La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional La Matanza denunció presuntas irregularidades laborales en la empresa Oeste Aluminio S.R.L., una fábrica fundidora de aluminio ubicada en la localidad de Isidro Casanova. Según el gremio, la planta cuenta con más de 20 trabajadores que se encontrarían contratados de manera no registrada, cobrarían sus salarios en efectivo y no contarían con cobertura médica, ART ni aportes jubilatorios.
De acuerdo con la denuncia sindical, los representantes de la UOM y un inspector del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires se presentaron en el establecimiento con el objetivo de realizar una inspección y dialogar con los trabajadores, pero los propietarios de la firma les habrían impedido el ingreso. Para el gremio, esta situación constituyó una obstrucción a la supervisión laboral.
La UOM también denunció que la situación se originó luego de un episodio ocurrido en marzo de 2024, cuando una explosión provocada por un rayo afectó a la planta. Según el relato del sindicato, en ese momento la empresa despidió a todo su personal invocando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, por el que habría abonado el 50% de las indemnizaciones, y posteriormente reincorporó a los trabajadores bajo un esquema que, siempre de acuerdo con la denuncia gremial, no estaría registrado.
“Son más de 20 compañeros los que siguen ahí, en condiciones precarias, sin aportes y totalmente desprotegidos”, alertaron desde la entidad que encabeza el secretario general Estaban Cabello.
“Es una fábrica que hace tiempo había cerrado luego de que un rayo causó un gran daño en sus instalaciones, de hecho, los hornos quedaron arruinados y se cayó parte del techo”, mencionó, en diálogo con Data Gremial, Cabello que, además , apuntó que “se despidió a todos los trabajadores y les pagó la mitad de la indemnización”.
Sin embargo, el dirigente reveló que “nos enteramos que volvió a funcionar y tomó a los empleados que había echado para hacerlos trabajar en condiciones de esclavitud”, al tiempo que declaró que “ellos cobran un sueldo en mano, no tienen seguro, tampoco ART, ni hacen aportes, están totalmente precarizados”.
Un dato que aportó, y que causó gran indignación, es que “a los trabajadores los hacen fundir aluminio a la noche para que no se note el humo que despedían las chimeneas”.
“No es que le va mal, producen a lo loco, es más, al frente de la empresa hay una fábrica de marcos de ventana perteneciente a los mismos dueños y en donde usan la fundición de ese aluminio”, completó.
Responsabilizan al Gobierno
Posteriormente, el titular de la UOM cruzó a los dueños de la compañía y se preguntó “si pueden dormir tranquilos por la noche, si pueden pegar la cabeza a la almohada teniendo a trabajadores en condiciones de esclavitud”.
Cabello responsabilizó “al Gobierno por generar las pésimas circunstancias económicas para que algunos empresarios se aprovechen de la necesidad que tiene la gente de trabajar”.
En ese sentido, aclaró que “nosotros no queremos que las empresas cierren, sino que sigan en funciones, pero que cumplan con los derechos de los trabajadores”.
Los trabajadores, los denunciantes
El referente del gremio metalúrgico matancero señaló que “desde el sindicato realizamos un rastrillaje en todo el partido de La Matanza para identificar talleres que cuentan con trabajadores precarizados”. “Nosotros llegamos a esos lugares porque son los mismos trabajadores los que denuncian, ellos confían en nosotros y es una obligación y un privilegio poder defenderlos”, recalcó.
Sobre el último caso, confirmó que los propietarios le negaron el ingreso a los inspectores del Ministerio de Trabajo bonaerense y de la UOM La Matanza y adelantó que “lo próximo que sigue es un allanamiento con un inspector judicial, así es muy difícil que continúe funcionando normalmente”.
En otro orden, el secretario general de la UOM La Matanza recordó “los rastrillajes y la detección de talleres clandestinos, que, en algunos casos, funcionan detrás de una casa familiar y por dónde se ingresan por un pasillo, nos permiten también darle una obra social a esos compañeros que estaban sin cobertura”.
En ese marco, anunció que “finalizamos una nueva Unidad de Terapia Intensiva en el cuarto piso del policlínico con todos los equipos de última generación, la cual se inaugurará mañana”. “Esto es gracias a los aportes de los obreros, a quienes les decimos que vengan y toquen las paredes, los asientos, las instalaciones y sepan que ellos son dueños de todo esto”, enfatizó.
“Cuando empezamos a tener la administración de la obra social no imaginamos a cumplir estos logros, nos decían que la crisis económica nos iba a afectar, pero nosotros, la crisis nos llevó a redoblar los esfuerzos y administrar la obra social como corresponde”, repasó e indicó que “no muchos dirigentes pueden hacer lo que hacemos nosotros, de demostrar los destinos que tienen los aportes de los trabajadores”.
Finalmente, agregó que “no cobramos coseguro ni bonos para que los trabajadores se atiendan en nuestros centros de salud, ya con el aporte de ellos es suficiente”. “Sentimos mucho orgullo, inflamos el pecho por todo lo conseguido”, cerró.