Empresas en rojo: siete de cada 10 empleadores admite que tuvo que despedir por la situación económica

Son datos de la consultora Bumeran, que fueron confirmados entre los propios empresarios y sus trabajadores. Los datos marcan la situación de precariedad en la que se encuentra el mercado de trabajo en la Argentina.

Jueves, 16 de julio de 2026 13:47

En el marco de la crisis que afecta a la mayoría de los rubros de la actividad, se conocieron datos empresariales que preocupan. Según un reciente relevamiento, casi el 70 por ciento de las empresas argentinas registraron despidos durante el primer semestre del año. El trabajo de la plataforma Bumeran combinó la mirada de especialistas en Recursos Humanos (RRHH) y de los propios trabajadores. El dato saliente es que el 67 por ciento de los profesionales de recursos humanos reconoció despidos en sus organizaciones durante el período, frente al 44 por ciento que reconocía la misma situación un año atrás, una suba de 26 puntos porcentuales.

Entre los trabajadores, el 69 por ciento confirmó haber atravesado despidos en su lugar de trabajo y el 13 por ciento admitió haber perdido su propio empleo en esos seis meses. Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), sólo entre enero y abril cerraron 5.654 empresas con la desvinculación laboral de 43.680 trabajadores registrados.

El estudio de Boomerang identificó a la reducción de costos como la causa principal, señalada por el 61 por ciento de los especialistas, seguida por el desempeño insuficiente del personal (37 por ciento) y el impacto de la situación económica general (30 por ciento). El deterioro también se reflejó en los salarios. El 64 por ciento de los trabajadores no recibió ningún aumento en lo que va de 2026 y, entre quienes sí lo recibieron, siete de cada diez lo calificaron como una simple actualización por inflación y no como una mejora real.

Mirada al futuro

Las perspectivas hacia adelante no cambian, ya que el 68 por ciento de las empresas no proyectó otorgar incrementos salariales en la segunda mitad del año, cuando el año pasado esa misma proyección negativa alcanzaba también al 68 por ciento de los especialistas, lo que evidenció que la pauta de contención salarial se sostuvo sin variantes.

Las políticas laborales del Gobierno recibieron una evaluación mayoritariamente negativa en ambos universos consultados, en tanto la mitad de los especialistas en RRHH las calificó como malas o muy malas y el 53 por ciento de los trabajadores coincidió con esa valoración. El impacto concreto de esas medidas también fue percibido como adverso por el 57 por ciento de los expertos y el 58 por ciento de los trabajadores. En cuanto a la dotación de personal, el 35 por ciento de las empresas anticipó reducir su plantilla en el segundo semestre y sólo el 15 por ciento previó incrementarla, mientras que la mayoría anticipó por mantenerla sin cambios.

Deterioro

El deterioro del empleo formal se profundizó en paralelo durante el primer cuatrimestre de 2026 y, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre enero y abril cerraron 5.654 empresas y se desvincularon 43.680 trabajadores registrados, en un cuadro que golpeó especialmente a los sectores textil, calzado, autopartista, neumático y metalúrgico, afectados por la apertura de importaciones y el aumento de los costos de producción.

Por su parte, el director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Agustín Salvia, advirtió que en la última década se perdió casi un millón de puestos de trabajo asalariados y que casi la mitad de esa pérdida se concentró en los últimos tres años. Según su relevamiento, el 29 por ciento de quienes salen del empleo formal pasan a ocupaciones informales o de autoempleo precario, una tendencia que calificó como agravada. “La desocupación no es del 6 por ciento. Si sumás los trabajos de changa de distinta naturaleza, el desempleo en Argentina se acerca al 28 o 30 por ciento”, sostuvo Salvia, quien graficó una fuerza de trabajo dividida entre un 30% de alta productividad y un 70 por ciento de sub-productividad.