En algunos pasillos, ya se los llama “le triunvirato combativo”. Se trata de Daniel Yofra, Abel Furlán y Rodolfo Aguiar, y son las caras visibles del Frente de Sindicatos Unidos. Detrás de ellos, un entramado de más de 60 organizaciones de distintos sectores y orientaciones, que buscan una agenda más dinámica y confrontativa con el gobierno nacional. En poco tiempo, generaron esa expectativa, y tiene en el corto plazo un gran desafío: hacer un plenario multitudinario este 1° de mayo que sirva de base para avanzar con un plan de lucha concreto. Esta idea sobrevoló todo el tiempo el plenario de la federación aceitera, que hace unos días sirvió de anticipo de lo que se viene la semana próxima. El armado incluye a gremios de las tres centrales obreras, lo que genera dos situaciones contrapuestas. Por un lado, amplia la base de sustentación, incluyendo miradas diversas y posturas políticas y sindicales variadas. Pero hace difícil pensar en una institucionalización del espacio, ya que las estructuras precedentes están bien estructuradas. Pero esto no impide que se piense en una articulación más amplia, para presionar a los sectores dialoguistas. En la CGT creen que el frente puede ser puna corriente interna, que contenga a los descontentos, al estilo el MTA de los 90.
El Congreso del gremio aceitero que comanda Yofra fue la antesala del plenario del 1° de mayo, que la plana mayor del FreSU intentará que sume unos 1.500 delegados de todos los gremios. En los discursos quedó claro que el espacio acelerará su postura combativa, y pedirá a la conducción de las centrales obrera acompañamiento a sus posturas. En especial las miradas apuntan a la CGT, hoy golpeada porque las estrategia judicial contra la reforma laboral no avanza, todo lo contrario, ya que un fallo en segunda instancia reinstaló la mayoría de los artículos de la Ley de Modernización Laboral.
Desde el FreSU especulan que esta situación obligue a la dirigencia a salir de su postura, y acompañe el plan de lucha que espera aprobar el miércoles que vienen. “Tenemos que salir a la calle, y lograr que este Día del Trabajador sea un punto de partida”, sostuvo una fuente cercana del frente, consultada por Data Gremial. Si bien se adelantó que se evitará confrontar directamente con la conducción cegetista, se marcarán las diferencias con la estrategia dialoguista y judicial, que se dio contra la reforma laboral. “No se puede confiar en esta justicia, y menos con temas tan sensibles”, recalcaron.
La idea del FreSU es lograr catalizar el malestar, sin romper con la dirigencia tradicional. Eso marcaron los dirigentes que se fueron expresando públicamente en estos días. “Hay una toma de conciencia sumamente importante de los trabajadores de la situación política. Muchos votaron a Javier Milei y hoy se dan cuenta que han sido una vez más defraudados y no tenidos en cuenta, que fundamentalmente se les ha mentido porque ya son casi tres años de una gestión que ha prometido transformar Argentina para que los trabajadores estemos bien y eso no ha sucedido. Por el contrario, se ha profundizado la pérdida de empleabilidad y del poder adquisitivo”, dijo en declaraciones periodísticas Furlán, uno de los referentes del sector.
“Había una necesidad de explicarle a los compañeros con mayor detenimiento y profundidad porqué fuimos una de las organizaciones convocantes para tratar de que el Movimiento Obrero recupere una centralidad, rol que había perdido, en defensa no sólo de los derechos de los trabajadores sino también de lo que está sucediendo en el país. Somos el gremio más importante de Argentina en cuanto a la industria y la situación que se vive hoy no nos puede pasar por el costado”, recalcó.
Desde la CTA
Además del debate respecto a la CGT, el FreSU interpela a las dos fracciones de la CTA, que están trabajando para fortalecer este espacio. Cuando se consulta sobre lo que pretenden lograr, en ambas dirigencias marcan la posibilidad de “fomentar el debate”, pero siempre teniendo en cuenta que las estructura precedentes están consolidadas. “Vamos a un proceso de unidad, desde los dos espacios, pero eso no es lo importante”, le dijo a Data Gremial un dirigente del espacio, que reporta a una de las centrales obreras.
Para esta misma fuente, es importante “darle elementos a las voces que quieren confrontar con el gobierno, y así empujar a todo aquellos que se callaron la boca durante mucho tiempo, que especularon, que boicotean los paros y que creen que la justicia les va a resolver los problemas”, en clara objeción a la estrategia judicial de la CGT. “Es muy importante alentar a que haya congresos, debates, delegados, porque la fuerza de los trabajadores no está en cuatro paredes, entre cuatro dirigentes, sino que está en los sectores de trabajo, en las asambleas, en donde vive y resiste cada trabajador y trabajadora”, agregó el mismo dirigente consultado.
En este camino de la unidad, las conducciones confirmaron un acto conjunto para recordar la fundación de la CTA. Bajo la consigna “Defender la Patria y la centralidad de nuestra clase”, la CTA Autónoma y la CTA de las y los Trabajadores realizarán un acto unitario para conmemorar la conformación de la Central en el marco del próximo 1° de mayo. La actividad estará encabezada por Hugo “Cachorro” Godoy y Hugo Yasky, secretarios generales de ambas centrales. La CTA nació en la década de los ´90 como una organización sindical de nuevo tipo. “Surgió como la respuesta de la clase trabajadora organizada ante la profundización de las políticas neoliberales, el crecimiento del desempleo y el aumento de la precariedad laboral en Argentina”, marcaron.
Entre sus hitos fundacionales se destacan el “Grito de Burzaco” en diciembre de 1991, el Encuentro Sindical de Rosario y el Sapucay del Trabajo en 1992, así como la convocatoria —en ese mismo año— al Congreso de los Trabajadores Argentinos (CTA). La campaña del “millón de firmas” por los jubilados en 1993 y la Marcha Federal de 1994 fueron hechos políticos clave que permitieron llegar a la primera elección de la Central en 1995. Finalmente, en 1996, se realizó el histórico Congreso en el Luna Park, donde quedó formalmente constituida la Central de Trabajadores de la Argentina. En el actual contexto histórico la mejor manera de conmemorar este 1º de mayo, resistiendo con propuestas y alternativas frente a este escenario desolador que quieren imponer las políticas imperiales de un déspota como Milei.
Plenario de la CGT
Por su parte, la conducción de la CGT confirmó la marcha del 30 de abril y elevó el tono de su confrontación con la administración de Javier Milei. La central obrera denuncia pérdida del poder adquisitivo y anticipa una etapa de mayor conflictividad, mientras el Gobierno intenta sostener su programa de ajuste y reformas. Los principales referentes cegetistas insistieron en que el deterioro del empleo y de los ingresos obliga a profundizar el plan de acción gremial. En ese marco, la movilización busca reunir a sindicatos de distintos sectores y reforzar una señal política antes de nuevas discusiones salariales. Del lado oficial, la lectura es que la protesta forma parte de una disputa de poder más amplia entre la Casa Rosada y la conducción sindical, en medio de un escenario económico todavía frágil para el bolsillo de los trabajadores.
La movilización del 30 de abril tendrá además un componente simbólico, ya que desde la CGT adelantaron que se realizará un homenaje al papa Francisco, a quien destacaron por su defensa del trabajo y de las organizaciones sindicales. Además de confirmar la participación de la marcha, la CGT advirtió que “puede escalar el nivel de protesta”, mientras el gobierno sostiene que “no modificará el rumbo fiscal ni su esquema de reformas”. La discusión por paritarias y empleo aparece como próximo frente de tensión.