La reglamentación sorpresiva de casi toda la reforma laboral trajo como novedad que se habilita a la negociación de todos los convenios colectivos. La idea del gobierno es volver a discutir todos los beneficios, en el marco de las paritarias. El tema alarma porque en el gobierno mantiene su imposición de un techo salarial férreo, y darle más atribuciones a la secretaría de Trabajo supone que esta política se mantendrá. Hasta ahora, a imposición de límites en los aumentos está erosionando los salarios de manera constante. Así lo muestra los acuerdos más recientes de paritarias que involucran a sindicatos grandes, que confirman la iniciativa del gobierno de frenar la inflación en base a “salarios más bajos”, algo que se puede ver en los números cerrados por Camioneros, UTA y bancarios, entre otros.
Mientras concede aumentos en tarifas y servicios por encima de la inflación con el argumento de que esos números estaban “desfasados o atrasados”, la postura del Poder Ejecutivo para los sueldos es la opuesta. Allí no hay valores atrasados sino, por el contrario, un techo impuesto por el ministro de Economía, Luis Caputo, a las paritarias, y la orden de que la Secretaría de Trabajo no homologue ningún acuerdo que supere el 2 por ciento de aumento mensual, cuando la inflación, en el mejor mes de 2026, fue del 2,6 por ciento y en el peor, del 3,4 por ciento.
Camioneros arregló un aumento semestral (marzo – agosto) del 10,1 por ciento en total, más un premio de 60 mil pesos por presentismo, y un pago obligatorio de las empresas de 25 mil pesos por cada trabajador para la obra social. En el sector del transporte, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) fijó el salario básico de los choferes de colectivos en 1.000.000 de pesos a partir de junio. El acuerdo de los colectiveros incluyó una suma fija única de 250 mil pesos que se cobró en mayo y un viático diario de 5.720 pesos por cada jornada trabajada para junio.
Por su parte, en un acuerdo con las cámaras CAMARCO y FAEC, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), pactó un incremento del 7,7 por ciento para el período marzo, abril y mayo, y adicionó bonos no remunerativos que pasarán a ser salario de forma parcial.
Otros acuerdos
En tanto, La Asociación Bancaria de Sergio Palazzo se diferenció del resto de los sindicatos en el hecho de que -por un acuerdo previo- rompió el techo del 2 por ciento y logró una suba del 2,6 por ciento, equivalente a la inflación de abril, aunque, según ese mismo acuerdo, ese aumento se cobrará recién con los sueldos de junio. Así, el salario bruto inicial de los bancarios llegará a 2.319.195 pesos, mientras que el bono por el Día del Bancario quedó en 2.067.482 de pesos.
El sindicato que representa al personal de Casas Particulares, en tanto, definió una escala que va bajando mes a mes: 1,8 por ciento en abril, 1,6 por ciento en mayo, 1,5 por ciento en junio y 1,4 por ciento en julio, sumando un 6,4 por ciento para todo el período.