Alerta en Río Negro: ALPAT, la única productora de carbonato de sodio de Latinoamérica, atraviesa una profunda crisis y peligran 420 empleos

La empresa opera con ventas muy por debajo de su punto de equilibrio, ya inició un Procedimiento Preventivo de Crisis y acumula despidos, retrasos salariales y problemas con proveedores. El sindicato químico patagónico denuncia que la apertura de importaciones y el alto costo logístico ponen en riesgo la continuidad de la planta.

Sabado, 30 de mayo de 2026 20:41

La empresa ALPAT (Álcalis de la Patagonia), única productora de carbonato de sodio de Argentina y de toda Latinoamérica, atraviesa una delicada situación económica que amenaza la continuidad de sus operaciones en la provincia de Río Negro y pone en riesgo alrededor de 420 puestos de trabajo.

La planta, ubicada a unos dos kilómetros de San Antonio Oeste, cuenta con una capacidad instalada para producir 225 mil toneladas anuales de carbonato de sodio —también conocido como soda Solvay—, un insumo clave para la fabricación de vidrio, papel y el tratamiento de aguas. Sin embargo, para sostener su rentabilidad necesita comercializar unas 120 mil toneladas por año, mientras que actualmente sus ventas apenas alcanzan las 80 mil toneladas.

Despidos, protestas y preocupación gremial

La crisis encendió las alarmas del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Patagonia, que esta semana denunció tres despidos de trabajadores encuadrados en convenio colectivo, a los que se suman otros 30 cesanteados fuera de convenio.

Frente a este escenario, el gremio inició medidas de protesta con cortes en el acceso a la planta.

“El problema es que las indemnizaciones no se están pagando”, denunció el secretario general del sindicato, Ariel Castillo, quien además advirtió sobre el deterioro financiero de la compañía.

Según explicó el dirigente, la situación ya impacta sobre toda la cadena productiva. También está afectada la cadena de pagos a proveedores generales y contratistas”, sostuvo.

La caída de las ventas y el desafío del mercado del litio

La empresa enfrenta una combinación de factores adversos. Por un lado, cayó la demanda tradicional de carbonato de sodio debido a la retracción de sectores como la industria del vidrio y la fabricación de parabrisas.

Por otro lado, el elevado costo del transporte desde la Patagonia dificulta la llegada competitiva a otros mercados estratégicos del país, especialmente a las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy, donde se concentra buena parte de la actividad minera vinculada al litio.

Precisamente, el carbonato de sodio es un insumo fundamental en el proceso de transformación de las salmueras en carbonato de litio, por lo que el crecimiento de esta industria aparecía como una oportunidad para compensar la caída de otros mercados.

Sin embargo, desde el sector aseguran que las actuales condiciones económicas y comerciales dificultan aprovechar plenamente ese potencial.

La competencia importada, un problema central

Uno de los principales factores que explican la crisis es la creciente competencia de productos importados.

Según explicó Castillo, producir una tonelada de carbonato de sodio en Argentina tiene un costo cercano a los 350 dólares, mientras que el producto proveniente de China o India puede ingresar al mercado por alrededor de 200 dólares.

“Es imposible competir en este esquema de apertura indiscriminada”, afirmó el dirigente sindical.

Además, cuestionó la calidad de los productos importados. “Lo que llega de China es de tercera o cuarta calidad, en vez de ser de primera o segunda como el que se produce acá”, señaló.

Salarios en cuotas y negociaciones para evitar más despidos

En medio de este escenario, Alpat inició un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), una herramienta que habilita negociaciones especiales ante situaciones económicas complejas.

“Actualmente la empresa está pagando los salarios en tres cuotas”, indicó Castillo.

La compañía comenzó sus pruebas de producción en 2005 y un año después pasó a formar parte del Grupo Indalo. Hoy, el sindicato mantiene negociaciones directas con el empresario Fabián De Sousa para intentar preservar las fuentes laborales.

“Estamos conversando directamente con Fabián De Sousa, que es quien maneja la compañía”, explicó el dirigente.

Según relató, el empresario decidió involucrarse personalmente en el proceso de reestructuración con el objetivo de mejorar la competitividad de la firma. En ese marco, aseguró que existe un compromiso para resguardar los puestos de trabajo bajo convenio colectivo.

“Se puso al frente de la reestructuración para mejorar la competitividad y nos prometió no tocar a nadie bajo convenio”, concluyó Castillo.

Mientras continúan las negociaciones, crece la preocupación en San Antonio Oeste y en toda la región por el futuro de una empresa estratégica para la industria nacional y única en su tipo en América Latina.