El techo salarial que intenta imponer el gobierno nacional, que según versiones estaría en torno al 2% mensual, comienza a impactar con fuerza no solo en el sector público —donde el Estado es juez y parte— sino también en el ámbito privado. Allí, muchas empresas dilatan las negociaciones a la espera de definiciones oficiales, lo que tensiona las discusiones paritarias.
En ese contexto, la Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC) denunció que la firma de capitales chilenos Cencosud mantiene congeladas las discusiones salariales desde hace cuatro meses. La situación afecta a trabajadores jerárquicos de las cadenas Jumbo, Disco y Vea.
Protesta en Unicenter y visibilización del reclamo
El conflicto escaló esta semana, cuando el gremio decidió avanzar con una jornada de lucha para visibilizar el reclamo. La protesta se realizó frente a la sede administrativa de la empresa, ubicada a metros del shopping Unicenter, en la localidad bonaerense de Martínez, donde los trabajadores denunciaron “cuatro meses sin aumentos” y la falta de respuestas concretas.
Según explicaron desde el sindicato que conduce Gastón Gallo, el congelamiento abarca noviembre y diciembre de 2025, y enero y febrero de este año, período en el que la empresa ofreció un incremento del 0%. Recién el mes pasado se reactivó el contacto, aunque sin una propuesta que satisficiera las demandas del sector.
Diálogo abierto, pero sin acuerdo
En la previa de la medida, la empresa convocó a una reunión para intentar desactivar el conflicto. Las negociaciones se extendieron durante varias horas, pero no lograron cerrar un acuerdo.
“Estuvimos negociando hasta altas horas de la noche. Se abrió un canal de diálogo, pero la propuesta no conforma: venimos perdiendo mucho de nuestro salario frente a la inflación”, explicó el secretario de Prensa de la APPyJC, Jesús Riquelme.
Reclamos acumulados y malestar creciente
Desde el gremio señalaron que el malestar se arrastra desde el año pasado, cuando la empresa incumplió el compromiso de revisar periódicamente los salarios. En ese marco, recordaron que el último aumento significativo había sido en mayo, y que luego se otorgó una suba unilateral del 6% en agosto, rechazada por la organización sindical por considerarla insuficiente.
“Nos dijeron que íbamos a discutir todos los meses para ir actualizando los salarios, pero eso nunca pasó”, había señalado en su momento el secretario adjunto, Ariel Giampaolleti. Según detalló, la falta de cumplimiento de ese esquema fue acumulando tensiones que ahora derivaron en el conflicto abierto.
Además del reclamo salarial, los jerárquicos cuestionan cambios en las condiciones laborales. Denuncian que la empresa modificó los objetivos de desempeño, elevando las exigencias sin una compensación acorde.
“Nos cambiaron los objetivos, aumentando los porcentajes de cumplimiento. En la práctica, es una modificación de las condiciones de trabajo”, advirtió Giampaolleti.
Sin respuestas y con el conflicto en escalada
Sin avances en la negociación, el gremio se mantiene en estado de alerta y no descarta profundizar las medidas en los próximos días, en un escenario donde la falta de acuerdo empieza a escalar hacia un conflicto mayor.