Los gremios universitarios intensifican su plan de lucha para pedirle al gobierno nacional que cumpla la ley de financiamiento del sector, aprobada por el Congreso pero suspendida de hecho por la administración libertaria. Sin esta norma, que entrega mejores recursos para el funcionamiento de las casas de estudio y aumentos salariales para docentes y nodocentes, el inicio de clases se complica, según alertaron. En este sentido, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) acordó una serie de acciones, incluyendo un paro el lunes 16 de marzo, y aseguró que “no están dadas las condiciones” para el inicio de clases este año. El plenario de delegados de la entidad que lidera Daniel Ricci se pronunció en “movilización permanenente” y volvió a exigir el cumplimiento de la ley vigente de financiamiento universitario.
El plan de lucha aprobado por FEDUN se aprobó ante el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario que aprobó el Congreso a fines de 2025. Los representantes de la entidad, reunidos el viernes pasado, apuntaron que “no están dadas las condiciones” para el inicio de clases en las 60 universidades nacionales y marcó el posicionamiento ante el incumplimiento manifiesto del gobierno de Javier Milei de la norma votada por ambas cámaras del Congreso, vetada, reconfirmada, promulgada y, a pesar de ello, desobedecida por el Poder Ejecutivo.
La FEDUN se pronunció, así, en estado de “movilización y visibilización permanente de la crisis universitaria” y declaró que realizarán una semana de protestas del lunes 16 al domingo 22 de marzo. Por su parte, convocaron a un paro de 24 horas el 16 de marzo junto a la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y a otros gremios; se sumarán a la marcha y en las acciones de la semana del 24 de marzo en defensa de la democracia; y convocarán a un paro de 24 horas para el martes 31 de marzo, que deberá ser ratificado en el próximo plenario de secretarios generales, el jueves 19 de marzo.
Otras decisiones
Además del paro, el plenario de FEDUN exigió “la urgente convocatoria a paritarias, con una propuesta sindical de aumento salarial del 51,4por ciento para recuperar lo perdido desde que Milei asumió la presidencia y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario”. Además, se resolvió: Participar de las movilizaciones del lunes 9 de marzo por el Día Internacional de la Mujer en los distintos puntos del país; advertir que con la pérdida salarial y presupuestaria no están dadas las condiciones para el desarrollo normal de las actividades académicas en las 60 universidades públicas.
La ley de Financiamiento Universitario vigente propone recomponer los salarios de los docentes y nodocentes de las universidades que, desde fines de 2023 acarrean una pérdida del 50 por ciento (el equivalente a siete sueldos). Sin embargo, la agenda estuvo centrada en la cuestión salarial y presupuestaria. “Con la pérdida salarial y presupuestaria no están dadas las condiciones para el desarrollo normal de las actividades académicas en las 60 universidades públicas”, declararon desde el gremio.
Datos alarmantes
Para dimensionar el nivel de pérdida salarial desde que asumió Milei, hay que destacar que el salario de docentes universitarios debería aumentar 118 por ciento para recuperar el poder de compra que tenía en 2015, y hasta un 63 por ciento para recomponer el poder compra que tenía antes de que asumiera Javier Milei. Así lo registró un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba a través de su Laboratorio de Salario y Presupuesto (ADIUC).
Las cifras son demoledoras porque un docente universitario con dedicación simple (10 horas semanales) en Argentina cobraba en febrero-marzo de 2025 un sueldo bruto inicial aproximado de entre 250 mil y 300 mil pesos. Esa cifra estaría por encima de los 490 mil pesos si el gobierno de Javier Milei cumpliera la ley de Financiamiento Universitario y se recompusiera el poder de compra de los salarios a valores de diciembre de 2023. La norma, sin embargo, también apunta a recomponer gastos de funcionamiento de las universidades nacionales, y fondos destinados a la investigación.