Los despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) pasaron a ocupar un lugar central en la agenda política. La tensión quedó planteada en dos frentes: una mesa de diálogo entre autoridades y gremios, prevista para hoy lunes, y un pedido opositor para activar de urgencia la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara de Diputados. El reclamo se desató tras la no renovación de contratos en la CNEA, una decisión que los trabajadores y sindicatos denuncian como parte de un proceso de vaciamiento. El gobierno, en cambio, sostiene que se trató de 61 contratos vencidos el 30 de junio y que no correspondían a personal científico estratégico. ATE habla de “casi 100 despidos” y legisladores opositores elevaron la cifra a más de 170 afectados, por lo que el número final quedó en disputa y será uno de los puntos sensibles de la discusión parlamentaria.
Tras las protestas en la sede central del organismo, en el barrio porteño de Belgrano, las autoridades recibieron a representantes sindicales y acordaron abrir una mesa de negociación. Del encuentro participó el presidente de la CNEA, Martín Porro, y el primer capítulo formal quedó pautado para este lunes. La expectativa gremial es avanzar en reincorporaciones. Mientras tanto, las organizaciones sindicales definirán con sus bases cómo sigue el plan de lucha. La tensión no se limitó a la Ciudad de Buenos Aires: en Bariloche, donde funciona el Centro Atómico, también hubo manifestaciones durante tres jornadas consecutivas.
Los trabajadores denunciaron además la presencia de efectivos de Gendarmería en torno a las protestas. Ese punto abrió otro capítulo del conflicto, porque el reclamo por las desvinculaciones quedó cruzado con acusaciones de militarización de instalaciones científicas. En Bariloche, trabajadores autoconvocados entregaron una carta a Hua Liu, director general adjunto del Organismo Internacional de Energía Atómica, durante una visita al Instituto Balseiro y al reactor RA-6. En esa misiva, expresaron preocupación por los recortes presupuestarios, la congelación salarial, la no renovación de contratos y el despliegue de fuerzas federales en la sede central de la CNEA.
Pedido de explicaciones
El diputado nacional Pablo Juliano, del bloque Provincias Unidas, presentó un pedido formal para que la comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, presidida por Martín Yeza, sea convocada de manera urgente. El planteo busca reunir a funcionarios, trabajadores, científicos, gremios y especialistas para discutir la situación del organismo.
Juliano pidió citar al secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua; al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli; y al presidente de la CNEA, Martín Porro. También reclamó que participen representantes de las organizaciones gremiales con actuación en el organismo, investigadores, profesionales y autoridades del sistema científico y tecnológico nacional.
“Lo disfrazan de ajuste fiscal, pero atrás asoma un plan de vaciamiento”, sostuvo el legislador. Y agregó: “No podemos dejar pasar que despiden personal altamente calificado, gente formada durante años, le bajaron el presupuesto un 45 por ciento desde que llegaron al poder en diciembre de 2023, ya se fueron casi 500 trabajadores. Esto no es ajuste, es desmantelamiento”.
Plan de lucha
La semana pasada, trabajadores de la CNEA encabezaron dos jornadas de protestas, marcada la primera de ellas por el violento desalojo del edificio -de la sede ubicada en la Ciudad de Buenos Aires- por parte de efectivos de Gendarmería Nacional. Mientras el gremio ATE aseguró que se despidió a un centenar de agentes, entre ellos profesionales e investigadores, el presidente del organismo dijo que no hubo desvinculaciones de personal científico, sino de 61 empleados contratados en 2023 que, en su mayoría, cumplían funciones administrativas.
Por su parte, la delegada de ATE en el Centro Atómico Bariloche, Carolina Ayala, adelantó que las medidas continuarán. "Vamos a seguir con acciones mañana, a la espera de una reunión que están manteniendo delegados y delegadas de los cuatro gremios que nuclean a los empleados de la CNEA con autoridades", señaló. En el Centro Atómico Bariloche, el conflicto también se hace visible puertas adentro. En distintos sectores comenzaron a colocarse carteles con la leyenda "Acá trabajaba...", acompañados por el nombre y apellido de cada trabajador cuyo contrato no fue renovado.
Además, remarcaron que el conflicto se enmarca en el ajuste aplicado sobre el Estado nacional. Según datos difundidos por los gremios, desde el inicio del proceso de reducción del empleo público se contabilizan 71.025 puestos menos en el Estado, mientras que la estructura de la CNEA pasó de 645 a 272 cargos, una situación que, aseguran, afecta el desarrollo de la energía nuclear, la investigación científica, la formación de recursos humanos altamente especializados y la continuidad de proyectos estratégicos para el país. Mientras continúan las negociaciones con las autoridades del organismo, los trabajadores anticiparon que mantendrán las medidas de visibilización y protesta en defensa de los puestos de trabajo y en reclamo por la renovación de los contratos.