Desde junio de 2025, las trabajadoras de la empresa Owoko (De Niños SRL) atraviesan un conflicto sindical sostenido a raíz de reiterados y sistemáticos incumplimientos laborales por parte de la firma. La situación motivó la intervención del Sindicato de Empleados de Comercio de Capital Federal, que denunció una batería de prácticas ilegales que vulneran derechos básicos y atentan contra la libertad sindical.
Según detalló el gremio, uno de los principales ejes del conflicto es el pago fuera de término de los salarios, una conducta que se repite mes a mes desde junio y que viola de manera directa los artículos 128 y 129 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). A esta situación se sumó el incumplimiento del pago del Sueldo Anual Complementario correspondiente a junio, agravando aún más el cuadro económico de las trabajadoras.
Lejos de revertirse, los atrasos salariales se profundizaron durante los meses siguientes, afectando de manera directa la subsistencia de las empleadas. En agosto, ante la falta de respuestas, se inició una demanda colectiva por los haberes adeudados, mientras la empresa avanzaba con nuevas medidas de ajuste sobre el personal.
El sindicato también denunció suspensiones injustificadas y descuentos salariales aplicados a trabajadoras que ejercieron legítimamente la retención de tareas, en clara violación de los artículos 67 y 218 de la LCT. Estas acciones fueron calificadas como represalias antisindicales destinadas a disciplinar al personal.
Otro de los puntos más graves señalados es el cierre de locales en la provincia de Córdoba, que se habría concretado bajo falsas promesas de continuidad laboral. Para el gremio, estas maniobras constituyen despidos encubiertos y abandono patronal, infringiendo los artículos 231, 232 y 245 de la legislación laboral.
Más incumplimientos
A esto se suma el pago tardío y fraccionado de las liquidaciones finales, junto con la falta de aportes previsionales, sindicales y de obra social. Esta situación derivó en la pérdida de la cobertura médica de las trabajadoras, en violación del artículo 132 bis de la LCT.
El sindicato denunció además un contexto de hostigamiento laboral, con cambios arbitrarios de horarios, imposición de horas extras no remuneradas y presiones para forzar renuncias. Estas prácticas, advirtieron, constituyen un ejercicio abusivo del ius variandi y una vulneración del deber de trato digno, contemplado en los artículos 66, 74 y 75 de la ley.
Lejos de regularizar la situación, la empresa volvió a incumplir en diciembre con el pago del aguinaldo, consolidando —según el gremio— una conducta reiterada de violaciones a los derechos laborales.
Advertencia
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio remarcaron que el salario tiene carácter alimentario, por lo que su falta de pago no representa una mera infracción contractual, sino una afectación directa a la vida digna de las trabajadoras y sus familias. La gravedad del conflicto se ve profundizada por el hecho de que el plantel afectado está compuesto mayoritariamente por mujeres, muchas de ellas jefas de hogar, lo que expone con mayor crudeza las desigualdades estructurales de género en el mundo del trabajo.
En ese marco, el gremio reiteró su exigencia de cumplimiento pleno de la legislación laboral vigente, el cese inmediato de las prácticas persecutorias y la restitución de todos los derechos vulnerados, al tiempo que advirtió que continuará acompañando las medidas necesarias para defender a las trabajadoras frente al accionar empresarial.