantendrá el plan de lucha para reclamar la reapertura de la discusión salarial. “Por el aumento de los montos asignados en la última y miserable paritaria firmada por la intervención”, recalcaron mediante un comunicado, en el que marcaron que seguirán “defendiendo los puestos de trabajo y rechazando la maldita reforma laboral y en la defensa de la industria nacional”. Además, rechazaron las importaciones indiscriminadas.

Para la seccional cordobesa, el problema de ingresos no se soluciona con el acuerdo firmado por la intervención nacional de la UOM, ni con la proyección que hace el Gobierno de que los salarios subirán por encima de la inflación en 2027, como marca el proyecto presupuestario libertario. “Este es un gobierno que ha destruido un montón de empleo y que no le interesa la industria, que es el motor principal de la viabilidad de cualquier economía, en el país y el mundo”, criticó Rubén Urbano, secretario general de la UOM Córdoba, luego de lanzar el plan de lucha.

En diálogo con Data Gremial, el dirigente descreyó de las proyecciones de la Casa Rosada respecto de los salarios, que van a ganarle al IPC, incluidos los metalúrgicos, en el marco de la última paritaria. “No creemos que los salarios se vayan a recuperar, si este gobierno estuvo estos años pisando las paritarias”, dijo Urbano. Por eso, consideró “un cuento” tanto el acuerdo de la intervención de la UOM como las proyecciones del Gobierno respecto de los ingresos. En ambos casos, desde el gremio cordobés señalaron que “no se le puede creer nada a este gobierno, es como pensar que íbamos a cobrar en dólares”.

Efecto contagio

El plan de lucha lanzado por los metalúrgicos cordobeses busca sumar más voluntades en todo el país, entre dirigentes y seccionales descontentos con el aumento conseguido. En la misiva, la seccional cordobesa argumentó que las paritarias discutidas en el ámbito nacional “han carecido de una verdadera y genuina representatividad de los trabajadores, ya que las han discutido dirigentes que han sido impuestos por la intervención política judicial”.

La misma posición adoptó la seccional Villa Constitución, que representa a los operarios de la planta de Acindar y que rechazó el entendimiento para la rama siderúrgica. “Los salarios de los trabajadores no pueden continuar perdiendo frente a la inflación. Por ese motivo, rechazamos rotundamente un acuerdo que entendemos no representa una recomposición acorde al esfuerzo que diariamente realizan los trabajadores siderúrgicos”, sostuvieron desde esa seccional.

El 20 de agosto, la UOM Córdoba desconoció ese acuerdo y envió una nota a la Cámara de Industriales Metalúrgicos para exigir una reunión “urgente” que permita “consensuar una mejor paritaria para nuestro sector”. “Ningún indicador muestra que los salarios estén mejor”, insistió Urbano, quien ha expresado en diversas oportunidades su apoyo a Abel Furlán, quien ganó las elecciones este año con el 99,36 por ciento de los más de 2.400 votos.

Sobre el techo libertario, apuntó al vínculo del Gobierno con el “círculo rojo, que no quiere que los trabajadores puedan levantar un poco el poder adquisitivo, no nos quieren dar nada”, recalcó el dirigente. En ese marco, convocó “junto al movimiento obrero, a una gran marcha metalúrgica, para que la sociedad vea y conozca nuestras demandas”, bajo la consigna: “En defensa de nuestro salario, nuestras familias y nuestra patria”.

Crisis sectorial

La lucha por reabrir las paritarias por parte de los metalúrgicos cordobeses se da en momentos en que el sector atraviesa una de las crisis más marcadas y pronunciadas de los últimos años. Los datos siguen marcando que el desplome producido por el modelo libertario está en niveles comparables con los de la crisis de 2001 y la pandemia. Así, en agosto la actividad metalúrgica registró una caída del 6,1 por ciento con relación al mismo mes del año pasado y un descenso del 3,9 por ciento respecto de julio.

Con estos datos, el sector acumula una contracción del 5,6 por ciento en lo que va del año y opera en un piso históricamente bajo. Asimismo, la utilización de la capacidad instalada cayó al 39,6 por ciento, con una baja de 5,2 puntos porcentuales frente a 2025. El informe elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) señaló que la baja afectó a todas las provincias del rubro. Entre Ríos cayó 8,8 por ciento, Córdoba 7,8 por ciento y Buenos Aires 7,3 por ciento, esta última con menciones a “menores pedidos y competencia importada”. Santa Fe disminuyó 4,4 por ciento y Mendoza 0,8 por ciento.

El relevamiento indicó que este nivel “refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial, similar a los niveles de salida de la pandemia de 2020”. La caída de la actividad afectó a la totalidad de los rubros industriales y cadenas de valor. Los descensos interanuales más pronunciados se dieron en Bienes de Capital (-11,1 por ciento) y Fundición (-7,9 por ciento), donde las fábricas remarcaron la “escasez de pedidos y la debilidad de la demanda”. A su vez, Carrocerías y Remolques retrocedió 6,6 por ciento, Autopartes bajó 6,4 por ciento, Equipos Eléctricos cedió 4,4 por ciento y Maquinaria Agrícola cayó 2,7 por ciento.

En cuanto al empleo, el sector anotó un descenso interanual del 2,5 por ciento y una baja mensual del 0,3 por ciento. Por cadena de valor, los proveedores vinculados a la Construcción retrocedieron 9,3 por ciento y los de Consumo Final bajaron 8,8 por ciento. “La producción metalúrgica continúa sin mostrar una recuperación significativa, demostrado en que seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar y no permite vislumbrar un horizonte de recuperación”, concluyó ADIMRA.

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