En una de sus habituales conferencias de prensa, el ministro de gobierno bonaerense, Carlos Bianco, analizó el impacto de la crisis laboral en la provincia de Buenos Aires. El mapa de despidos, conflictos y cierres afecta tanto a la zona del conurbano como el interior del país, y si bien tiene epicentro en el rubro industrial, alcanza a todos los sectores de la actividad. Incluso la actividad periodística. En la región del AMBA, donde nació, en Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPREBA) realiza cada año su habitual informe de condiciones laborales, que se difundió en el marco del Día del Periodista, que se celebra cada 7 de junio.
El mismo da conocer los detalles de la situación socioeconómica de los trabajadores de prensa del AMBA, una encuesta integral respondida durante mayo por 1.014 periodistas, lo que representa más de un 20 por ciento de toda la actividad registrada. En este contexto, se confirma una tendencia que se viene repitiendo en los últimos años: problemas salariales, precarización laboral y múltiples tareas. “Dos datos sobresalen en 2026 y no son exclusivos del gremio de prensa sino consecuencia directa del modelo económico del gobierno de Javier Milei: por un lado el endeudamiento, que por primera vez aparece como problemática central, con casi siete de cada diez compañeros y compañeras en esa situación”, resaltó el reporte, dando cuenta de una problemática que este año aparece como novedoso.
El informe anual del SiPREBA fue difundido para alerta sobre la situación laboral de los trabajadores del sector, en el marco del Día del periodista. Como sucede con la mayoría de los asalariados, los bajos ingresos son un tema central.
En abril de 2026, resaltaron los resultados a los que tuvo acceso Data Gremial, “el 65,6 por ciento de los trabajadores y las trabajadoras de prensa del Área Metropolitana de Buenos Aires cobró, en su principal empleo en la actividad, salarios por debajo de la Canasta Básica Total (CBT) del INDEC que determina la línea de pobreza en el país, ubicada ese mes en 1.469.768 pesos ”. En 2025 ese porcentaje había sido del 70,48 por ciento, lo cual significa una reducción “de casi 5 puntos porcentuales”. Sin embargo, aclaró SiPREBA, “sigue siendo muy superior al 45 por ciento que había arrojado la misma encuesta en 2023”. Esta leve mejora se explica desde el gremio por dos cuestiones.
En lo inmediato, “la presencia de un sindicato que discute paritarias decididas en plenarios de delegados y delegadas”. Además, la mejora relativa del índice salarial y otros indicadores relevados en el informe respecto a los últimos dos años “deben leerse en perspectiva”. Los salarios de pobreza “generan gran cantidad de consecuencias negativas para nuestros compañeros y compañeras y para el ejercicio del oficio”. Una es el pluriempleo que, en línea con los datos de años anteriores, aparece como “una realidad forzada para más de la mitad de la base encuestada”.
El ejercicio del periodismo tiene un enorme componente de pluriempleo, no sólo entre quienes están en diversos medios. También otros integrantes de la estructura laboral deben completar ingresos en otros lugares. El SiPREBA viene alertando que esta situación se viene profundizando en los últimos cuatro años. “El 54,4 por ciento de las personas encuestadas afirmó tener dos o más empleos remunerados”, marcó el reporte.
Del total, “el 31,7 por ciento tiene dos empleos y el 22,7 por ciento tiene tres o más”. Lo último preocupa: en 2025, quienes pertenecían a ese grupo eran el 17,5por ciento, lo cual indica que aumentó la cantidad de empleos promedio, dentro del grupo de pluriempleados. El 86,4 por ciento afirmó que su situación se debe “a que el sueldo no le alcanza”. Además, “el 52,2 por ciento afirmó haber buscado otro empleo remunerado en el último mes”.
Paritarias
El informe relevó trabajadores de medios como Clarín, La Nación, Infobae, América TV, TN, El Trece, C5N, Telefe, Radio Nacional, Página/12, Perfil, El Cronista, Ámbito Financiero, Canal 9, Crónica, Crónica TV, El Destape y elDiarioAR, entre otros.
