La empresa textil Textilana S.A., con más de 45 años de trayectoria en localidad de Mar del Plata y que fabrica los pulóveres para la marca Mauro Sergio, confirmó ayer lunes la apertura de un concurso preventivo de acreedores, que es el paso previo a la quiebra. Según se supo, la empresa textil informó que la decisión a “la contracción generalizada del consumo” y al “contexto macroeconómico actual”, aunque evitó hacer referencias concretas sobre el futuro de sus trabajadores, lo que generó preocupación en el sector.
El anuncio se produce en un momento sensible para el personal de la planta marplatense. En noviembre pasado, la compañía había dispuesto la suspensión de 175 operarios hasta el 30 de marzo, período durante el cual abonó el 78 por ciento de los salarios. Los empleados fueron finalmente reincorporados el pasado 1 de abril, en medio de un clima de incertidumbre que ahora vuelve a intensificarse.
En su comunicado, la empresa definió la medida como parte de un “proceso de reordenamiento” destinado a “garantizar la plena operatividad” y “proteger el valor de la marca”. Además, aseguró que la apertura del concurso preventivo no afectará el abastecimiento a sus clientes y expresó su “confianza en el país”. “Entendemos que el contexto macroeconómico actual exige decisiones firmes para asegurar la sostenibilidad a largo plazo y el cumplimiento de nuestros compromisos empresariales”, señalaron desde la firma.
Posible quiebra
El concurso preventivo es una herramienta judicial que permite a las empresas renegociar sus deudas con acreedores y evitar la quiebra, mientras continúan operando bajo supervisión judicial. En este caso, el proceso abre interrogantes sobre el impacto que podría tener en el empleo y en la continuidad de la actividad en la planta de Mar del Plata.
En noviembre de 2025 Textilana tuvo que suspender a 175 trabajadores a quienes les pagó el 78 por ciento de sus salarios debido a la falta de demanda de sus productos. Sólo 60 personas siguieron en sus puestos. La medida se mantuvo hasta el 30 de marzo de 2026 y los operarios regresaron a sus puestos el 1 de abril, pero la situación no mejoró ni siquiera con la perspectiva de la temporada otoño-invierno.
Larga trayectoria
Así, después de 45 años de pleno funcionamiento la compañía tendrá que renegociar su deuda con sus acreedores bajo la supervisión de la Justicia. A principios de marzo Mauro Galván, miembro de la Comisión Interna de Textilana, habló sobre la situación con el medio de Mar del Plata y remarcó que "la gente ya no está gastando absolutamente nada, y a eso hay que sumarle las importaciones".
"Los gerentes no saben bien lo que va a suceder porque se están cerrando las ventanas de crédito. Esto no solo afecta a las cerca de 300 personas que trabajan ahí, sino a 300 familias", se refirió Galván al plantel que tenía entonces la fábrica.