Alarma en Catamarca: Textil Sabri despide más personal y hay incertidumbre por su futuro

La empresa está instalada en la localidad de Recreo desde 1984. Desde hace un tiempo la crisis golpea la firma, que viene cesanteando por WhatsApp al personal, sin pagarle ninguna compensación. Los efectos de la situación golpean a toda la comunidad.

Martes, 04 de agosto de 2026 16:52

Como sucedió en San Juan con el cierre de la planta de Tía Maruca, en Catamarca una comunidad está en alerta por el cierre de una importante empresa. Se trata de Recreo, a 200 kilómetros de la capital provincial, donde la textil Sabri anunció nuevos despidos, en el marco de un proceso de deterioro laboral. La firma, en el lugar desde 1984, se encarga de fabricar y comercializar indumentaria de trabajo, como mamelucos, camisas y pantalones. Llegó a tener 350 empleados y pese a que su sitio dice que aún conserva 180 puestos, apenas le quedan 30 empleados. Hace un mes, la familia Brieva, dueña del lugar, despidió a 110 trabajadores, la mayoría se enteró por un mensaje de whatsapp. La crisis textil sigue avanzando en la era libertaria. 

"La situación en la empresa es complicada, los 30 trabajadores que quedaron cobran el sueldo en tres cuotas. De los 80 despedidos, sólo nos pagaron a los 8, que íbamos todos los días, a reclamar la deuda de sueldos y aguinaldos adeudados. Al resto no le pagaron nada. Incluso no nos van a pagar ni la indemnización que nos corresponde", denunció Daiana Basso, una trabajadora de 30 años que es jefa de hogar. La comunidad de Recreo, está muy preocupada, porque la pérdida de 110 puestos en una ciudad de apenas 21 mil habitantes es un golpe fuerte. Sólo queda otra textil, también con problemas o el gigante alimenticio cordobés que tiene su planta ahí. Los trabajadores reclaman en el frente de la empresa poder cobrar el sueldo, aguinaldo, vacaciones adeudados y la indemnización.

La planta fue fundada por Juan Carlos Brieva, cuenta con 20 mil metros cuadrados y producen desde la tela hasta la prenda final, incluyendo procesos de tejeduría, tintorería, confección y acabado final. No es el primer conflicto que enfrentan, los reclamos de los trabajadores se reiteran desde hace largo tiempo. En un reportaje a La Voz de Recreo en marzo de 2025, Carlos Brieva contaba que tenía 160 empleados, redujo su plantel y hasta hace un mes tenía 140, pero en junio comenzó con los despidos masivos de 80 trabajadores, 30 efectivos y 50 contratados.

Conflictividad

La crisis comenzó con muchos atrasos en los pagos de los sueldos, adeudaba aguinaldos y si bien retenía los aportes, no los derivaba y los empleados ni obra social tenían. Los trabajadores tienen miedo de hablar, aunque los despidieron tienen la esperanza de que Sabri los vuelva a tomar. Según cuentan los trabajadores no era fácil la vida laboral en Sabri. “A los contratados, siempre les hacían lo mismo, hace tres años los despedía para no pagarles aguinado y los re contrataban después. A los que eramos efectivos, nos hizo firmar dos contratos que no nos dejaron leer y resultó que no podíamos afiliarnos a un sindicato y no podíamos sacar fotos, entre otras cosas”, explicaron.

Hace un tiempo que nos pedían que trabajemos una hora más para ayudar a la empresa y no nos pagaban. Durante un tiempo cuando necesitaban entregar pedidos nos hacían trabajar de 6 a 14 horas y ese mismo día nos hacían volver de 22 hasta las 14 del otro día, hemos llegado a trabajar jornadas de 16 horas y no nos pagaban horas extras nocturnas", explicó la trabajadora. Acostumbrados al maltrato y amenazas de la empresa, hasta los controlaban para ir al baño. "Nos pusieron cámaras en la entrada al baño para controlar cuanto tardábamos y si tardaábamos mucho nos sancionaban con suspensiones. No podíamos faltar, no nos aceptaban ni los certificados médicos, si faltabamos 3 días nos descontaban 300 mil pesos de nuestros sueldos, que ganábamos alrededor de 1 millón de pesos", relató a BAE Negocios, Daiana que hace 4 años trabajaba en la empresa, sin siquiera tener obra social.

Las explicaciones empresariales

Ante estos nuevos despidos, la empresa enumeró el compromiso con Recreo y las inversiones que realizó en los últimos años. "Es cierto que debieron adoptarse medidas de reorganización y reducción de personal -decisiones profundamente dolorosas para una empresa familiar cuya historia está íntimamente ligada a la comunidad recreína-. Sin embargo, queremos ser absolutamente claros: el cierre de la fábrica no es hoy una decisión adoptada ni el objetivo que persigue esta empresa", reiteró. Para finalizar Martín Brieva explicó: "Confiamos en que, con diálogo, esfuerzo conjunto y mejores condiciones para la producción nacional, podremos superar este momento y recuperar, en el futuro, niveles de actividad que permitan volver a crecer y generar más empleo".

En mayo, cuando la situación estaba complicada por el atraso en el pago de sueldos y en Recreo se decía que la empresa iba a cerrar, Martín Brieva, segunda generación de propietarios firmó un comunicado: "Ante las versiones y rumores que han circulado en las últimas horas respecto de un eventual cierre de nuestra planta industrial, Sabri Catamarca S.A. considera necesario brindar tranquilidad a la comunidad de Recreo, a sus trabajadores, proveedores, clientes y a toda la provincia de Catamarca...el cierre de la fábrica no es hoy una decisión adoptada ni el objetivo que persigue esta empresa. El único propósito del directorio y de la familia Brieva es sostener las fuentes de trabajo, preservar la continuidad de la planta industrial y encontrar alternativas que permitan superar esta difícil coyuntura”.