#30A: se espera una fuerte movilización de la CGT mientras toma fuerza la idea de un quinto paro general contra Milei

La central obrera marcha esta tarde a Plaza de Mayo en un clima de creciente conflictividad. Aunque evita confirmar una huelga inmediata, advierte que avanzará hacia “una medida de fuerza mucho más fuerte” tras la protesta.

Jueves, 30 de abril de 2026 12:19

En la antesala del Día del Trabajador, la Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a ganar la calle este jueves desde las 15 con una movilización hacia Plaza de Mayo que buscará expresar el malestar social frente al rumbo económico del gobierno de Javier Milei. En ese marco, la conducción cegetista dejó abierta la posibilidad de avanzar hacia un nuevo paro general, que sería el quinto desde la asunción del mandatario.

La advertencia llegó de la mano de Jorge Sola, uno de los integrantes del triunvirato de la CGT, quien anticipó que tras la movilización “claramente, vamos a ir hacia una medida de fuerza mucho más fuerte”, aunque evitó confirmar si se tratará de una huelga. “Me interesa el primer paso, que es mostrar en la calle el malhumor social que en todos lados se percibe”, sostuvo en declaraciones radiales.

Ese malestar, explicó, no se limita a la caída del consumo, sino que incluye el endeudamiento de las familias, la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro en la calidad del empleo. Un diagnóstico que se repite en distintos sectores del movimiento obrero y que hoy encontrará una expresión unificada en la protesta.

La calle primero, la huelga después

Pese a las señales de endurecimiento, en la conducción cegetista buscan evitar definiciones apresuradas. “No nos almorcemos la cena. Primero, la marcha”, deslizaron desde el consejo directivo, en línea con una estrategia que prioriza la acumulación de fuerza en las calles antes de escalar el conflicto.

De concretarse una nueva huelga, sería la quinta contra la gestión libertaria, luego del paro del 24 de enero de 2024 —el primero, con el gobierno recién iniciado— y otras medidas posteriores, incluida la del 19 de febrero. La posibilidad de un nuevo paro aparece así como parte de un plan de lucha en construcción.

En paralelo, Cristian Jerónimo, también integrante del triunvirato, advirtió días atrás que “no hay margen para la tibieza” y llamó a un movimiento obrero “de pie y organizado”, en un mensaje que refuerza la idea de una etapa de mayor confrontación.

Una movilización con aliados y mensaje político

La protesta contará con el acompañamiento de organizaciones sociales como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que en las últimas horas celebró el restablecimiento del programa Volver al Trabajo tras un fallo judicial favorable. También se sumarán distintos espacios sindicales, políticos y territoriales, en lo que se espera sea una convocatoria masiva.

El acto tendrá como lema “El trabajo es con derechos o es esclavo” y estará atravesado por un homenaje al papa Francisco, a un año de su fallecimiento. Desde la CGT destacaron su figura como un referente que “sigue hablándole al mundo del trabajo”, poniendo en valor la dignidad laboral y el rol de las organizaciones gremiales.

El documento que se leerá en Plaza de Mayo apuntará directamente contra el programa económico del Gobierno, al que acusarán de beneficiar a sectores financieros en detrimento de la industria, la construcción y el comercio. También denunciarán una “inflación de bolsillo” superior a la medición oficial y la profundización de la pérdida del poder adquisitivo en las paritarias.

Reforma laboral y frente judicial

La movilización también se inscribe en un contexto adverso para la CGT en el plano judicial. En los últimos días, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal se declaró competente para analizar la constitucionalidad de la reforma laboral, desplazando al fuero del trabajo y debilitando la estrategia sindical.

Frente a este escenario, Sola reclamó que la causa vuelva al juez natural, Raúl Horacio Ojeda, quien había suspendido 82 artículos de la norma. En su defecto, pidió la intervención de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y advirtió que, si no prospera ese camino, acudirán a la Corte Suprema.

La central obrera reafirmará además su rechazo a la reforma laboral, al considerar que “despoja de derechos colectivos e individuales resguardados por la Constitución”, y ratificará su decisión de combatirla “por todos los medios a su alcance”.

Un punto de inflexión

Con un escenario de conflictos en aumento —que, según la CGT, “se han triplicado” en regiones clave como Cuyo, Córdoba, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires—, la movilización de este 30 de abril se perfila como un punto de inflexión.

La central buscará no sólo mostrar capacidad de convocatoria, sino también recuperar la iniciativa política y sindical en un contexto desafiante. El interrogante que quedará abierto al final de la jornada será si esa demostración de fuerza se traducirá, en el corto plazo, en un nuevo paro general que eleve la presión sobre el Gobierno.

 

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