La publicación coincide con el undécimo aniversario de la creación de SiPreBA. En ese marco, el próximo 9 de junio a las 15 se presentará en el Anexo del Senado un proyecto de actualización del Estatuto del Periodista Profesional y del personal administrativo de empresas periodísticas. La iniciativa será impulsada por SiPreBA, FATPREN y sindicatos de prensa de todo el país junto a la senadora Carolina Moisés y representantes de distintos espacios políticos y medios de comunicación.
En cuanto a la paritaria sectorial, el mes pasado el plenario de delegados de la prensa escrita rechazó “de forma tajante” la última oferta salarial de las empresas de diarios, diarios digitales, revistas y agencias de noticias. Sin ningún tipo de descaro, denunciaron, “el sector empleador propuso un acuerdo de 15 por ciento para un absurdo plazo de 13 meses (abril 2026 – abril 2027)”. Poniéndolo en números, la “propuesta” de las cámaras del sector se fracciona en 3 cuotas de 5 por ciento en mayo, septiembre y enero de 2027. Es decir, la última se cobra recién en febrero del año siguiente. Para un salario básico mínimo de redactor, cada tramo alcanza “un exiguo ajuste de 35 mil pesos”.
Para un sueldo de 1.200.000 de pesos, apenas 60 mil pesos. “Vamos a realizar acciones gremiales en todas las empresas del sector, hasta que se escuchen nuestros reclamos”, recordaron desde SiPREBA, que ya hubo una primera acción a fines de mayo en la redacción de Crónica, en avenida Juan de Garay 140.
Endeudamiento
Este año, como dato novedoso, apareció entre los trabajadores de prensa el endeudamiento personal o familiar, algo de lo que se viene hablando mucho. La morosidad está llegando a niveles nunca antes registrados. Según varios reportes, y en la actualidad se calcula afecta a más de 5 millones de personas con incumplimientos, que llega al 13 por ciento de los hogares si hablamos de endeudamiento con entidades del sistema financiero, pero que llega a picos de casi un 30 por ciento si hablamos de billeteras virtuales.
En el sector de la prensa, en línea con lo que ocurre con el grueso de las ramas de la actividad productiva y con el conjunto de la clase trabajadora, “el 67,8 por ciento de las personas encuestadas por este sindicato recurrió a algún tipo de crédito para cubrir necesidades básicas (alimentos, servicios, alquiler) en el último mes”. Solo el 32,2 por ciento no necesitó endeudarse. En tanto, “el 36 por ciento usó tarjeta de crédito en cuotas para compras básicas, lo que implica contraer deuda con interés para acceder a alimentos o pagar servicios esenciales”. Otro porcentaje similar, el 34,6 por ciento usó la tarjeta pero en un pago.
Respecto a las billeteras virtuales, “13,3 se endeudó con ellas para subsistir”. El resto acudió a préstamos informales (familiares/amigos), a adelantos de sueldo o a la utilización del descubierto bancario (un 12,4 por ciento lo usa frecuentemente).
En ese espiral, “la mediana del porcentaje de ingreso destinado al pago de deudas es del 40 por ciento. Casi la mitad (46 por ciento) destina más del 50 por ciento de sus ingresos al pago de compromisos financieros, y la gran mayoría, el 77,7 por ciento, destina el 30 por ciento o más, umbral internacionalmente reconocido como sobreendeudamiento.
Por otra parte, el 24,3 por ciento –uno de cada cuatro trabajadores– postergó el pago de servicios básicos para priorizar la compra de alimentos. “Lejos del relato oficial, que apunta contra una presunta élite de ‘ensobrados’, el 95 por ciento de los periodistas y trabajadores de medios se parecen más a cualquier trabajador argentino que tiene dificultades para llegar a fin de mes que a la imagen construida por el presidente Javier Milei”, sostuvo el secretario general de SiPREBA, Agustín Lecchi.
El dirigente también denunció situaciones de hostigamiento, difamación y judicialización contra periodistas. Por su parte, la secretaria general de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), secretaria adjunta de SiPreBA y secretaria de Mujeres y Géneros de la CGT, Carla Gaudensi, cuestionó las recientes modificaciones normativas que afectan al sector. “No podemos quedarnos en la resignación. Necesitamos organizarnos para actualizar el Estatuto del Periodista, mejorar los salarios y conquistar nuevos derechos”, afirmó.