La licuadora, etapa superior de la motosierra: los estatales renuncian ante por bajos salarios

El ajuste en la administración pública entra en una segunda etapa, donde antes que los despidos prevalecen las salidas por la licuación de los ingresos. Los retiros voluntarios, otra de las formas de empujar la salida de personal. Las consecuencias son muchas, entre ellas la parálisis de muchas funciones de varias dependencias.

Martes, 30 de junio de 2026 09:00

El desguace del Estado nacional sigue avanzando de la mano de plan de ajuste que ya destruyó casi 70 mil puestos laborales públicos, unos 75 por día según las cifras. Lejos de detenerse, el achicamiento se sigue profundizando. Esta semana, por ejemplo, se conoció que en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) concluyó la segunda etapa del programa de retiros voluntarios, un proceso que provocó la salida de trabajadores que ocupaban puestos estratégicos para el funcionamiento del principal organismo de ciencia agrícola. Según las estimaciones, serían unos 700 los que se suman a esta herramienta husada por el gobierno de Javier Milei para seguir vaciando dependencias estatales. A esto se le suma el congelamiento salarial, que provoca que muchos empleados decidan renunciar, como ocurre en el CONICET, que vive una nueva “fuga de cerebros” con cerca de 2 mil científicos, becarios y personal de apoyo expulsados del principal organismo de investigación y formación del país. Este brutal ataque a la estructura pública suele simbolizarse con la motosierra, que el presidente blandió en campaña, pero los estatales creen que en este momento, lo que más permite entender la situación es otro aparato, menos agresivo pero igual de dañino: la licuadora. La salida de personal está dejando a muchas entidades inoperantes, con casos muy graves como los que se dan en la actividad aérea.

El reemplazo de la licuadora de la motosierra explica el momento en el plan de ajuste que realiza el gobierno nacional en este momento. Luego de los despidos masivos, los contratos sin renovar y los cierres de dependencias dejaron un tendal de empleados, que se cuenta de 75 por día, según el último reporte del Centro de Política Económica Argentina (CEPA). Este nuevo aparato lo que hace es precarizar las condiciones laborales, empezando con el salario, para que haya una “salida voluntaria” de los trabajadores. “La licuadora apunta a bajar los salarios y que esto haga inviable seguir trabajando para el estado”, le dijo a Data Gremial un dirigente estatal, que recordó que uno de los casos más claros se da en el CONICET.

Allí, se perdieron 2 mil puestos de trabajo, fundamentalmente porque los ingresos se redujeron tanto que la mayoría eligió otros lugares para desarrollar sus tareas. Incluso, según ATE-CONICET, en el corto plazo se pueden dar 379 despidos de becarios y becarias postdoctorales, producto del congelamiento del concurso para ingresar a la carrera de Investigador Científico que ya lleva dos años. 

Estos dos temas son fundamentales para entender las bajas en el organismo, que este miércoles 1° de julio realizará un acto en el Polo Científico del barrio de Palermo, para denunciar esta realidad. “La mayor parte de los puestos de trabajo que se perdieron allí se deben a la reducción salarial”, agregó el mismo dirigente consultado.

El impacto de la licuadora en los salarios sigue avanzando en el CONICET, que ya perdieron un 3,8 por ciento en lo que va del año y volvieron a caer 0,6 puntos en mayo, tras conocerse los datos de inflación del mes publicados por el INDEC. “Mientras tanto, los salarios en el sector de ciencia y tecnología mostraron apenas un crecimiento del 10,3% en ese periodo”, señalaron desde el Grupo Economía, Política y Ciencia del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (EPC-CIICTI).

Así, su último informe confirma una nueva caída salarial que los sueldos en ciencia y tecnología acumulan “24 meses de caída ininterrumpida frente a la inflación”, al punto que los sueldos en el CONICET perdieron 41 por ciento en lo que va de la gestión de Javier Milei. Según el reporte, al que tuvo acceso Data Gremial, los salarios y estipendios en el CONICET, principal organismo científico del país, volvieron a caer en mayo ya que recibieron un aumento de apenas un 1,5 por ciento. De este modo, ya se encuentran un 40,8 por ciento por debajo de su nivel de noviembre de 2023. Por otra parte, las remuneraciones de los trabajadores del Sistema Nacional de Empleo Público ya perdieron un 3,8 por ciento en lo que va de 2026 y totalizan un deterioro del 32,5 por ciento desde el inicio de la gestión de  Milei.

