El Gobierno nacional reglamentó el miércoles el Régimen Legal del Contrato del Teletrabajo, aprobado por el Senado el 30 de julio del año pasado. Uno de los impulsores para que se sancione esta ley fue Walter Correa, Diputado Nacional y Secretario General de la Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero y Afines (FATICA), quien declaró: “Tenemos que entender que tanto la naturaleza como el espíritu de la ley está en proteger al trabajador/a en el desarrollo de la tarea durante el teletrabajo. La gran mayoría estamos contentos porque refleja lo que se legisló”.

“Es el primer país en el mundo que legisla el teletrabajo, luego España, donde las legisladoras y legisladores del ámbito sindical hemos hecho un gran aporte y en tercer lugar está Italia”, afirmó el Diputado, y añadió: “Al principio se pensaba que era un beneficio pero cuando se vieron con la notebook en la cocina atendiendo a los pibes se dieron cuenta que no lo era”.

“También se contempla a quienes tienen personas mayores, niños, personas discapacitadas que tienen que cuidar. También hay una cuestión de los derechos sindicales. Los insumos, las herramientas, los materiales se ponen en la discusión paritaria para que estos sean solventados por los sectores patronales, como así también la luz, el agua, la energía, todo lo que signifique la conexión a internet para que corran por cuenta de la patronal. Como también el tema del hábitat, la seguridad física”, comentó.

En referencia a la polémica que desató esta reglamentación, Correa sostuvo: “Gran parte de esta ley son conquistas para los trabajadores/as. Había un sector de las patronales que querían establecer un cyber changarín, una segunda categoría laboral, y esta ley está encuadrada dentro de la ley de contrato de trabajo, es parte de y se rige por la LCT, por lo que es una conquista de establecer un piso sólido para después discutir en las paritarias en las mesas de negociación”.

Con respecto al derecho a la desconexión, uno de los puntos más importantes de la ley, el líder gremial afirmó: “Hay una jornada laboral, la misma que se tiene en un establecimiento, pero en la que sí se respeta el horario de desconexión”. Y en relación al otro punto clave, la reversibilidad, el dirigente de los obreros curtidores explicó: “Se divide en dos: aquel trabajador que antes trabajaba presencial y con la pandemia empezó con el teletrabajo, tiene 30 días para pedir la reversibilidad. Aquel trabajador que fue contratado directamente para teletrabajar no tiene ese derecho”.

“Nosotros, desde la Corriente Federal de Trabajadores venimos trabajando en trasladar comunicar esto al llano. En lo poquito que hemos visto en estos días, hay muy buena aceptación de los trabajadores/as, en saber que tienen sus derechos, sus resguardos legales, su libertad sindical. A nosotros que circunstancialmente ocupamos una banca nos pone muy contentos”, concluyó Correa.