Por la crítica situación económica, un sindicato de base de la FATUN lanzó un acompañamiento alimentario para NODOCENTES de las categorías 7, 6 y 5 y contratados

La Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Lanús implementó una ayuda alimentaria para NODOCENTES de menores ingresos afectados por el endeudamiento y la pérdida salarial.

Martes, 16 de junio de 2026 19:54

La crisis salarial que atraviesan las universidades nacionales llegó a un punto que pocos imaginaban apenas algunos años atrás. En un hecho inédito para la historia reciente del sector, la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Lanús (ATUNLa), sindicato de base de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), decidió poner en marcha un programa de acompañamiento alimentario destinado a trabajadores de las categorías 7, 6 y 5, además de contratados que cumplen funciones NODOCENTES dentro de la institución.

La decisión fue comunicada por la Comisión Directiva apenas 24 horas antes de que la FATUN lograra destrabar la negociación salarial con el Gobierno nacional, alcanzando un acuerdo que contempla un incremento del 21,3% para junio y otro 3% en octubre, luego de varios meses sin convocatoria a paritarias.

Sin embargo, desde la organización gremial advierten que el deterioro acumulado de los ingresos durante los últimos dos años provocó situaciones de emergencia social que no pueden resolverse de manera inmediata con una recomposición salarial.

"Desde diciembre de 2023 a la fecha perdimos un 52% de nuestro poder adquisitivo", explicó el secretario general de ATUNLa, Julián Di Silvestro, al fundamentar la medida.

Una ayuda frente al endeudamiento y la pérdida del salario

A través de un comunicado dirigido a sus afiliados, la conducción sindical señaló que la iniciativa surge ante la "crítica situación económica" que atraviesan numerosos trabajadores de la universidad, particularmente aquellos que se desempeñan en las categorías más bajas del escalafón.

Según explicaron, muchos trabajadores se encuentran sobreendeudados y recurren de manera permanente a tarjetas de crédito para financiar gastos básicos, entre ellos la compra de alimentos.

Por ese motivo, el sindicato resolvió destinar una parte importante de sus recursos a la entrega periódica de bolsones con productos que integran la canasta básica alimentaria.

Las entregas están previstas para los meses de junio, agosto y octubre.

"Es una situación grave que se ve agudizada por el sobreendeudamiento que están teniendo muchísimos compañeros y compañeras", señaló Di Silvestro.

El dirigente explicó que buena parte de esas deudas fueron contraídas para afrontar gastos cotidianos vinculados a la alimentación y que los intereses generados por las tarjetas de crédito terminan profundizando aún más el problema.

"Es una deuda que está basada básicamente en productos alimenticios. El gasto mensual de alimentos tiene un impacto altísimo sobre los salarios y eso llevó a un endeudamiento que hoy castiga muy duro a muchas familias", afirmó.

"Nunca habíamos vivido una situación de esta gravedad"

El secretario general de ATUNLa destacó que la organización también viene acompañando distintos casos mediante asesoramiento jurídico y gestiones ante entidades bancarias para intentar aliviar la situación financiera de los trabajadores.

Sin embargo, reconoció que el escenario actual obligó al sindicato a tomar medidas extraordinarias.

"Somos un gremio chico y esto nos va a insumir un gasto muy importante, pero entendemos que estamos frente a un momento excepcional de una gravedad inédita porque nunca habíamos vivido una situación de crisis económica semejante", sostuvo.

En ese marco, explicó que la conducción decidió destinar un porcentaje significativo de los recursos gremiales a sostener esta política de acompañamiento social.

"Esto no es un beneficio. Es una ayuda social en una situación de emergencia", remarcó.

La solidaridad como respuesta

Di Silvestro vinculó la iniciativa con uno de los principios fundacionales de la organización sindical.

"Siempre digo que la razón fundante del sindicalismo es la solidaridad entre compañeros y compañeras. Después hay momentos mejores o peores, pero en circunstancias como estas el sindicato tiene la obligación de estar cerca de quienes peor la están pasando", expresó.

En la misma línea, sostuvo que la respuesta a la crisis debe construirse colectivamente.

"Si hay una salida, y siempre la hay, es colectiva. Es en comunidad. Tenemos que protegernos entre todos y entre todas con las herramientas que tenemos, sin especulaciones y acompañando a quienes necesitan una mano", afirmó.

Julián Di Silvestro, titular de ATUNLa.

Los contratados también serán incluidos

Uno de los aspectos destacados de la iniciativa es que el acompañamiento alimentario también alcanzará a trabajadores contratados de la Universidad Nacional de Lanús que cumplen funciones NODOCENTES, aunque formalmente no se encuentren comprendidos por el Convenio Colectivo de Trabajo del sector.

Para Di Silvestro, esa decisión responde a una definición política y humana.

"Lo que prima es la condición de trabajador. Son compañeros y compañeras que están todos los días en la universidad, cumplen los mismos horarios y realizan las mismas tareas que nosotros. Lo otro son marcos jurídicos, pero tenemos la obligación de acompañarlos y darles representación", señaló.

El dirigente recordó además que durante los últimos años el sindicato logró avanzar en distintos procesos de regularización laboral que permitieron el ingreso a planta permanente de numerosos trabajadores contratados.

Mientras la FATUN avanza en recuperar parte del terreno perdido en la negociación salarial con el Gobierno nacional, la medida adoptada por ATUNLa expone con crudeza la profundidad de la crisis que atraviesan miles de trabajadores universitarios. Una realidad que llevó a un sindicato de base a asumir una tarea poco habitual: garantizar alimentos para que sus afiliados puedan atravesar una emergencia económica que ya golpea de lleno sobre las condiciones de vida de las familias NODOCENTES.