Retiros voluntarios

Cuando la reducción de los salarios genera el clima de malestar y la salida de los estatales comienza a ser una alternativa, el gobierno decide sumar una herramienta de presión para instar a las bajas: Los retiros voluntarios. Uno de los casos más notables es el del INTA, que está “bajo fuego” por el ajuste libertario. Esta semana datos de los postulantes, un número cercano a los 700. Según se informó, En 2024 se acogieron al primer proceso unos 300 trabajadores.

Ahora, estiman otros 900, cuya postulación será analizada por el Consejo Directivo del INTA en el marco de la presunta reestructuración que promueven las autoridades. Oficialmente, ya se publicaron dos listas con las bajas efectivas: 377 primero y 380, después. Esto deja a la principal entidad el sector al borde de la parálisis, según dicen los gremios. “Es parte del proceso de desguace que venimos. Hay que ver cómo se reemplaza esa enorme pérdida de cuadros técnicos e institucionales”, dijeron desde ATE.

En tanto, la Administración de Parques Nacionales (APN), organismo dependiente de la Jefatura de Gabinete, habilitó un sistema de retiros voluntarios para su planta de personal. La decisión se enmarca dentro de la política estatal de simplificación, ordenamiento y reducción de la estructura administrativa del Estado nacional. La medida fue formalizada mediante la Resolución 191/2026, publicada la semana pasada en el Boletín Oficial. El programa define de manera estricta los procedimientos, requisitos y exclusiones para todos los agentes públicos que decidan desvincularse de forma voluntaria de la institución.

Otra entidad paralizada por el desguace es el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El Gobierno sostiene que busca modernizar el SMN con nuevas tecnologías y sistemas automatizados. Pero hasta ahora la transformación se dio sólo a través de los despidos. Entre 2023 y 2025 fueron desvinculados 121 trabajadores. Este año se sumaron otros 140 contratos que no fueron renovados y el plan contempla nuevas bajas.

En cambio, las inversiones prometidas para renovar equipos y tecnología todavía no aparecen y ni siquiera hay fechas confirmadas para que lleguen. A eso se sumaron decisiones que generaron fuerte rechazo entre científicos y trabajadores, como quitar publicaciones sobre cambio climático y limitar el uso de ese concepto en documentos oficiales.

Alerta aeropuertos

En tanto, la licuadora vinculada con la motosierra, que el propio presidente asegura que no se detendrá en todo su mandato, puede ir a un punto “de no retorno”, donde los organismos quedan virtualmente paralizados. En un rubro como en aéreo, esta realidad puede ser alarmante. Así lo denunció esta semana la coordinación nacional de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y puso como ejemplo lo sucedido en el Aeropuerto Internacional Doctor Fernando Piragine Niveyro de la provincia de Corrientes, donde una autobomba, dependiente del gobierno provincial, no funcionó de forma correcta ante una amenaza de bomba en la pista de aterrizaje y despegues.

El hecho puso al descubierto “la severa crisis que atraviesa el Departamento Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) de la ANAC debido al vaciamiento del organismo que impuso el Gobierno nacional”.

Mediante una publicación en redes sociales, ATE-ANAC se preguntó “cómo pretende el Gobierno nacional garantizar la temporada de vacaciones de invierno en este escenario”.  “Años de desidia y descontrol en el Departamento Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios Nacional de ANAC generó este tipo de situaciones que impactan directamente en la seguridad operacional y en la conectividad aérea, como hace años venimos denunciando”, expresaron desde l coordinación nacional.

Según remarcaron, el SSEI es “el área encargada de administrar y coordinar a los bomberos aeroportuarios en la Argentina”. Su función principal es garantizar la seguridad operacional de los vuelos respondiendo de forma rápida y eficaz ante emergencias o desastres en los aeropuertos del país. “Necesitamos que los sistemas y los distintos servicios funcionen para garantizar la temporada de invierno en cada rincón de nuestro país”, concluyó la coordinación nacional, a cargo de Marcelo Belelli.