Nada parece detener el deterioro de la industria metalúrgica. Uno de los rubros más castigados por la crisis productiva que genera el modelo libertario sigue en caída libre, producto de la baja en el consumo interno y el aluvión importador. Los últimos datos muestran que en el inicio del 2026 la cuestión no cambia, todo lo contrario, se profundiza, con la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de empresas, que ya superan las 22 mil desde que Javier Milei llegó al gobierno. Según el último dato de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), en marzo la actividad metalúrgica registró una caída del 4,1 por ciento interanual, y pese a la suba del 1,5 por ciento frente a febrero sigue expresando las enormes dificultades que expresa el sector. De esta forma, el sector acumula una contracción del 6,9 por ciento en el primer trimestre de 2026, marcando un piso difícil de eludir.
El reporte de ADIMRA precisa, en este sentido, que las perspectivas para los próximos meses “tampoco muestran señales alentadoras”. Refieren a que en marzo, 6 de cada 10 empresas no esperan cambios positivos en su producción para los próximos 3 meses. La provincia de Buenos Aires exhibe los peores resultados, donde la dirigencia metalúrgica hace esfuerzos para intentar itigar el impacto de la crisis.
El informe de ADIMRA, al que tuvo acceso Data Gremial, marca otro punto preocupante respecto del desplome de la actividad metalúrgica. En el tercer mes del año los descensos más pronunciados ocurrieron en los rubros de Otros Productos de Metal (-6,7 por ciento), Bienes de Capital (-6,6 por ciento) y Equipamiento Médico (-6,5 por ciento), mientras que las provincias con mayores bajas fueron Buenos Aires (-5,6 por ciento) y Córdoba (-3,1 por ciento). En contraste, los sectores de Autopartes (2,1 por ciento) y Carrocerías y Remolques (2 por ciento) presentaron variaciones positivas en la comparación anual. Por su parte, el nivel de empleo tuvo una disminución del 0,4 por ciento mensual, lo que se suma a una baja del 2,6 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior. En tanto, el uso de la capacidad instalada se ubicó en el 41,8 por ciento, el nivel más bajo de los últimos cuatro años, con una caída de 5,3 puntos porcentuales interanual.
Sobre este punto, el presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que “la utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos expone con claridad el deterioro estructural que atraviesa el sector”. El directivo señaló que las empresas enfrentan márgenes comprometidos y que “la persistente falta de demanda interna agrava este escenario y ya tiene un impacto directo y creciente sobre el empleo”.
En esa línea, desde ADIMRA detallan que con respecto a las estadísticas provinciales, los distritos registraron caídas interanuales, profundizando el retroceso observado en los últimos meses y reflejando una contracción generalizada de la actividad. Buenos Aires (-5,6 por ciento) volvió a exhibir el resultado más desfavorable, manteniéndose como el principal aporte negativo al promedio general del sector. De igual modo, Córdoba (-3,1 por ciento), Entre Ríos (-1,7 por ciento) y Mendoza (-0,7 por ciento) profundizaron la contracción interanual con estadísticas negativas. Por su parte, Santa Fe (-0,3 por ciento), tuvo el descenso más moderado. Por último y como es natural, la crisis generó un impacto negativo en la creación de puestos de trabajo. El trabajo de los metalúrgicos detalla que el nivel de empleo que aportan las empresas del sector, registra una caída interanual de -2,6 por ciento y -0,4 por ciento con respecto al mes anterior.
Consecuencias
La caída de la actividad y la situación de crisis pueden verse a simple vista. En el reciente Congreso de Delegados, el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Abel Furlán denunció que la pérdida de casi 28 mil puestos de trabajo desde la asunción del gobierno de Milei, además de criticar los “salarios de hambre” y adelantó que avanzarán con medidas de fuerza “por una cuestión de supervivencia”. Es que las consecuencias de esta crisis metalúrgica, como parte del “industricidio”, están a la vista, en especial en territorios donde la mano de obra productiva es fundamental para la paz social. Desde el coburbano bonaerense, Adrián Pérez, secretario general de la UOM regional Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, admitió que “estamos ante un cuadro de desesperanza muy grande de parte de los trabajadores”.
En diálogo con Data Gremial, Pérez sostuvo que este estado de situación se siente “al ver cómo sus salarios no alcanzan y día a día pierden más poder de compra”. A esto, agregó, se le deben sumar lo que generan “los inminentes despidos que día a día se ven no solo en las empresas bajo la órbita de la UOM si no en otras actividades la región al igual que el resto del país”. En toda la provincia de Buenos Aires los gremios metalúrgicos vienen trabajando con las empresas para evitar que se potencie este drama, pero es muy difícil de sostener. En este sentido, Pérez recordó que el 2025 “fue un año malísimo, las empresas llegan ‘colgadas del travesaño’, usando un 40 o 50 por ciento su capacidad de producción”. Este año, la cuestión no mejora, y como marcan los números de ADIMRA sigue el retroceso. “La actividad metalúrgica está en franco retroceso laboral, ya que la economía en pocas palabras no arranca”, concluyó Pérez.
Respuesta ante la crisis
Desde ADIMRA advirtieron que la situación es preocupante. Su presidente señaló que la baja utilización de la capacidad instalada evidencia un "deterioro estructural" y alertó sobre márgenes cada vez más ajustados. El tema fue central en el debate del Congreso Nacional de Delegados y Delegadas Metalúrgicos de la UOM, que tuvo lugar hace una semana en la localidad de Mar del Plata. Allí, recordaron varios dirigentes, hubo un debate sobre las cuestiones políticas de la organización. En ese contexto, quedaron a la vista las demandas principales de los trabajadores del sector: La paritaria y el tema del salario.
“La estrategia de paro y movilización o la judicialización no creo que sean contradictorias. Sí pensamos que no podemos estar dependiendo de un juez que dictamine a favor o en contra”, dijo en recientes declaraciones periodísticas Furlán, respecto de los distintos planes de lucha que lleva adelante la UOM en particular y el resto de los gremios en general. El gremio es parte del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que el 1° de mayo intentará juntar a unos 1.500 delegados de todo el país, y allí acordar una agenda de lucha contra el modelo libertario, que genera esta situación de crisis, que se siente especialmente en el rubro metalúrgico.