La Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECyT) alcanzó un principio de acuerdo con la empresa estatal Correo Argentino que permitió destrabar el conflicto generado por los despidos masivos y garantizó la reincorporación de la totalidad de las trabajadoras y trabajadores afectados. La negociación contó con la intervención del secretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, cuyo rol fue clave para encauzar el diálogo entre las partes.
El entendimiento alcanzado también derivó en la suspensión del paro nacional de 48 horas que el gremio había convocado para los días 4 y 5 de mayo. De esta manera, el servicio postal se desarrollará con normalidad en todo el país, evitando mayores complicaciones para los usuarios.
Desde FOECyT destacaron especialmente la predisposición al diálogo del director de Recursos Humanos del Correo Oficial, Juan Manuel Vena, y subrayaron el acompañamiento de la CGT y de distintos sindicatos que respaldaron el plan de lucha en defensa de los puestos de trabajo.
Correo Argentino: un conflicto que escaló a nivel nacional
El acuerdo llega luego de varios días de fuerte tensión entre el gremio y la empresa. FOECyT había denunciado una ola de despidos que alcanzaba a unos 350 trabajadores en distintas regiones del país, en medio de un conflicto por la recomposición salarial.
Según la organización sindical, las cesantías podrían haber escalado a una cifra mucho mayor, lo que encendió las alarmas dentro del sector. Desde el sindicato interpretaron estas medidas como una respuesta directa de la empresa frente a las acciones gremiales impulsadas por los trabajadores en reclamo de mejoras salariales.
En ese contexto, FOECyT activó un plan de lucha que incluyó el estado de alerta, movilizaciones y la convocatoria a un paro total de actividades. La conducción sindical denunció una política de disciplinamiento por parte de la empresa y advirtió sobre el deterioro sostenido de los ingresos, con salarios iniciales que consideran insuficientes frente al avance de la inflación.
A esto se sumó una reducción significativa de personal en la empresa estatal, un factor que contribuyó a profundizar el conflicto y a tensionar aún más la relación entre las partes.
Reincorporaciones y continuidad del reclamo salarial
El principio de acuerdo representa un logro central, ya que permitió garantizar la reincorporación de los trabajadores despedidos, uno de los principales objetivos del conflicto.
Desde el gremio remarcaron que la prioridad fue preservar las fuentes de trabajo y evitar que las familias afectadas quedaran sin sustento económico. En esa línea, pusieron en valor la unidad, la lealtad y la solidaridad demostrada por los trabajadores durante todo el proceso de lucha.
Sin embargo, la organización sindical dejó en claro que el acuerdo no implica el cierre del conflicto en términos salariales. La discusión por una recomposición que permita recuperar el poder adquisitivo continuará en los ámbitos de negociación correspondientes, con la participación activa de los trabajadores.
“La lucha continúa”, señalaron desde la Federación, al tiempo que reafirmaron que la fortaleza del sindicato reside en la organización colectiva y en la capacidad de sostener los reclamos en unidad.