La Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines (APJ GAS) cruzó al nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, por su frase “ahora que aumenta el gas tendrán que abrigarse” y brindó una explicación por la falta del suministro en el país causada por la irresponsabilidad del Gobierno.
La APJ GAS rechazó las palabras del funcionario por no tener en cuenta a “miles de ciudadanos que no pueden calefaccionarse razonablemente en momentos en que el frío intenso aparece con toda crudeza y la crisis social crece”.
La entidad gremial que conduce Rubén Ruiz recordó que ya advirtió “la falta de política pública en materia de gas natural y la ausencia de nuevos gasoductos para transportar el gas producido en los pozos de Argentina son factores decisivos”, pero ahora añadió que “se agrega un elemento normativo que afectó el consumó industrial inclusive antes de la ola de frío a pesar de la mayor producción de gas”.
En esa línea, mencionó que el Ejecutivo optó por “apartar a Enarsa (estatal) como proveedor de última instancia cuando las distribuidoras de gas natural tienen algún problema para satisfacer la demanda y eso también impactó en el faltante del fluido para las empresas de producción nacional y otros usuarios”.
Un mecanismo desigual
Señaló que reflotó “un viejo mecanismo existente para establecer un nuevo mix de transporte de gas natural, cuyos efectos habían sido amortiguados en épocas de políticas públicas activas a favor de quienes producen bienes y de quienes consumen gas”.
Y continuó: “Efectivamente, reapareció la figura del ‘contrato de transporte en firme con ventana’, utilizado en la modalidad P3 (consumos mayores a 1000m3 y hasta 9000m3 comprados mayoritariamente por industrias y pymes). Mediante la resolución 66/26 permite a las distribuidoras de gas natural utilizar esa variante contractual y redefinir el uso de los volúmenes comprados por ellas a los productores de gas”.
A favor de los privados
Bajo ese marco, puntualizó que “quienes contrataron en firme (más caro) pueden gozar de esa situación permanente durante 300 días al año pero pueden sufrir cortes los otros 65 días en forma aleatoria”. “En general son usuarios que utilizan mucho gas natural y actúan como “buffers” (almacenamientos provisorios o reservas que permiten compensar fluctuaciones en la red)”, continuó.
También, retrató que “cuando hace mucho frío las distribuidoras utilizan parte de ese gas que aún las industrias no usaron para dárselo a otros usuarios., pero el gobierno compró tarde y más caro el GNL de los barcos para cubrir faltantes y las industrias comunicaron que no comprarían ese gas a un precio que quintuplica el producido en Argentina”. “Por lo tanto, cuando las industrias necesitan el gas no logran abastecerse en tiempo y forma”, sumó.
La entidad gremial sintetizó que Enarsa fue reemplazada por “los privados (especialmente Trafigura) que ganaron los contratos de los barcos de GNL y pretenden vender el gas a un precio desmesurado”, por lo que “las industrias se niegan a pagar ese precio y las distribuidoras utilizan los “contratos de transporte en firme con ventana” en detrimento de las industrias para satisfacer a otros usuarios”. Así, siguió, “se pretende ocultar el desaguisado de haber retirado la función amortiguadora de Enarsa y confiar en el dios mercado en el mundo del gas natural”.
Finalmente, la asociación comentó que “ahora se comprende un poco más la frase del vocero presidencial”, debido a que “ocultan una política equivocada en materia energética y mandan a nueve millones de usuarios a abrigarse”. “Todo sea por el superávit. No importa la gente”, concluyó