En el marco del inicio del ciclo lectivo 2026, el Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora informó que continúa hasta el 6 de marzo con la entrega de la tradicional canasta de útiles escolares destinada a sus afiliados. Este beneficio, destacaron, que se repite año tras año “se ha convertido en uno de los más valorados por las familias mercantiles de nuestra región, reafirmando el compromiso del gremio con la educación como pilar fundamental para el progreso social”.
“Hasta hoy hemos entregado 3.500 kits de útiles y este año esperamos superar los 5 mil. Estamos convencidos que el acceso a la educación es el único camino que permitirá construir un futuro donde la justicia social y la solidaridad sean las bases que organicen la vida colectiva y en esa dirección trabajamos”, expresó Rubén Crosta, secretario general del sindicato, al destacar la coherencia de esta política sostenida en el tiempo.
Campaña solidaria
En paralelo, el gremio de comercio impulsa una nueva acción solidaria destinada a acompañar a las familias mercantiles de la región en el inicio del ciclo escolar, uno de los momentos económicamente más difíciles del año. Al igual que en la campaña realizada en ocasión del Día del Niño, las donaciones recibidas serán entregadas al Arzobispado de Lomas de Zamora, que se encargará de su distribución entre quienes más lo necesitan.
Crosta subrayó: “La solidaridad es parte de nuestra identidad. Mientras el gobierno nacional se desentiende de esta problemática y la inflación continúa empobreciendo a las familias, nosotros reafirmamos que el sindicato está para acompañar y sostener a los trabajadores en los momentos más duros”.
Justicia social
La entrega de útiles escolares y la continuidad de las campañas solidarias son ejemplos concretos de cómo el sindicato articula beneficios directos para sus afiliados con acciones comunitarias que trascienden lo gremial. Se trata de una política coherente que entiende a la formación y la educación como herramientas transformadoras, y a la solidaridad como el motor que fortalece el tejido social.
Al final de la jornada, Crosta concluyó: “Cada canasta entregada y cada donación realizada son gestos que hablan de nuestro compromiso con la comunidad. No hay justicia social sin educación, y no hay educación posible sin solidaridad”.