Tras la intervención del STIA, Lamb Weston cedió y pagará la indemnización total más una gratificación del 30%

Los empleados, con el apoyo del Sindicato de la Alimentación, encabezado por Sergio Escalante, aceptaron la propuesta de la empresa internacional productora de papas fritas, la cual cerró su planta de Munro y echó a todo su personal.

Jueves, 29 de enero de 2026 18:37

La empresa internacional de papas fritas Lamb Weston finalizó su conflicto laboral luego de los trabajadores, acompañados por el Sindicato de la Alimentación (STIA), aceptaran la propuesta la compañía de pagar las indemnizaciones completas, un bono del 30 por ciento, la parte proporcional del aguinaldo y la garantía del seguro de desempleo.

El acuerdo se llevó a cabo este miércoles y de esta manera se formalizó el despido de 110 trabajadores de la planta que tenía en Munro, provincia de Buenos Aires, y que cerró a principios de este mes.

Al inicio, la intención de la compañía fue presentar un procedimiento preventivo de crisis (PPC) y abonar la mitad de las compensaciones.

La postura del gremio era asegurar la continuidad de los puestos de trabajo y por lo que su secretario general, Sergio Escalante, recalcó  “rechazamos la decisión de la empresa de cerrar la unidad productiva de Munro, ya que no se corresponde con su situación real”.

En ese sentido, hizo alusión a que Lamb Weston inauguró hace apenas tres meses una planta con tecnología de punta en la que invirtió más de 300 millones de dólares, por lo que no pudo plantear firmemente el escenario de crisis.

Traslado a Mar del Plata

Desde STIA, mencionaron que “nuestro principal objetivo es preservar las fuentes de trabajo y sostener la producción”, aunque reconocieron que “sin embargo, acompañamos a los compañeros en su decisión, entendiendo que cada trabajador decide en función de su situación individual y familiar”.

La persistencia del sindicato favoreció el reclamo de los trabajadores en relación al calendario, dado que si no acordaban en la audiencia del jueves, la siguiente indefectiblemente iba a caer en febrero y la empresa se hubiera visto obligada a abonar una nueva masa salarial.

Ahora, la compañía concentrará la totalidad de su actividad en la planta de Mar del Plata, donde los salarios que paga son un cuarenta por ciento más bajos.

La empresa tiene un fuerte sesgo hacia el comercio exterior: entre el 80% y el 85% de la producción se destina a la exportación, principalmente a mercados de América Latina y el Caribe. Durante la presentación del flamante establecimiento, directivos de la firma habían adelantado su objetivo de abastecer desde el país a la mayor cantidad posible de los 33 mercados regionales en los que opera la compañía.

Apoyo partidario 

En simultáneo, el gremio que representa a la industria alimenticia se metió de lleno en la discusión y manifestó el apoyo que recibió por parte de todas las vertientes del Partido Justicialista de Vicente López, distrito cuya zona fabril, el cordón oeste integrado por Villa Martelli, Munro, Carapachay y Villa Adelina, viene sufriendo los embates del modelo importador.

A diferencia de lo que sucede comúnmente, la estrategia de la firma estadounidense fracasó porque apostaba a  que los trabajadores se vayan desmoralizando con el paso del tiempo y perder la capacidad de presión. Esta vez no ocurrió. 

Y pasar que la decisión de los despidos era irreversible, la intervención de la organización sindical logró conseguir las mejores indemnizaciones posibles. 
 

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