Cerveza amarga: la crisis en Quilmes se profundiza con amenaza de despidos y retraso salarial

Esta semana el gremio del sector volvió a rechazar la oferta de mejora de los ingresos, y se declaró en “estado de alerta permanente”. Mientras siguen las negociaciones, crece el fantasma del cierre de la planta Zárate, que podría dejar sin trabajo a la mitad de sus trabajadores.

Martes, 10 de marzo de 2026 09:34

Emblema de la industria nacional, Cervecería Quilmes atraviesa un momento más que complejo, que incluye la amenaza de despidos en la planta Zárate, donde se podrían perder hasta la mitad de los puestos de trabajo. Además, el Sindicato de Trabajadores Cerveceros declaró el “estado de alerta permanente” ante la falta de avances en la negociación salarial que lleva adelante la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines con la cámara empresaria del sector. El gremio denunció que las ofertas presentadas “son insuficientes” y llamó a los trabajadores a mantenerse unidos mientras continúan las paritarias.

Entre el retraso salarial y la amenaza de despidos, el clima de tensión crece. Respecto al fracaso de la discusión salarial, el sindicato emitió un documento en el que se informa que las conversaciones entre la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines y la cámara empresaria del sector no lograron resultados satisfactorios para los trabajadores. Según señalaron desde la organización sindical, las propuestas salariales presentadas por la cámara cervecera fueron consideradas insuficientes, motivo por el cual el secretariado nacional de la federación expresó su rechazo y decidió continuar las negociaciones en busca de una mejora en los ingresos del sector.

En ese contexto, el sindicato de base resolvió otorgar facultades al secretariado nacional de la federación para definir los próximos pasos dentro del proceso de negociación paritaria, en caso de que la postura empresarial se mantenga sin modificaciones. El comunicado también remarca “la necesidad de que los trabajadores se mantengan unidos y atentos a la evolución de las conversaciones, ante la posibilidad de que el conflicto escale si no se alcanza un acuerdo que contemple una recomposición salarial considerada justa por el gremio”. Desde el sindicato advirtieron que el estado de alerta permanente implica un seguimiento constante del proceso paritario y la preparación para eventuales medidas en defensa del salario y de los derechos laborales de los trabajadores cerveceros.

Amenaza de cierre

Po otra parte, la planta que Cervecería Quilmes inauguró en 2020 en Zárate como emblema de expansión industrial y sustitución de importaciones atraviesa hoy un proceso de fuerte contracción. Concebida para producir en el país la cerveza mexicana Corona, el establecimiento pasará de una dotación inicial de 260 trabajadores a poco más de 80, tras la implementación de un nuevo plan de retiros voluntarios.

La inversión, que superó los 5 mil millones de pesos en aquel momento, había sido presentada como una apuesta estratégica de largo plazo. Sin embargo, apenas cinco años después, la compañía reconoce en los hechos un cambio drástico de escenario: caída de ventas, reducción de turnos y un repliegue productivo que deja operativa solo una línea —la de vidrio no retornable— y un único turno de trabajo. Según fuentes gremiales, la producción se redujo a menos de la mitad y durante 2025 ya se habían ejecutado despidos en el marco de un desplome del consumo cercano al 45 por ciento el año anterior. Ese retroceso no solo impactó en la planta de Zárate, sino que obligó a paralizar temporalmente la producción en la sede central de la compañía.

Retiros voluntarios

Desde el sindicato cervecero advierten que el acuerdo de retiros voluntarios se dio bajo la amenaza latente de un cierre total. El delegado Horacio Romero atribuyó la crisis a una “importación indiscriminada” y a la fuerte baja del consumo de cerveza, dos factores que —según el gremio— erosionan la viabilidad de la producción local.

El caso abre interrogantes más amplios. ¿Se trató de una sobreestimación de la demanda al momento de la inversión? ¿Falló la estrategia frente a un mercado interno volátil y crecientemente competitivo? ¿O el problema radica en una estructura de costos que pierde frente a la importación? Lo cierto es que el proyecto que nació como símbolo de expansión y generación de empleo industrial termina, en el corto plazo, reducido a un tercio de su plantilla original.