Con la participación de 766 delegados de 36 países y 152 organizaciones internacionales, se desarrolló en Cuba un encuentro de solidaridad con la isla y contra el imperialismo que tuvo como uno de sus protagonistas a la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE).
El evento fue presidido por el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, y reunió a representantes de movimientos sociales, organizaciones sindicales y referentes políticos de distintas regiones del mundo, en un contexto marcado por el recrudecimiento de las sanciones económicas impulsadas por Estados Unidos.
Denuncias por el bloqueo y llamado a la resistencia
Durante la apertura, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expuso el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington, y advirtió sobre la reciente actualización de medidas coercitivas, endurecidas por la administración de Donald Trump en las últimas horas.
“Seguiremos luchando con el compromiso de que esta es la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”, afirmó Rodríguez, al tiempo que destacó la movilización popular en defensa de la soberanía cubana.
En la misma línea, el presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González, valoró la presencia internacional como una expresión concreta de apoyo al derecho de Cuba a ser un país independiente.
La voz del movimiento sindical internacional
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la participación de la CLATE. Su presidente, Julio Fuentes, integró la mesa principal junto a dirigentes cubanos y representantes internacionales, y fue designado para dar lectura a la Declaración Final.
En su intervención, Fuentes llamó a profundizar la solidaridad activa: “Hoy más que venir a hablar, tenemos que venir a escuchar al pueblo cubano y asumir compromisos concretos. Tenemos un puesto en la trinchera”.
Además, propuso acciones directas a nivel global: “Al regresar a nuestros países, las organizaciones sindicales debemos pararnos frente a las embajadas de Estados Unidos para expresar nuestro repudio al bloqueo y a la agresión contra Cuba”.
Declaración final con fuertes críticas a Estados Unidos
El documento final del encuentro incluyó duras críticas a la política exterior estadounidense. “El Gobierno de los Estados Unidos viola de manera flagrante el derecho internacional, promueve guerras para el saqueo de recursos naturales y despliega campañas de desinformación”, señala el texto.
Asimismo, condena el recrudecimiento del bloqueo y la inclusión de Cuba en la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo, al tiempo que rechaza las amenazas recientes formuladas por Trump.
La declaración también reafirma el compromiso con una América Latina y el Caribe como “Zona de Paz” y reivindica la necesidad de fortalecer la unidad regional frente a las políticas imperialistas.
Homenajes y reconocimientos
En el cierre del encuentro, se realizó la entrega de reconocimientos a referentes internacionales por su compromiso con la causa cubana. Entre los galardonados se destacaron dirigentes sindicales y activistas de Alemania, Uruguay, Colombia, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Sudáfrica.
Además, el documento final incluyó un homenaje a Fidel Castro en el marco del centenario de su nacimiento, resaltando su legado antiimperialista y su vigencia en las luchas actuales.
“Fidel vive en nuestra unidad y en la certeza de que otro mundo mejor es posible”, concluyó la declaración leída por Fuentes, sintetizando el espíritu del encuentro.