Sin perspectiva de género la reforma laboral profundiza las desigualdades, alertan mujeres trabajadoras

En el marco de un nuevo Día Internacional de las Mujeres, sindicalistas de distintos sectores analizan el impacto de la flamante ley en la situación de las trabajadoras, que serán las más perjudicadas por sus iniciativas. Prometen resistir su avance, y llamas a unirse a la lucha.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Domingo, 08 de marzo de 2026 00:00

El mercado laboral argentino comenzó a mostrar síntomas del impacto del modelo libertario. En las últimas semanas, los cierres de empresas y los despidos ponen en tensión una economía real que está lejos de las expectativas del oficialismo. Como sucede en otros sectores, la peor parte se la llevan las mujeres. Es que el mundo del trabajo tiene desigualdades históricas, que se potenciaron en los últimos tiempos. Así, según los datos, los  ingresos de los varones son entre 27,3 y 29 por ciento mayores que los ingresos de las trabajadoras, una brecha que se amplía al 40 por ciento entre los informales. Además, los  sectores más feminizados son los de menores ingresos: la participación de las mujeres en el trabajo doméstico es de 98,8 por ciento. Esto lejos de mejorar, alertan distintos espacios, empeorará con la reforma laboral, que el gobierno nacional reglamentó y puso en plena vigencia el viernes pasado. El tema se volvió central entre los reclamos que las organizaciones podrán en escena este 8 de marzo, cuando se conmemore un nuevo Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Detrás de los números, están las históricas peleas de los colectivos feministas, que este año incluyen la flamante ley laboral, la cual potencia las desigualdades y afecta especialmente a las trabajadoras.

En la Argentina, la tasa de actividad de las mujeres (52,6 por ciento) es 17,5 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,1 por ciento), según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Además, la brecha en la tasa de desocupación es de 1,5 puntos: en mujeres es del 7,4 por ciento contra 5,9 por ciento de los varones. La brecha en la informalidad laboral “es 2,5 puntos porcentuales mayor en mujeres (38 por ciento) que en varones (35,5 por ciento)”. Estas desigualdades  son las que movilizan a las trabajadoras y las dirigentas sindicales,  en especial en sectores donde el peso de las mujeres es mayor. “Represento a un colectivo de trabajadores, profesionales y técnicos donde el 80 por ciento somos mujeres, y las condiciones de trabajo, el pluriempleo, las tareas de cuidado y la caída del salario nos afectan especialmente”, sostuvo Norma Lezana, titular de la Asociación de profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan.

Esto, le dijo a Data Gremial, “multiplica el esfuerzo para poder desarrollarnos en nuestras carreras, lo mismo a la hora de hacer tareas de investigación o docencia”. Cuando la situación económica es tan crítica, agregó, “la salida es el pluriempleo, y esto hace que se imponga un techo, con las responsabilidades de cuidado”. Igual diagnóstico realizó María Fernanda Boriotti, presidenta de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), que aseguró que “la realidad de las trabajadoras es acuciante, hoy el ajuste de este gobierno nos atraviesa, en el sector salud tenemos salarios que en muchos casos están por debajo de la pobreza, además tenemos precarización laboral y muchas otras cuestiones”.

Boriotti resaltó en diálogo con Data Gremial que esta realidad empeora por el reparto desigual de las tareas de cuidado: “Actualmente muchos hombres las realizan, pero las estadísticas muestran claramente que las mujeres ocupan muchas más horas en estas actividades, que por lo general no son remuneradas”. Además, Boriotti alertó que el ajuste libertaria genera “muchos problemas para acceder a la salud de las mujeres, y nombró los recortes brutales en los programas de salud sexual y reproductivos, el plan de prevención del embarazo adolescente, como las restricciones que se ven en la realidad para la interrupción voluntaria del embarazo”. En tanto, Claudia Baigorria, titular de la CTA Autónoma de Santa Fe, recalcó que este  8 de marzo “las trabajadores nos encontramos profundamente precarizadas, soportando brechas salariales que se acrecientan en las actuales condiciones”.

En el caso de la provincia de Santa Fe, la movilización será desde la sede de la Municipalidad de la capital provincial hasta la Plaza 25 de Mayo, donde habrá un acto frente a la gobernación. “En el actual modelos muchas trabajadoras están precarizadas, como el personal de casa particulares, o que realizan teletrabajo, las autónomas, monotriobutistas o informales”, resaltó. Ante esto, Baigorria recordó que la CTA Autónoma viene trabajando para lograr el reconocimiento de las mujeres que realizan tareas en comedores comunitarios, y que fueron especialmente importantes durante la pandemia: “Queremos que sean incorporadas al mundo del trabajo con algún tipo de derechos laborales”.

