El diputado del Frente de Todos y secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, presentó un proyecto de ley que propone la reducción de 48 a 40 horas semanales de la carga laboral de los trabajadores de todo el país. Importante: la medida propuesta por el diputado impulsa que la reducción horaria se aplique sin bajar salarios.

"La duración del trabajo no podrá exceder de 8 horas diarias o cuarenta horas semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas, aunque no persigan fines de lucro. No están comprendidos en las disposiciones de esta ley los establecimientos en que trabajen solamente miembros de la familia del jefe, dueño, empresario, gerente, director o habilitado principal. La limitación establecida por esta ley es máxima y no impide una duración del trabajo menor de 8 horas diarias o 40 semanales para las explotaciones señaladas", indica el proyecto, que propone modificar el artículo primero de la Ley 11.544.

Con el objetivo de “distribuir más equitativamente un bien escaso como el empleo”, el “dipusindical” Hugo Yasky anunció la presentación del proyecto mediante su cuenta oficial de Twitter en la que a su vez explicitó los motivos que vislumbró para proponerlo.

Allí, Yasky escribió: “Argentina tiene una de las jornadas laborales más extensas, de 48 horas semanales, fijada hace 101 años por la OIT. Sí, hace 101 años”. Además, el diputado alegó que “el experimento en países como Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Japón e Islandia muestra buenos resultados”.

Tweet de Hugo Yasky

Por otra parte, el proyecto aclara que la duración de la jornada laboral no podrá exceder las ocho horas diarias o cuarenta horas semanales “para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas aunque no persigan fines de lucro”.

Según lo adelantado por el diputado del Frente de Todos, el nuevo proyecto de ley aplicaría a personal del ámbito público y privado e incluiría a las organizaciones sin fines de lucro, no gubernamentales y fundaciones. Sin embargo, no afectaría a los negocios o empresas familiares.

“Los índices de desocupación son alarmantes. Estamos ante la posibilidad de distribuir más equitativamente un bien escaso como el empleo”, argumentó Yasky y aseguró que la medida también beneficiaría a los grupos empresarios dado que los ensayos en otros países (por ejemplo, Islandia) demostraron una mejora en la productividad.

Destacó, asimismo, el impacto positivo sobre el medio ambiente y aseguró que "la posibilidad de tener una vida menos alienada representaría beneficios incuestionables para los trabajadores y la sociedad en su conjunto".

"La pandemia nos golpeó fuerte, después del cimbronazo de la debacle macrista. Estamos ante la posibilidad de repensar las desigualdades y transformarlas en justicia social. Convertir este proyecto en ley sería el primer paso", concluyó.

La UIA, obviamente, en contra

La semana pasada, como reflejó Data Gremial, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, rechazó la iniciativa y dijo que el tema "es prioritariamente materia de los convenios colectivos". "El tema de la reducción de la jornada de trabajo viene hace tiempo siendo discutido como fórmula más 'para repartir trabajo' que porque se piense que puede haber resultados positivos en términos de productividad", sostuvo, y aclaró: "En todo caso, reducir la jornada implicaría también proporcionalizar el salario, con su pertinente reducción".