Luego de varias reuniones con distintos sectores, las centrales obreras argentinas definieron un plan de lucha contra las políticas laborales del gobierno de Javier Milei. Las coincidencias que comenzaron hace un tiempo se plasmaron en la reciente cumbre anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde se asumió una estrategia común para denunciar la reforma laboral, entre otras cuestiones. Esto generó una base de acuerdo que se mantuvo en diversas acciones y posicionamientos, y que esta semana se plasmó en una agenda en el corto plazo para llevar el malestar generalizado a las calles. Se trata del primer plan de lucha conjunto en mucho tiempo, que además cuenta con el aval –explícito e implícito –de otros sectores, como los movimientos sociales y la Iglesia Católica, que se viene pronunciando contra la situación económica y social del país.
Según lo informado luego de la cumbre, las acciones comenzarán antes del fin de julio, y se extenderán hasta agosto, cuando se realice la tradicional marcha de San Cayetano, que viene juntando a estos sectores desde hace años. A la espera que se avance en la confirmación de esta unidad, todas las miradas apuntan a un posible paro general, que era impulsado por distintos sectores, como el Frente de Unidad Sindical (FreSU), que pese a esto destacaron el plan de lucha acordado en la cumbre de Azopardo.
La reunión de este martes en la sede de la CGT concluye una serie de acciones tendientes a lograr consenso para realizar acciones visibles y concretas contra el modelo libertario, en especial su muy criticada y resistida Ley de Modernización Laboral. Para esto, se acordó una marcha en conjunto con las dos CTA, la UTEP y los jubilados el miércoles 22 de este mes, frente al Congreso nacional. Además, el próximo 7 de agosto, en el Día de San Cayetano, patrono del Trabajo, se realizará la siempre multitudinaria marcha de Pan, paz, trabajo, que trae además la participación de la iglesia Católica.
“Este plan tendrá su continuidad con una movilización al Ministerio de Economía durante la tercera semana de agosto”, anunciaron las centrales obreras mediante un comunicado. En tanto, habrá una nueva movilización en conjunto cuando se confirma la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Las discusiones estuvieron encabezadas por el triunvirato cegetista, conformado por Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio); José Sola (Seguro); y Octavo Argüello (Camioneros), y los referentes de las dos CTA, Hugo Godoy (Autónoma) y Roberto Baradel (De los Trabajadores).
A la cumbre se llegó luego de una reunión de Comisión Directiva, que hace unos días generó un importante debate, y si bien descartó un paro de 36 horas como pedían sectores referenciados en Luis Barrionuevo, consensuó seguir el camino de la unidad, algo que se plasmó este martes. “Estamos de acuerdo con lo que plantea la CGT, tenemos que concretar una serie de manifestaciones contra el gobierno”, sostuvo Mariano Vilar, titular del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA). En primer instancia, le dijo a Data Gremial, “vamos a marchar con los jubilados, para luego seguir promoviendo acciones en defensa de los argentinos, que están golpeados por este modelo”. Vilar es parte del Consejo Directivo de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), entidad que llevó la propuesta de hacer medidas escalonadas y por ramas, conocidas como “a la francesa”.
Respecto a la idea de un paro general, el dirigente marítimo resaltó que “todavía no está definido”, pero si este tipo de acciones “que deje expuesto el descontento de la clase trabajadora contra el gobierno y sus principales medidas del gobierno nacional”. La idea de una protesta nacional, la quinta desde que Milei es presidente, crece en algunos espacios, y ahora la definición se tomará en conjunto entre las tres centrales. “Un paro es una acción más de todas las que se tienen que tomar, no se va a solucionar nada si es una medida aislada sin el resto de las protestas”, subrayó Vilar.
Miradas
Con este acuerdo amplio para avanzar con el plan de lucha, se despeja la duda si en el corto plazo habrá o no un paro nacional. La propuesta fue llevada a la última reunión del Consejo Directivo de la CGT, rechazada por la mayoría de la dirigencia. También se habló en las dos CTA, que se vienen reuniendo de manera independiente para forzar esta medida. Por eso la dirigencia expresó luego de la cumbre “la importancia de avanzar hacia un paro general que exprese el rechazo del conjunto del movimiento obrero y del campo popular a las políticas que deterioran el trabajo, los salarios, las jubilaciones y las condiciones de vida del pueblo”.
Uno de los espacios, con participación en las tres centrales, que presiona para esta medida es el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nació en los últimos tiempos como una expresión de la línea combativa de los gremios. Su postura fue clara desde un comienzo, y si bien todavía no consigue una mayoría que motorice sus planes de acción, respalda esta actual agenda.
Según explicó Clara Chevalier, titular de CONADU y participante del FreSU, “la situación del pueblo argentino es cada día más grave, por el desempleo creciente y por el endeudamiento de las familias, que se vuelve insostenible”. En ese contexto, le recalcó a Data Gremial, “toda iniciativa que vaya por los carriles de construir articulación entre los distintos sectores del movimiento obrero es bienvenido”.
En cuanto al plan de lucha, Chevalier adelantó que buscará “plantarle un límite al gobierno y ser una oposición a sus planes”. Por eso, desde el FreSU hicieron “una evaluación positiva” de lo anunciado por las tres centrales. Cabe recordar que en este espacio están dirigentes de la CTA Autónoma, como el estatal Rodolfo Aguiar, de la CTA de los Trabajadores como la propia Chevalier y de la CGT, entre ellos Abel Furlán (UOM) y Daniel Yofra (aceiteros). Por esta triple pertenencia se explica el apoyo. “Pertenecemos a nuestras centrales, y vamos a trabajar para construir planes de lucha que den cuenta de esas medidas que son urgentes y necesarias en este momento”, cerró Chevalier.
Otras acciones
En tanto, en la discusión que encabezaron las dirigencias de todas las centrales aparecieron varios planos del plan de lucha, que buscaron condensar estas molestias, sin dejar afuera cuestiones sectoriales.
“Es importante fortalecer la solidaridad con cada conflicto que se está llevando adelante en todo el país, y alentar las movilizaciones conjuntas que vienen realizando las centrales en las provincias promoviendo plenarios, asambleas y acciones coordinadas que amplíen la participación, fortalezcan la organización y consoliden el plan de lucha de alcance nacional”, expresaron las entidades mediante un comunicado. Esto en camino a “construir una acción federal que exprese en las calles la fuerza de las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y populares de la Argentina”, manifestaron.
Por último, las centrales obreras informaron que se acordó confluir en la Semana Social, convocada por la Comisión Episcopal, para los días 4, 5 y 6 de septiembre en la ciudad de Córdoba, en el marco de la visita que realizará el papa León XIV durante el mes de noviembre de este año.