Casi 290 mil puestos de trabajo formales perdidos en la era Milei: son reemplazados por puestos precarizados

Son datos oficiales, que marcan la profundización del deterioro del mercado de trabajo, se conocieron en medio de la polémica por el aumento de los despidos por la crisis de consumo e ingresos. Versiones sobre una nueva etapa de la motosierra libertaria en el Estado nacional.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Martes, 17 de marzo de 2026 10:00

La empresa textil Dass, firma brasileña cuya principal planta está radicada en  Eldorado, en la provincia de Misiones, fabrica para las grandes marcas de calzado deportivo, como Nike, Adidas, Umbro, Asics y Fila. La firma en cuestión viene aplicando sucesivos recortes de personal y en 2025 bajó la persiana de sus instalaciones productivas en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires. La empresa ahora discute cómo seguir mientras, en paralelo, avanza hacia un modelo basado en la utilización de insumos importados. Su caso es un emblema de los efectos de la apertura de la economía, que está generando la destrucción del aparato productivo. Los datos de los despidos de Dass se suman a otras grandes empresas industriales, como FATE, que engrosan la lista de cesantías en el sector formal. Los datas son inapelables: según estimaciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde noviembre de 2023 se perdieron 288.815 puestos de trabajo asalariados, mientras que en 2025 el empleo formal cayó 1 por ciento interanual, de acuerdo con la Secretaría de Trabajo.

La enorme cantidad de despidos no empujaron la desocupación, afirman los especialistas, por la creación de puestos de trabajo informales, vinculados a aplicaciones y otros puestos precarizados. Además, hay temor de una nueva ola de despidos en el Estado nacional, de la mano de la motosierra libertaria.

Los datos del SIPA muestran que la mayoría de las personas que están siendo expulsadas del mercado formal de trabajo, y se sostienen con puestos precarizados. Aunque el total de trabajadores registrados se mantuvo prácticamente sin variaciones, el empleo asalariado se redujo mientras que “el trabajo independiente creció con fuerza, especialmente bajo el régimen de monotributo”. Los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), reflejan una tendencia que genera preocupación entre economistas y especialistas: la sustitución de puestos formales por modalidades laborales más precarias y con menor cobertura de derechos.

Según el informe oficial, al que tuvo acceso Data Gremial, el empleo asalariado —que incluye al sector privado, “al sector público y al personal de casas particulares— registró una caída interanual del 1 por ciento en diciembre de 2025”. Esto implicó la pérdida de 106.200 puestos de trabajo en comparación con diciembre de 2024. El retroceso se distribuyó de la siguiente manera: Sector privado: -1,4 por ciento interanual (88.800 empleos menos); Sector público: -0,5 por ciento (18.700 puestos menos); y Casas particulares: +0,3 por ciento (prácticamente sin cambios). El descenso fue impulsado principalmente por la caída del empleo en empresas privadas, aunque también se verificó un ajuste en el empleo estatal.

Mientras el empleo asalariado retrocedía, el trabajo independiente mostró una dinámica inversa. Durante el mismo período, los trabajadores independientes crecieron un 3,8 por ciento, lo que equivale a 104.800 personas más bajo modalidades como el monotributo. Este incremento permitió compensar estadísticamente la caída del empleo asalariado dentro del universo del trabajo registrado.

Sin embargo, especialistas advierten que este fenómeno implica una degradación en la calidad del empleo, ya que estas modalidades suelen ofrecer ingresos más inestables y menor protección social. El deterioro del empleo privado registrado no es reciente. De acuerdo con la serie histórica del SIPA, la destrucción neta de puestos comenzó en septiembre de 2023 y se profundizó durante 2024. Si bien hacia finales de ese año se observó una recuperación moderada, la dinámica volvió a deteriorarse durante 2025. Entre junio y diciembre de 2025, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de variaciones negativas, con una pérdida de 96.800 puestos de trabajo. En total, entre septiembre de 2023 y diciembre de 2025 se destruyeron alrededor de 150 mil empleos privados registrados.

Explicaciones

Los casos de Dass o FATE se suman firmas como Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio y proveedora de Kosiuko, y Eseka, la compañía produce las marcas Cocot y Dufour, vienen aplicando suspensiones, despidos y freno en sus estructuras productivas a raíz de las dificultades para competir con los productos importados. A este pelotón se añadió ahora la novedad de que Grupo Sforza, propiedad del empresario brasileño Carlos Wizard Martins, mantiene en suspenso la continuidad de la planta tucumana donde se producen las zapatillas Topper. El economista Luis Campos señaló que la tendencia negativa se profundizó desde el cambio de gobierno. “Apenas se compensa con un fuerte aumento del monotributo”, explicó el especialista, al detallar que esta modalidad sumó 159.501 nuevos trabajadores en el mismo período.

A nivel sectorial, la industria fue uno de los rubros más afectados durante 2025. Según los datos analizados por especialistas, el sector industrial perdió casi 40 mil puestos de trabajo durante el año, la mayoría en el segundo semestre. El comercio también mostró señales preocupantes: desde mayo registró una caída de 22.600 empleos. Especialistas advierten que si la fase contractiva del sector comercial se profundiza, podría tener efectos aún más severos sobre el mercado laboral, dado su peso en la generación de empleo.

Otro dato que genera preocupación es que incluso algunos sectores considerados ganadores dentro del actual esquema económico —como el agro, la minería y la intermediación financiera— también registraron pérdida de puestos de trabajo durante el segundo semestre de 2025. Esto refuerza la percepción de un mercado laboral debilitado, donde la creación de empleo formal no logra compensar las bajas registradas en las actividades más intensivas en mano de obra.

Amenaza en el Estado

En tanto, en los últimos días crecen las versiones de una nueva ola de despidos en el Estado Nacional. La medida forma parte del denominado plan motosierra, impulsado por la administración de Javier Milei y coordinado desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que encabeza Federico Sturzenegger. Si bien desde la cartera evitaron confirmar cifras oficiales, en el entorno del ministerio señalan que la próxima ronda de recortes podría alcanzar a varios miles de trabajadores. Desde el inicio de la gestión, las desvinculaciones en la administración pública nacional, empresas estatales y organismos vinculados a las fuerzas de seguridad y defensa ya superan las 58 mil personas.

El Ejecutivo mantiene en revisión la estructura de múltiples dependencias con el objetivo declarado de reducir gastos y reorganizar funciones. En ese proceso, se analizan plantillas laborales en distintos organismos para determinar posibles excedentes de personal, mientras también se impulsan programas de retiro voluntario en algunas áreas.

Dentro del cronograma que maneja la Casa Rosada, el 21 de marzo aparece como una fecha clave para avanzar con nuevas decisiones. Aunque no se difundieron detalles, en el gobierno anticipan que la revisión alcanzará a organismos descentralizados y entes reguladores. En paralelo, el Ejecutivo también anunció el cierre de dependencias vinculadas al área de agricultura familiar, lo que implicará una fuerte reducción de puestos laborales.