Como un círculo vicioso que se renueva indefinidamente, este viernes se completó una nueva semana de protestas del sector universitario. Luego de una masiva movilización, el gobierno se negó a moverse de su postura, la justicia no se dio por aludida, y los gremios de docentes y nodocentes volvieron a protestas. A medida que pase el tiempo, y el silencio del oficialismo se mantenga, el malestar crecerá, las medidas se intensificarán, y la idea de una nueva marcha ira cobrando cuerpo. Hasta que vuelva a convocar a millones de argentinos, y el círculo vuelva a completarse. Desde la asunción de Javier Milei, esta es la realidad de la educación superior, y nada parece hasta ahora cambiar la ecuación. En este caso, una cuestión externa a la crisis universitaria podría ser un punto de inflexión en la lucha de la comunidad educativa. Es que primero la toma de los colegios preuniversitarios –afectados claramente por el ajuste presupuestario libertario –y el paro en el nivel medio de gremios disidentes a CTERA en varias provincias podría generar un “efecto dominó”, y potenciar el plan de lucha.
Este clima de mayor tensión que comienza a crecer podría influir en una decisión que se espera: la de la Corte Suprema de Justicia si decide atender el expediente sobre la ley de financiamiento. Mientras esto se espera, siguen las renuncias y el pluriempleo entre docentes y profesores.
El viernes se concentró el paro de actividades de todos los integrantes del Frente Sindical de Universidades Nacionales. En los cuatro días hábiles, CONADU y CONADU Histórica realizaron paros y acciones de visibilidad para sostener el pedido de cumplimiento de la ley que garantiza recursos y salarios para el sector. Además, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y la FATUN (nodocente) se sumaron con protestas que confluyeron el mismo viernes con la paralización de la actividad. El comienzo de la reactivación del plan de lucha fue con clases abiertas frete a la sede de Tribunales, para pedirle a la Corte Suprema de Justicia que asuma un “rol protagónico” en este conflicto, y se pronuncie respecto del cumplimiento de la ley.
Es que el gobierno presentó un “contra proyecto”, que trata de aprobar en el Congreso, y le pide al máximo tribunal que confirme la posibilidad de no cumplir la norma vigente a la espera de ese tratamiento. Si la corte anuncia que revisará el expediente –que incluye fallos de instancias menores obligando a que se aplique la normativa aprobada por el Congreso –la definición del conflicto parece quedar en manos de los ministros del máximo tribunal, que no tienen plazos para expedirse.
Por eso la estrategia judicial, incluso con fallos a favor, genera dudas. Más en momentos que el gobierno está logrando con complicidad de los jueces maniatar los reclamos gremiales, incluyendo la muy polémica intervención a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Para Daniel Ricci, titular de la FEDUN, hay que seguir con las protestas. “El lunes próximo vamos a tener un nuevo plenario de secretarios generales, donde vamos a definir los pasos a seguir”, le adelantó a Data Gremial. En esa cumbre se esperan definiciones sobre el plan de lucha. Ricci está convencidos “que lo que se vienen son dos semanas de acciones para mantener visible la crisis, y obligar al gobierno a cumplir la ley”.
FEDUN y FATU realizaron un paro de actividades el viernes donde dejaron claro que la pelea seguirá. “Vamos a seguir defendiendo la universidad pública, gratuita y de calidad junto al conjunto del pueblo argentino. La única respuesta posible frente al ajuste es más unidad, más organización y más lucha”, afirmó Ricci. En tanto, la entidad nodocente llevó el relamo al cierre del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, realizado en Mar del Plata, donde dirigentes abordaron “la situación crítica que atraviesa la universidad pública, la urgente necesidad de una Ley de Financiamiento Universitario y los desafíos para recuperar el poder adquisitivo y mejorar las condiciones laborales de las trabajadores del sector”.
Efecto dominó
El malestar que genera el rechazo del gobierno a cumplir la ley de financiamiento se comienza a potenciar por otras situaciones, que hacen pensar en un efecto dominó. La toma de los colegios preuniversitarios en la Ciudad de Buenos Aires es una muestra de esto. Los establecimientos dependen de la UBA, por lo cual se ven afectados por la crisis de financiamiento. Pero además, esta semana hubo paros en varios provincias en el nivel inicial y medio, lanzados por el flamante Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FreNDEP), que nuclea a gremios y organizaciones enfrentadas con la CTERA, que dispusieron la medida de fuerza para pedir por los salarios del sector. “La toma del Pellegrini y el Nacional Buenos Aires pone en agenda la situación grave que se vive en estos establecimientos, porque las universidades tienen un sistema preuniversitario muy importante que realmente la está pasando muy mal por la falta de presupuesto”, le dijo a Data Gremial Francisca Staiti, titular de CONADU Histórica, gremio que impulsó paros en los cuatro días hábiles de la semana.
