Camioneros profundiza su plan de lucha en Quilmes y Coca-Cola: “Siguen mirando para otro lado”

El sindicato lleva 10 días de trabajo a reglamento en la rama Aguas y Gaseosas, para pedir una equiparación salarial, entre otras cuestiones. “Vamos a seguir hasta conseguir el objetivo”, adelantó pablo Moyano. En comercios aparecen los primeros signos de desabastecimiento.

Jueves, 28 de mayo de 2026 16:55

La tensión entre el Sindicato de Camioneros y las principales compañías de la industria de bebidas, en especial Coca-Cola, Quilmes y CCU, escaló en las últimas horas y podría derivar en problemas de abastecimiento. El personal encuadrado en la rama del gremio de Aguas y Gaseosas cumplió su décimo día consecutivo de protestas bajo la modalidad de “trabajo a reglamento”, ajustándose de forma estricta a lo establecido en las normativas convencionales del sector. La persistencia del conflicto mantiene en incertidumbre la regularidad en la distribución logística de los productos.

El gremio que lideran  Pablo Moyano y Hugo Moyano, reclaman en estas empresas un bono por presentismo y aumentos adicionales del salario de trabajadores de Coca-Cola, Quilmes y CCU, y la protesta ya genera desabastecimiento en comercios. La profundización del plan de acción fue ratificada por el secretario adjunto de la organización gremial, luego de que una reunión virtual con los representantes de las cámaras empresarias terminara sin ningún tipo de acuerdo. Visiblemente molesto ante la postura de las patronales, el dirigente sindical no ahorró adjetivos para describir la actitud corporativa: “Se siguen haciendo los boludos y miran para otro lado”, disparó Moyano en un mensaje enviado a las bases, cuestionando que las firmas desatienden reclamos legítimos de los trabajadores del sector.

Ante esto, la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas Sin Alcohol (CADIBSA) le pidió al ministro de Trabajo, Julio Cordero, que se ocupe de mediar en el conflicto, pero la respuesta fue: “No podemos intervenir porque no hay conflicto; si es trabajo a reglamento, no hay medida de fuerza”.

Impacto de la medida

Los camioneros distribuidores de bebidas restringieron sus tareas a lo que indica el convenio colectivo: hacen un solo viaje por jornada, bajan la mercadería sólo si encuentran un lugar para estacionar y vuelven a los depósitos con entre el 20 y el 50 por ciento de la carga que debían distribuir. El pliego de exigencias de Camioneros se centra en la recomposición de los ingresos del personal de transporte mediante el pago del concepto de presentismo y un incremento sustancial en los adicionales convencionales, un beneficio que alcanza tanto a los choferes de los camiones de reparto como a sus respectivos ayudantes.

El nudo de la discusión radica en una marcada disparidad en las liquidaciones salariales según el esquema de contratación de las plantas de distribución. Moyano detalló que, en el caso testigo de Quilmes, la firma abona el premio por asistencia al personal propio de la línea directa y de los depósitos centrales, pero excluye de este beneficio a los choferes que prestan servicios para los centros concesionarios externos. Frente a esta ingeniería contable adoptada unilateralmente por las empresas, el sindicato exige una inmediata equiparación en el cobro de los adicionales para evitar que existan trabajadores de primera y de segunda categoría dentro de una misma actividad productiva.

Postura empresarial

Las empresas socias de CADIBSA advirtieron: “El reclamo impulsado por el Sindicato de Choferes de Camiones está generando dificultades en el normal abastecimiento de bebidas en distintos puntos del país”. Además, el representante de una de las cerveceras afectadas aseguró: "La rama de camioneros de aguas y gaseosas están pidiendo incrementos fuera de la pauta acordada".

Ante la posibilidad de que la persistencia de la medida de fuerza empiece a impactar en las góndolas, desde Camioneros se apuraron a desligar de responsabilidades a los choferes y apuntaron directo a las patronales. “Los empresarios están agrandados, sobre todo las multinacionales, desde la aprobación de la reforma laboral. Espero que no se les ocurra llevar adelante ninguna acción porque se paraliza toda la actividad; esta lucha es hasta que se logre el objetivo y no se detiene, como siempre hace Camioneros”, respondió Moyano.

El dirigente sindical detalló que están reclamando aumentos en los montos adicionales al sueldo de los choferes que distribuyen bebidas y de los ayudantes que los acompañan en los camiones: “Quilmes paga el presentismo y Coca-Cola no lo hace”, resumió. El sindicalista afirmó que el plan de lucha se está desarrollando “en un contexto de país en el que se toman medidas contra los trabajadores. El aumento que reclamamos es para equiparar o superar la inflación que dibuja el gobierno de Milei”.

 

OTRAS NOTICIAS
OTRAS NOTICIAS