El presidente de la empresa Georgalos, Miguel Zonnaras, comunicó una noticia que generó mucho impacto no sólo en los trabajadores sino en los tradicionales consumidores de sus productos al confirmar que los conocidos caramelos Flynn Paff se producen en China y luego se comercializan en el mercado local.
La revelación se da en el marco de un momento de tensión en la planta que la compañía tiene en la localidad bonaerense, donde llevan a cabo un esquema de suspensiones rotativas de operarios, debido a la caída en el consumo.
La medida abarca a unos 80 trabajadores cada quince días y fue adoptada como un mecanismo para sostener el empleo en un escenario de retracción productiva. Precisamente, la razón obedece a la existencia de una caída del 29% en el volumen de producción y una capacidad ociosa cercana al 55%.
Producción en el exterior
En diálogo con el podcast La Fábrica, Zonnaras explicó que el traslado de la elaboración de los Flynn Paff se vincula con que China responde a criterios de competitividad dentro de un mercado global cada vez más demandante.
Si bien reconoció que tiene un “ADN industrial”, confesó que también que es “muy pragmático: el proyecto tiene que ser rentable y sustentable en el tiempo”.
En ese sentido, mencionó que las materias primas dejaron de representar una ventaja competitiva para países productores como la Argentina, ya que hoy funcionan como commodities con precios similares en todo el mundo. Por ese motivo, indicó: “Para nosotros, el costo de la materia prima es prácticamente el mismo que en cualquier parte del mundo. Al ser una commodity, el precio al que entra a una fábrica es prácticamente igual sin importar dónde esté ubicada”.
Asimismo, estableció una comparación en torno a la estandarización tecnológica de la industria al sostener que “hoy ya no hay grandes diferencias tecnológicas entre un productor y otro”.
Luego, analizó que los factores que terminan definiendo la competitividad de una empresa están vinculados a la estructura de costos generales, como la carga impositiva, la logística, la infraestructura o la intervención estatal.
Continúa la tensión
Mientras produce en China, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), sigue de muy cerca el devenir de los operarios afectados por las suspensiones.
Al respecto, los representantes de la entidad gremial subrayaron la necesidad de preservar los puestos de trabajo y enfatizaron que existe un acuerdo vigente que impide despidos bajo el artículo 247 hasta noviembre de este año. Su secretario general, Sergio Escalante, declaró: “Reafirmamos nuestra voluntad de diálogo, pero también nuestro compromiso firme en la defensa de cada puesto de trabajo”.
El presidente de Georgalos planteó una crítica al esquema de costos laborales que generó un cimbronazo político. “Me encantaría pagarle el 100% de mi costo laboral al empleado y que después vengan todos a sacarle la parte que corresponde. Van a ver a quién putean”, disparó
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se hizo eco de esas palabras y utilizó la declaración para defender el proyecto oficial de modernización laboral.