Desde hace dos semanas, el Sindicato de Camioneros reclama por la indemnización y reincorporación de 500 empleados de la cadena de supermercados Walmart, adquirida por Francisco De Narváez, hasta que ayer el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y resolvió “dejar sin efecto, durante el período de 15 días, toda medida de acción directa que estuviesen implementando y/o tuvieran previsto implementar, prestando servicios de manera normal y habitual”.

En tanto, Pablo Moyano desmintió las versiones que acusaban al gremio de bloquear a la firma y aseguró que lo que pasó fue que “los empleados no trabajaron a productividad como están acostumbradas estas empresas y se acumuló una cantidad importante de productos que distribuyen”, al tiempo que enfatizó que “no hubo conflicto, ni paro, ni medida de fuerza”.

“No hay bloqueo. Cada vez que Camioneros hace un reclamo salen Clarín o La Nación a decir que hacemos un bloqueo”, declaró en entrevista con El Destape Radio.

De este modo, el dirigente explicó que, en casos de cambio de dueño como sucede con Walmart, la empresa debe despedir al personal, pagarle la doble indemnización y la nueva firma deberá volver a contratarlo con las mismas condiciones de antigüedad. “Desde el año 97′, 98′ nuestra organización tiene la modalidad que ya es un derecho adquirido, que cada empresa que termina su contrato indemniza a los trabajadores y la nueva toma a la totalidad con la antigüedad correspondiente. Es el capital que acumuló el trabajador después de tantos años de trabajo”, sostuvo.

“Hemos acordado esto con Carrefour, con la cervecería Quilmes, con Coca Cola, con muchísimas empresas, donde miles de trabajadores han cobrado su indemnización, hasta pudieron comprar su casa y siguieron laburando. Entonces, ¿todos los empresarios que vienen acordando esto fueron boludos y él (Francisco De Narváez) es el único vivo? No. Acá tiene que pagar la indemnización de los trabajadores”, concluyó Moyano.