El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volverá a mostrar esta semana una de las bases más sólidas de su construcción política: el respaldo sindical. El Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, que se desarrollará el 28 y 29 de mayo en Mar del Plata, será mucho más que un encuentro técnico sobre empleo y producción. En la gobernación provincial lo leen como una demostración de volumen político en medio de la tensión creciente con el gobierno de Javier Milei y mientras empieza a ordenarse la discusión por el liderazgo opositor hacia 2027. La expectativa es que este espacio funcione como un programa productivo a futuro, como se viene adelantando desde el sector.
El encuentro, organizado por el Ministerio de Trabajo bonaerense que conduce Walter Correa junto al Consejo Federal de Inversiones, reunirá a sindicatos, cámaras empresarias, cooperativas, funcionarios provinciales y municipales, además de representantes de organismos internacionales y sectores religiosos. Pero detrás de la agenda formal asoma otro objetivo: consolidar a Kicillof como la principal referencia política del peronismo con anclaje territorial y gremial.
El acto de cierre estará encabezado por el gobernador el viernes 29 a las 16 horas. Allí volverá a desplegar un discurso centrado en la defensa de la producción nacional, el empleo formal y el agregado de valor local, ejes con los que busca diferenciarse del programa económico libertario. En los últimos meses, Kicillof profundizó una estrategia de acercamiento con distintos sectores sindicales que excede la discusión salarial o las negociaciones paritarias en la provincia. El vínculo con dirigentes de peso dentro de la CGT y las dos CTA empezó a convertirse en una herramienta política de proyección nacional.
Cronograma
El acto de apertura de este espacio se realizará el jueves 28 a las 9.30 en el Hotel 13 de Julio. Durante las dos jornadas se desarrollarán paneles sobre federalismo laboral, producción, diálogo social y nuevas formas de empleo. Uno de los puntos más observados será el debate sobre la regulación del trabajo en plataformas digitales, un proyecto que Kicillof anunció en la apertura de sesiones legislativas y que todavía no ingresó formalmente a la Legislatura bonaerense.
La iniciativa busca establecer obligaciones para las empresas de aplicaciones, incluyendo el registro de trabajadores, seguros obligatorios y espacios de descanso e higiene para repartidores y conductores. La discusión también dialoga con el proyecto presentado a nivel nacional por Hugo Moyano hijo. Además, el viernes se realizará la primera sesión del Consejo Bonaerense del Trabajo, un ámbito que reunirá a representantes de los 135 municipios, cámaras empresarias y centrales obreras con la intención de sostener una agenda laboral permanente en toda la provincia.
La convocatoria en Mar del Plata también tendrá una dimensión federal. Participarán funcionarios laborales de distintas provincias, además de representantes de entidades como la Organización Internacional del Trabajo y la Organización de los Estados Iberoamericanos. Para el gobernador bonaerense, el encuentro funcionará como otra escala dentro de una estrategia política que ya empezó a salir de los límites de la provincia. Las recientes visitas a Córdoba, los contactos con gobernadores y el armado de las distintas ramas del MDF muestran un esquema que intenta construir volumen propio dentro del peronismo. Mientras insiste públicamente en que “no es tiempo de candidaturas”, en el sindicalismo ya empezaron a leer el proceso en otra clave. Y el Congreso Bonaerense del Trabajo, más que una cumbre sectorial, aparece como una postal de ese nuevo equilibrio interno.
Antecedentes
La foto más contundente de la buena relación de gremios y la gestión provincial llegó semanas atrás en Córdoba, cuando el exsecretario general de la CGT y titular de FATSA, Héctor Daer, respaldó públicamente una eventual candidatura presidencial del mandatario bonaerense. “Creemos que sos el mejor candidato que tiene el peronismo para conducir los destinos de la Argentina”, afirmó durante un acto sindical que terminó con cánticos de “Axel presidente”.
Ese gesto no quedó aislado. Días antes, Kicillof había recibido en Gobernación a Hugo Moyano, Hugo Moyano hijo y al secretario general de la CGT, Octavio Argüello, para avanzar en la conformación de la rama Trabajo del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político con el que el gobernador busca estructurar su armado propio dentro del peronismo. La presencia de esos sectores en Mar del Plata servirá para reforzar la idea de que el gobernador conserva una capacidad de articulación que hoy otros dirigentes del PJ todavía no logran consolidar. Aunque el Congreso Bonaerense del Trabajo tendrá una agenda técnica vinculada al empleo, la producción y el desarrollo, el trasfondo político será inevitable. Desde el entorno de Kicillof sostienen que el deterioro del mercado laboral producto del ajuste nacional será uno de los ejes centrales de las exposiciones.