El secretario general de la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN), Marcelo Mena Muñoz, lanzó una fuerte advertencia sobre el modelo minero que impulsa el Gobierno nacional y aseguró que, lejos de encaminarse hacia estándares internacionales de desarrollo, el país podría retroceder hacia esquemas de explotación extremos.
Las declaraciones se dieron en el marco de una entrevista radial en AM 990 Splendid en la que el dirigente se explayó sobre el alcance de la Ley de Glaciares que se debate en el Congreso y el equilibrio entre desarrollo productivo y protección ambiental. En ese contexto, el conductor planteó una comparación frecuente en el sector: si la Argentina se dirige hacia un modelo como el de Canadá —con altos estándares regulatorios— o como el de Nigeria —más ligado a la explotación con menores controles.
La respuesta de Mena Muñoz fue aún más contundente y encendió señales de alarma: “Tal como está planteada hoy la legislación, nos lleva al Congo Belga de Leopoldo II”.
La referencia remite a uno de los sistemas extractivos más brutales de la historia, asociado a la explotación colonial en África, lo que grafica el nivel de preocupación del dirigente sindical respecto al rumbo actual.
Ley de glaciares: entre la protección ambiental y la incertidumbre normativa
Durante la entrevista, Mena Muñoz remarcó que la defensa de los glaciares debe ser un principio innegociable, al tratarse de reservas estratégicas de agua. Sin embargo, advirtió que no alcanza con una “buena intención” en la legislación.
Según explicó, tras casi 17 años de vigencia, la normativa presenta imprecisiones técnicas que generan incertidumbre y afectan tanto a las inversiones como a la planificación de la actividad.
“Necesitamos certidumbre normativa. Eso no significa flexibilizar, sino tener reglas claras”, sostuvo.
En ese sentido, desde ASIJEMIN vienen impulsando propuestas y documentos técnicos presentados ante distintos actores institucionales, con el objetivo de mejorar el marco regulatorio sin resignar controles ambientales.
Falta de confianza y cuestionamientos al esquema de control
Uno de los puntos más sensibles que planteó el dirigente fue la falta de confianza en la forma en que el Gobierno está encarando las reformas.
El titular del Sindicato jerárquico Minero advirtió que existe el riesgo de avanzar hacia un modelo donde se priorice la eficiencia productiva sin garantizar controles adecuados, lo que podría derivar en un esquema extractivista.
Además, cuestionó la actual estructura de control, al señalar que no existe un organismo verdaderamente autónomo y con presupuesto propio que supervise la actividad.
“Hoy no hay un ente que esté por encima de todos los intereses. Y eso es clave para generar confianza”, explicó.
Provincias, empresas y la necesidad de un control transversal
El titular de ASIJEMIN también puso el foco en el rol de las provincias, que constitucionalmente son dueñas de los recursos naturales, pero que al mismo tiempo pueden verse condicionadas en su capacidad de control.
En ese marco, propuso avanzar hacia un esquema de control transversal, con participación de múltiples actores:
- Estado nacional
- Gobiernos provinciales
- Universidades
- Sindicatos
- Empresas
- Sociedad civil
“La actividad tiene que ser una caja de cristal, donde todos puedan ver lo que pasa”, planteó.
Experiencias provinciales y estándares de la minería actual
Consultado sobre ejemplos concretos, Mena destacó el caso de San Juan, donde tras incidentes ambientales se reforzaron los controles y se implementaron sistemas de monitoreo más estrictos.
También mencionó a Santa Cruz como otra provincia con desarrollo sostenido de la actividad.
En cuanto a las condiciones laborales, aseguró que la minería formal en la Argentina se desarrolla con altos niveles de registración y controles, aunque reconoció la existencia de prácticas informales como la minería “pirquinera”.
Lecciones del pasado y advertencia hacia el futuro
En otro tramo de la entrevista, el dirigente hizo referencia a los impactos históricos de la minería en distintos países, señalando que muchas de las consecuencias ambientales del siglo XX aún persisten en Europa.