La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizó este jueves a Tribunales para presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En ese marco, el cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, lanzó duras críticas al oficialismo y aseguró que el movimiento obrero no dará un paso atrás.
“No estamos dispuestos a resignarnos ni a rendirnos”, afirmó el dirigente en declaraciones radiales, luego de que la conducción cegetista formalizara la presentación judicial denunciando la inconstitucionalidad de varios artículos de la norma.
Jerónimo sostuvo que “todo lo que hace este Gobierno va a contramano de lo que demanda la sociedad en su conjunto” y acusó al Ejecutivo de priorizar “la especulación financiera” mientras deja “desguarnecidos a los sectores más pequeños de nuestro país”.
“Una economía que excluye”
El dirigente sindical cuestionó de lleno el espíritu de la reforma laboral, al considerar que apunta a consolidar “una economía que excluye, y que lo único que prioriza es concentrar la riqueza en los que más tienen y romper la matriz productiva”.
En ese sentido, puso en duda uno de los principales argumentos oficiales: la promesa de que la flexibilización generará más empleo y permitirá formalizar trabajadores. “Ojalá estuviésemos hablando realmente, como cuando ellos la planteaban, de incluir a todos esos trabajadores y trabajadoras que están en el sector informal”, señaló. Sin embargo, advirtió que la realidad muestra lo contrario: “Todos los que están en el sector formal están perdiendo su trabajo”.
Para Jerónimo, la movilización a Tribunales tuvo un doble objetivo: respaldar la presentación judicial y “demostrar el rechazo y el repudio a esta ley” en un contexto donde “todos los días nos levantamos con menos puestos de trabajo, con menos empresas”, en medio de “una crisis social que es bastante crítica”.
Los puntos cuestionados
En paralelo a la movilización, el Consejo Directivo Nacional de la CGT difundió un comunicado detallando los fundamentos de la acción judicial. Allí sostuvo que “es falso que la sanción de esta ley de Reforma Laboral persiga el aumento del empleo y la puesta en blanco de trabajadores informales”.
La central argumenta que la norma viola principios constitucionales y tratados internacionales con jerarquía superior a las leyes nacionales. Entre ellos, el principio de no regresividad —que impide retrocesos en derechos adquiridos— y el principio protectorio del derecho del trabajo, ambos contemplados en el Pacto de San José de Costa Rica.
Asimismo, señala que la reforma vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional en aspectos centrales como la protección contra el despido arbitrario, el derecho a huelga, la negociación colectiva, la libertad sindical y la seguridad social.
Entre los puntos más cuestionados, la CGT enumeró la posibilidad de jornadas de hasta 12 horas, la eliminación de sanciones a empleadores que incumplan aportes, el Fondo de Asistencia Laboral, la reducción de aportes a las obras sociales, el fraccionamiento de las vacaciones, la degradación de la negociación colectiva, los recortes a la libertad sindical, la limitación al derecho a la protesta y el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
“Todos estos perjuicios no son efectos colaterales de una decisión aislada, sino que resultan consistentes con la implementación del programa económico-social que lleva adelante el gobierno nacional”, remarcó el documento.
“Construir una alternativa”
Finalmente, Jerónimo llamó a construir una salida política y social frente al escenario actual. “Es responsabilidad de todos nosotros poder construir una alternativa que vuelva a enamorar a un conjunto y que vuelva a generar previsibilidad y esperanza para transformar los destinos de la Argentina”, sostuvo.
En esa línea, reivindicó el rol de la CGT como “actor preponderante” para garantizar un proceso que “le devuelva la dignidad a nuestro pueblo, el trabajo, la producción, el desarrollo y la inversión productiva, y que cuide nuestros recursos naturales y nuestra soberanía”.
Con la presentación judicial ya formalizada, la central obrera abrió un nuevo capítulo en la disputa contra la reforma laboral, trasladando la pelea al terreno de la Justicia mientras mantiene la presión en la calle.