Abajo la reforma  

Este año, las acciones para recordar las históricas luchas de las mujeres trabajadores incluyen la resistencia a la reforma laboral, recién aprobada en el país por eso, en muchas de las marchas la consigna será “Abajo la reforma laboral que nos precariza la vida”. Al respecto, Baigorria remarcó en diálogo con Data Gremial que la Ley de Modernización Laboralcarece de perspectiva de género, en la asamblea local de Ni una Menos decimos que está pensada para un varón soltero, sin carga de familia, que pueda disponer de su tiempo para poder trabajar no libremente sino a discreción de su patrón”. “Para nostras es fundamental que cualquier legislación laboral contemple esta perspectiva de género y las responsabilidades del cuidado que recaen fundamentalmente en mujeres”, agregó.

En este punto, el Banco de horas que establece la norma muestra “la falta de una mirada integral sobre el tema cuidado”. En este sentido, para Baigorria su puesta en marcha generará “mayor sobrecarga laboral, imprevisibilidad de los horarios y dificultad para la organización de la vida familiar, además de los horarios de nuestras propias vidas, desde el descanso, la formación profesional y sindical”.

En tanto, la también integrante de la conducción de la CONADU Histórica subrayó que la reforma “es fundamentalmente anti sindical, porque limita la participación a asambleas sin autorización del patrón”. “Esta reforma no  moderniza nada, mantiene la validación de los despidos por embarazo, adopción o maternidad, para mujeres y diversidades que deseen dar estos pasos”, insistió. Además, Baigorra marcó que “no hay ningún tipo de ampliación de licencias por paternidad, por ejemplo, sino que recarga nuevamente las tareas de cuidado en las trabajadores”.

En tanto, Boriotti reafirmó que el proyecto aprobado en el parlamento, “fue impulsada desde las provincias, los gobernadores  a través de sus legisladores”. “La reforma impacta directamente en las mujeres, porque fue pensada y redactada por personas que tiene fuertemente arraigado el patriarcado, que tienen un desprecio hacia las cuestiones de género, se ve tanto en el ataque a las diversidades”, insistió. En el caso del sistema sanitario, “afecta la distribución del trabajo, dejando sin disponibilidad del tiempo para realizar muchas otras tareas, como ser madre, ser profesional, o tener a cargo personas a las que cuidamos”.

Más lucha

En cuanto a las acciones, las mujeres trabajadoras nucleadas en las tres centrales obreras convocaron a una jornada de movilización, con una marcha que se realizará el lunes 9 de marzo desde el Congreso hacia Plaza de Mayo. La iniciativa fue impulsada por las secretarías de género de la CGT, la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, la UTEP y la Corriente Clasista y Combativa (CCC), quienes denunciaron “el impacto de las políticas económicas del gobierno nacional sobre el empleo, las condiciones laborales y los derechos sociales”.

Desde las organizaciones convocantes señalaron que la movilización se realiza en un “escenario muy complejo con políticas de ajuste, precarización, cierre de fábricas y despidos impulsados por el gobierno nacional”, que —según indicaron— profundizan la feminización de la pobreza. En ese sentido, denunciaron también la falta de entrega de alimentos, el cierre de programas esenciales y el abandono del Estado en áreas clave para la protección de los derechos de mujeres y diversidades.

La jornada volverá a movilizar las luchas de las mujeres, que prometen resistir la reforma laboral y el modelo libertario. “Nosotros como mujeres de salud, seguimos en pié y en lucha con la fortaleza que tenemos las mujeres de esta época, seguiremos en la calle con la convicción de que el camino es estar abrazadas, debatiendo y resistiendo”, adelantó Boriotti, titular de FESPROSA. De la misma forma, Lezana sostuvo que es un momento para levantar nuestras voces bien alto, en el Garrahan recibimos amenazas de sumarios, suspensiones y cesantías por protestar, fuimos estigmatizados porque quieren que seamos ‘carmelitas descalzas, y nos critican constantemente”.

Por eso, en el hospital lanzaron la consigna Sin miedo, en contra de estas acciones, que incluyó el pedido de las autoridades de despedir a Lezana: “Nosotros decimos bien fuerte que se puede ser científica, médica, representante sindical, militante política, madre y todas las cosas que queremos ser las mujeres. Ese es nuestro mensaje, debemos unirnos y ante tanta crueldad oponerle nuestra valentía”. “No queremos esta reforma laboral”, destacó Baigorria, que concluyó que “a 50 años del golpe genocida queremos dejar en claro que las mujeres y las diversidades de Santa Fe y el país no estuvimos de acuerdo con este proyecto que vergonzosamente votó el parlamento. Abajo la reforma y arriba el trabajo con derechos”.