Alrededor de 35 trabajadores marplatenses de Garbarino y Compumundo atraviesan hace meses una situación de “absoluta incertidumbre” en sintonía con el crítico panorama de la empresa a nivel nacional que afecta a más de 3.500 empleados. 

Los trabajadores de la cadena de electrodomésticos no están percibiendo sus salarios hace cinco meses y es por eso que el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) se movilizó en la mañana del jueves hacia las puertas de Garbarino, ubicado en Rivadavia entre Catamarca y La Rioja.  Además, desde el SECZA denuncian el despido de cinco trabajadores de Compumundo.

“No se están realizando ventas ni otro tipo de operaciones. El conflicto es el mismo que del primer día, agravado por una serie de incumplimientos y cinco meses de atrasos salariales. La empresa no hace una propuesta concreta para abonar todo lo que les debe y se agravó la semana pasada cuando desvincularon gente de Compumundo con telegramas de despido y una indemnización que al momento no se ha producido”, afirmó Darío Zunda secretario gremial del sindicato.

Darío Zunda, secretario gremial del SECZA, advirtió que las protestas se podrían intensificar en los próximos días
Darío Zunda, secretario gremial del SECZA, advirtió que las protestas se podrían intensificar en los próximos días

En cuanto a la actitud del empresario dueño de la empresa, Carlos Rosales, cuya llegada en principio fue tomada con expectativa por el sindicato por la posibilidad de regularización, criticó: “Sorprende la actitud de un señor empresario que compra una empresa con una posibilidad concreta de crecimiento y desarrollo para ganar dinero, y que termine usándola para especulación financiera".

Para el SECZA, más allá de las finanzas de empresa, hay “un grado de irresponsabilidad absoluto”. “En su momento resolvieron abrir, pero a los trabajadores no los dejan vender ni hacer operaciones. Incluso hay clientes sin respuesta a sus reclamos, como ocurre con la agencia de turismo (Garbarino Viajes): no les devuelven el dinero”, comentó Zunda.

Ante el atraso salarial de cinco meses y despidos, mercantiles marplatenses se movilizaron hasta el local céntrico de Garbarino

En ese sentido, el dirigente adelantó que si no se encuentran respuestas favorables “volveremos a la calle a manifestarnos para reclamar soluciones concretas”, ya que “creemos que es una empresa que podría ser viable, pero no estamos en sus finanzas; lo fundamental hoy es preservar las fuentes de trabajo y nosotros somos los principales interesados en que la empresa levante las persianas y vuelva a trabajar”.

Darío Zunda, secretario gremial del SECZA, sobre la situación en Garbarino by Matías Tagliani