En el marco de la segunda ola de Coronavirus, desde el Gobierno nacional se decidió ampliar el Programa de Recuperación Productiva (REPRO II) y se afirmó: “Dado que las medidas restrictivas necesarias para contener el drástico incremento de los contagios tienen impacto sobre determinadas actividades productivas, es necesario ampliar la ayuda tanto a empresas afectadas como a las y los trabajadores que trabajan en ellas”.

Dentro de los cambios realizados en el proyecto, el Ejecutivo nacional decidió incrementar el monto máximo del beneficio a $22.000 por relación laboral para los empleadores encuadrados en los sectores críticos y salud (en abril llegaba hasta los $18.000).

Además, las empresas pertenecientes a los sectores críticos particularmente afectados por la actual coyuntura contarán con diversos beneficios, como la reducción del 100% de las contribuciones patronales destinadas al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el requerimiento de información limitada a dos indicadores, facturación y liquidez corriente y la eximición de la obligación de presentar balance.

Asimismo, se amplió el listado de actividades consideradas críticas y se incorporó a los comercios de rubros no esenciales (indumentaria, textiles, cuero, calzado, electrónica, electrodomésticos, muebles y vehículos, entre otros), centros de compra localizados en el AMBA, y aquellos comercios de ramas esenciales que en los últimos meses han estado afectados por la caída de la circulación (por ejemplo, kioscos, panaderías, heladerías y estaciones de servicio).

Cabe aclarar que sectores como gastronomía, turismo, cultura, entretenimiento y salud ya formaban parte del listado de actividades críticas, de modo que la incorporación de las mencionadas ramas de comercio implicará una notoria expansión en la cantidad de trabajadoras y trabajadores del universo de las ramas críticas. El universo potencial de beneficiarios del REPRO 2 bajo la modalidad “crítica” es de 880 mil trabajadoras y trabajadores en relación de dependencia, y con esta ampliación dicha cifra superará los 1,4 millones.

Con respecto a las trabajadoras y los trabajadores independientes (monotributistas y autónomos) en sectores críticos se amplía tanto en el monto del beneficio como en la cobertura de la política. Cabe destacar que esta medida brinda asistencia tanto a empleadores con hasta cinco trabajadores, como a no empleadores. El monto del beneficio alcanza a los $22.000 por trabajador independiente y alcanzará a los sectores de gastronomía, turismo, transporte, industrias culturales, entre otros.

“En momentos tan difíciles como el actual, creemos que es fundamental cuidar el trabajo y la producción nacional, y haremos nuestro máximo esfuerzo para lograr ese objetivo”, informó el Ejecutivo nacional.