Dos empleados del restaurante del Puerto de Mar del Plata Chichilo denunciaron al dueño del establecimiento por golpes y amenazas, en medio de acusaciones de robo. En este marco, desde el Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) de la ciudad balnearia se declararon en estado de “alerta y movilización”.

El restaurante portuario de Mar del Plata, Chichilo, puntualmente su local N°4, está siendo investigado luego de que dos de sus trabajadores denunciaran al empleador por haberlos “maltratado y golpeado”, tanto en privado como en público.

Según trascendió, los hechos ocurrieron el pasado 27 de marzo, cuando el empleador los “maltrató y golpeó en el rostro delante de los comensales y demás empleados”.

Uno de los trabajadores agredidos detalló que el dueño del establecimiento gastronómico lo acusó de un robo, lo amenazó con despedirlo y, tras una discusión, recibió un golpe en la cara.

Según apuntaron desde el gremio, también la pareja del empleado agredido fue víctima de insultos, maltratos y empujones cuando quiso intervenir luego en la discusión. Ambos decidieron radicar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General.

En este marco, el secretario general de UTHGRA Mar del Plata, Pablo Santín, repudió el hecho y advirtió que "de ninguna manera vamos a permitir ningún tipo de violencia física ni verbal contra ningún trabajador”. Por lo que instó al establecimiento a “resarcir inmediatamente a los dos trabajadores involucrados, sostener sus fuentes de trabajo y pedir disculpas públicas por lo sucedido”.

En ese marco, UTGRA manifestó su estado de alerta y no descartó la realización de medidas de fuerza en repudio a lo sucedido y, también, en reclamo del sostenimiento de sus fuentes laborales.

Asimismo, Santín reafirmó su rechazo a la intervención de personal de Prefectura de Mar del Plata que intentó  impedir que el trabajador continúen con su jornada laboral al quererlo “expulsar” del salón. “No podemos permitir este tipo de episodios en ningún establecimiento bajo ninguna circunstancia“, remarcó.

"Que el dueño de un restaurante salga a agredir, insultar, golpear y amenazar a un trabajador y a su compañera es algo totalmente inaudito que amerita nuestro más enérgico repudio. Nos parece muy grave también que intenten resolver cuestiones laborales recurriendo a la fuerza de Prefectura. No podemos permitir este tipo de episodios en ningún establecimiento bajo ninguna circunstancia”, completó el dirigente