Sobre el posible efecto dominó en todo el sector educativo, Staiti dijo que “lo iremos viendo”, ya que queda muy poco tiempo para el final del primer cuatrimestre y la llegada de las vacaciones de invierno”. “El gobierno debe tomar nota que el plan de lucha va a continuar hasta que se convoque a paritarias”, insistió. En tanto, Staiti hizo una evaluación del paro de la CONADU Histórica, y afirmó que “fue positivo, hubo acciones de visibilziación en la mayoría de las universidades. “Luego de la masiva marcha universitaria del 12 de mayo, se consiguió el compromiso de seguir en la lucha de defender la universidad pública, de seguir exigiendo el cumplimiento de la ley porque no resignamos nuestros salarios, que están tan reprimidos”, agregó la dirigente. La CONADU Histórica reunirá a su dirigencia el próximo 4 de junio para evaluar la situación y mantener la continuidad el plan de lucha.
Pluriempleo
En tanto, en medio de las protestas que se intensifican y la posibilidad que se sumen otros sectores de la educación, se conocieron algunos datos que muestran el impacto que tiene el no cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario en las aulas. En trabajo de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTdF) alerta sobre el aumento del pluriempleo entre los profesores, una realidad que impacto en la calidad de las clases. Según este análisis, se registró que “3 de cada 4 docentes de las universidades nacionales debió acudir al pluriempleo para sobrevivir teniendo en cuenta los bajos salarios de las casas de estudios superiores”. El fenómeno “se agravó a lo largo de los últimos dos años por el brutal derrumbe salarial del gobierno de Javier Milei, que generó una pérdida del 52 por ciento del poder adquisitivo de los docentes de las universidades nacionales”.
El informe fue realizado por el Observatorio Social, Político y Económico del Instituto de Cultura, Sociedad y Estado (ICSE), perteneciente a la UNTdF e impulsado por el Sindicato de Docentes Universitarios, perteneciente a FEDUN. En el plano local, el estudio da cuenta que el 74 por ciento del personal de la universidad fueguina relevado “recurre al pluriempleo para sobrevivir”, es decir que tienen otros trabajos extrauniversitarios, y de ellos, cerca del 60 por ciento “son informales, lo que evidencia una crítica situación de precarización laboral”
Para explicar el pluriempleo, recalcaron desde la UNTdF, “es necesario mencionar cómo las nuevas modalidades de empleo, frecuentemente precarias, suelen complementar –o suplir en muchos casos– al empleo formal de 8 horas diarias, estable y con aportes a la seguridad social, que viene decantando en una modalidad minoritaria”. Esto va desde tareas vinculadas a las profesiones de los docentes a emprendimientos o trabajos de aplicación. Esto impacta no sólo en la calidad de la educación, sino en la formación del docente.
Como le explicó a Data Gremial la titular de la CONADU, Clara Chevalier, los docentes tienen distintos niveles de dedicación, “y las horas que tenemos por cargo también están pensadas para actividades más allá del aula”. “El pluriempleo aparece vinculado a las profesiones de los docentes”, resaltó, y aseguró que “los datos más recientes son alarmantes porque aparece un pluriempleo desvinculado de la propia formación”. Según Chevalier, los profesores de dedicación simple con los salarios que cobran “sólo pueden garantizar ir al aula”, luego aparecen “revendiendo productos, cocinando o trabajando como choferes de aplicación”.
Según el informe de la UNTdF, la configuración actual del sistema universitario argentino “se encuentra atravesada por una crisis de financiamiento de carácter estructural, caracterizada por una contracción inédita de los recursos públicos”. En poco más de dos años de la gestión iniciada en diciembre de 2023, “la dinámica inflacionaria acumulada ha alcanzado el 269,8 por ciento, mientras que las transferencias reales destinadas a las instituciones de educación superior han sufrido un retroceso que compromete la autonomía y la sostenibilidad de las funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión”. En el ámbito laboral, el deterioro de los ingresos de los trabajadores universitarios “constituye el indicador más crítico de esta etapa”.
Frente al avance de la inflación, las remuneraciones del sector apenas experimentaron un incremento del 144,2 por ciento, “otorgado a través de actualizaciones unilaterales por parte del Poder Ejecutivo y sin el consenso de acuerdos paritarios”. “Esta asimetría ha provocado un desfasaje de 126 puntos porcentuales entre el salario y el costo de vida, lo que representa una caída del poder adquisitivo del 51,4 por ciento en términos reales respecto de la inflación”, concluyeron.