Tras los más de 60 despidos y la no renovación de contratos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), los gremios como ATE nacional mantienen un plan de lucha y estado de alerta, a la espera de definiciones oficiales sobre la reincorporación del personal informado por las entidades estatales. Los cuatro gremios que los representan se reunieron con el área de recursos humanos de la comisión para plantear la importancia de cada puesto que se dejaba sin cubrir y esperan una respuesta para este viernes, como una especie de fecha límite que entusiasma.
En la transmisión que realizaron los propios trabajadores del organismo, Carolina Komar, delegada general de la Asociación Trabajadores del Estado, contó: “Llevamos horas justificando por qué cada uno de los compañeros despedidos deja un lugar importante en la comisión, porqué es importan todos y cada uno de los puestos. Llevamos muchísima información, pudimos entregar también los pedidos de reincorporación de los jefes, los gerentes y los distintos roles”.
Además, sentenció: “Es denigrante lo que hacen las autoridades de decir que ser administrativo no sirve; es una mentira bárbara. O sea, nadie puede pensar que un organismo puede funcionar si no hay trabajadores administrativos”.
Plan soberano
Por su parte, en declaraciones radiales, el físico Rodolfo Kempf, con 30 años de trabajo en la CNEA, apuntó a la necesidad de derrotar la política del gobierno para el sector y avanzar con un plan soberano: “Estamos dando la pulseada contra este plan que tiene el gobierno, para derrotar la política del gobierno y poder llevar adelante un proceso de energía abundante, industrialización y utilización soberana de esta energía y de nuestras capacidades en las universidades, nuestras capacidades en Ciencia y Tecnología”.
Otro de los problemas que sufre el sector es el del ajuste. Adriana Serquis, diputada nacional y ex titular de la CNEA, denunció que el 40 por ciento del personal abocado al CAREM ya renunció o fue desplazado (61 de ellos despedidos bajo la custodia de la Gendarmería Nacional). Este éxodo de cerebros fue captado de inmediato por Meitner Energy —integrada en un 60 por ciento por el Grupo Ansari—. Con esta migración forzada de profesionales, marchó también un saber técnico invaluable que pertenece al patrimonio inmaterial del Estado argentino.
Protesta en el CONICET
En tanto, en el marco de una reunión del Directorio del CONICET buscará visibilizar la situación que atraviesan cientos de investigadores que, al finalizar sus becas, podrían quedar desvinculados del sistema. Los investigadores denunciaron que en 2024 no se abrió la convocatoria anual de ingreso a la Carrera del Investigador, tal como establece el reglamento del CONICET, lo que impidió que una cohorte completa de becarios pudiera postularse en tiempo y forma. La convocatoria correspondiente recién se habilitó en diciembre de 2025, pero sus resultados se conocerán recién en agosto de 2027 y los ingresos efectivos están previstos para 2028.
Como consecuencia de esa demora, quienes concluyen sus becas posdoctorales el próximo 31 de julio de 2026 quedarán sin ningún vínculo con el organismo y sin prórrogas que les permitan continuar desarrollando sus investigaciones. “Esta situación no solo afecta a cientos de investigadoras e investigadores, sino que compromete la continuidad de líneas de investigación construidas durante años, la formación de recursos humanos y una importante inversión pública destinada a generar conocimiento estratégico para el país", advirtió el colectivo de becarias y becarios posdoctorales.