El Gobierno avanza con una reforma laboral específica para el agro y anticipa cambios en el régimen de trabajo rural

Mientras impulsa una reforma laboral general en el Congreso, la Casa Rosada prepara una iniciativa puntual para el sector agrario. Desde La Libertad Avanza hablan de “actualizar” la normativa, en un contexto de alta informalidad y con preocupación sindical por un nuevo intento de flexibilización.

Sabado, 03 de enero de 2026 00:00

Luego de que el proyecto de reforma laboral comenzara su tratamiento en el Congreso, el Gobierno nacional anticipó que avanzará con una iniciativa específica para el trabajo rural, que complemente los cambios generales impulsados por el oficialismo. El anuncio fue realizado por el senador nacional Joaquín Benegas Lynch (La Libertad Avanza), integrante de la Comisión de Trabajo de la Cámara alta.

Según explicó el legislador entrerriano, el objetivo es promover “una nueva ley de trabajo agrario” que contemple las particularidades del sector y se articule con la reforma laboral general, cuyo debate en el recinto está previsto para febrero. “Será para hacer algo más puntual en la reforma de la normativa”, señaló, y aclaró que el avance del proyecto dependerá de la aprobación del paquete laboral más amplio.

Puentes con el sector empresario

En declaraciones periodísticas, Benegas Lynch aseguró que el oficialismo ya comenzó a tender puentes con cámaras empresarias del agro para delinear el nuevo marco legal. En ese sentido, mencionó reuniones con la Cámara de Medianas Empresas y con la Federación de Exportadores Citrícolas, entre otros actores.

“Generamos reuniones con la Cámara de medianas empresas y con la Federación de exportadores citrícolas. El intercambio fue espectacular. De hecho, gracias a esto se incorporaron artículos”, afirmó el senador, dejando en claro el protagonismo del sector empresario en el diseño de la futura normativa.

Informalidad y flexibilización, los ejes del discurso oficial

El plan del Gobierno apunta a flexibilizar y “actualizar” la legislación laboral rural, con el argumento de reducir la informalidad y adaptar las reglas a las distintas realidades productivas y provinciales. Desde el oficialismo insisten en que más del 40% del empleo en Argentina es no registrado, una cifra que consideran especialmente elevada en el agro.

Para Benegas Lynch, las nuevas regulaciones podrían facilitar la formalización del empleo rural, aunque desde el movimiento sindical advierten que ese diagnóstico suele utilizarse como justificativo para avanzar sobre derechos laborales y condiciones de trabajo históricamente conquistadas.

Antecedentes por decreto y señales de continuidad

El avance sobre el régimen laboral agrario se da en un contexto en el que el Gobierno ya adoptó medidas por decreto vinculadas al sector. En octubre pasado, la gestión de Javier Milei prorrogó la vigencia del Decreto 514/2021, que promueve el trabajo registrado y mantiene la compatibilidad entre planes sociales y empleo rural temporario, extendiendo su aplicación por un año a partir de septiembre de 2025.

La prórroga había sido valorada positivamente por distintos actores de las economías regionales, tanto por productores como por representantes de trabajadores rurales, debido a su impacto en los ingresos y en el sostenimiento del empleo temporario.

Preocupación sindical por el rumbo de la reforma

Ahora, la intención oficial es avanzar con una reforma legal que aborde de manera integral las características del trabajo temporario, estacional y agrario, pero enmarcada dentro de una reforma laboral más amplia que genera fuerte rechazo en el sindicalismo.

Desde los gremios rurales y centrales obreras siguen con atención el debate, alertando que detrás del discurso de modernización y formalización podría esconderse un nuevo intento de flexibilización laboral, con impacto directo sobre salarios, condiciones de trabajo y derechos en uno de los sectores más precarizados del mercado laboral argentino.