La única fábrica de porcelana del país, a pesar de no tener competencia, se ve obligada a reducir al menos el 30% de su personal (el objetivo de la firma es que sea 50%), por lo que abrió un plan de retiros voluntarios. Afectada por la fuerte disminución en el consumo y la apertura indiscriminada de importaciones, la empresa Verbano debe reestructurar su histórica planta de Capitán Bermúdez, sur de Santa Fe.
De esta manera, Faiart Argentina S.A, la razón social de la marca que tiene más de 70 años, viene de un mayo muy difícil, ya que pagó el sueldo en dos cuotas a sus 105 empleados
La integrante de la comisión directiva del sindicato de los trabajadores ceramistas, Daniela Resumi, señaló que “como todas las fábricas del país, Verbano no escapa de la crisis y hace tiempo que la empresa nos dice que tiene que hacer una reestructuración porque la venta está muy complicada”.
El primer inicio, según la operaria, fue la disposición de ejecutar suspensiones a principios de año, y aunque, todo indicaba que el panorama iba a mejorar, mayo trajo una sorpresa para nada grata.
Comentó que “veníamos bastante bien hasta el mes pasado, cuando se pagó el sueldo en dos veces”, al tiempo que precisó que pagaron “primero, el 70%, y a la semana siguiente, el 30% restante”.
Actualmente, según rige en el convenio del sector, los empleados poseen un “mínimo global garantizado” de 1,8 millón de pesos brutos de salario, sin contar los descuentos.
Resumi se mostró sorprendida por el fraccionamiento, dado que “es la primera vez que nos pasa en muchísimo tiempo”. “Es un desdoblamiento del sueldo en cuestión de una semana. Esperemos que no se vuelva a repetir”, agregó.
Retiros voluntarios
Tras terminar de abonar las remuneraciones de mayo, las autoridades de la firma convocaron a los delegados sindicales para abrir un proceso de retiros voluntarios, a fin de desvincular a 55 trabajadores: por ahora, 17 aceptaron las condiciones de la propuesta de la patronal.
La integrante de la comisión interna explicó que si bien hay operarios con variada antigüedad, “en su gran mayoría tenían 20 años de trabajo dentro de la fábrica y una edad promedio por encima de los 40 años”. “Por ahora, fue muy libre la decisión de los que dieron el paso al costado”, reveló.
No obstante, admitió que “estamos con las alarmas encendidas” y planteó que “esto que pasa en la planta de Capitán Bermúdez está pasando en todas las compañías”.
En este contexto complejo, trascendió que durante la primera semana de junio volverán a reunirse los delegados sindicales con los referentes patronales.
Por otro lado, Resumi se sinceró al mencionar que no tiene claro cómo será el impacto sobre el funcionamiento del trabajo, ya que el cambio en el número de la plantilla implica un reacomodamiento de las tareas y un cambio en la cantidad de artículos que se fabrican.
“Es lógico que no se va a poder seguir fabricando la misma cantidad de mercadería que hasta hoy”, deslizó con respecto a la nueva normalidad de la empresa que se especializa en la producción de artículos como vajilla de mesa, platos, tazas y fuentes, abasteciendo a establecimientos gastronómicos, hoteleros, grandes salones y bazares. Es más, en su época de oro fabricó elementos como teteras, aunque ahora su fuerte son los cubiertos.
La representante sindical sostuvo que “si la gente no puede comprar comida, es muy difícil que vayan a comprar un plato”.
Igualmente, clarificó que la firma nunca dejó de producir sus propios artículos y reconoció que “se hace muy difícil competir contra los productos importados".
Con respecto al ingreso de elementos provenientes del exterior, desarrolló que “entran artículos de todos lados, productos que son de cerámica o de otros materiales”. “Hoy vas a un restaurante y te sirven en bandejas de madera, fuentes de metal o losa. Lo que a cuesta (hacer un producto) con mano de obra local, sale muchísimo menos en el exterior. La industria nacional está casi devastada”, recalcó.
La reducción del personal de Verbano impactará fuertemente en Capitán Bermúdez, que cuenta con un poco más de 30.500 habitantes.
Resumi afirmó que “si la empresa se cae, es una parte muy importante de la economía local que se cae”, así como transmitió que “particularmente no estamos viendo la luz al final del túnel y esperamos que esto se reactive pronto porque nos va a llevar a todos puestos”.
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