La CGT pone el techo a las paritarias en el centro de su reclamo para el Día del Trabajador

Luego de reunir a su Consejo Directivo, la central obrera confirmó que marchará el 30 de abril a Plaza de Mayo como parte de la conmemoración del 1° de mayo. Además, habrá un acto junto a la iglesia católica.  

Viernes, 10 de abril de 2026 09:14

Luego de una cumbre realizada en la sede de Azopardo, la conducción de la CGT anunció que realizará una movilización a Plaza de Mayo el próximo 30 de abril, en el marco de la conmemoración del Día del Trabajador. La jornada no incluirá un paro general y estará acompañada por una celebración religiosa en homenaje al papa Francisco. Uno de los ejes de los reclamos será el techo a las paritarias, que el gobierno insiste con aplicar tanto para los empleados bajo convenio privado como para los estatales. “Cuando se lleva adelante una política económica, no debe ser desarraigada de lo que siente la gente”, alertaron.

La decisión fue adoptada tras una reunión del Consejo Directivo de la central obrera en su sede de la calle Azopardo. El encargado de comunicarla fue Jorge Sola, uno de los integrantes del triunvirato y titular del Sindicato del Seguro. Según explicó el dirigente, la convocatoria buscará también visibilizar la situación actual del mundo del trabajo. “El Papa tuvo vínculo con los trabajadores y con la solidaridad como bandera. En esa conmemoración vamos a plantear el escenario de endeudamiento familiar y el aumento del desempleo”, sostuvo.

En ese contexto, Sola reiteró el reclamo por paritarias libres, con acuerdos que puedan negociarse y homologarse según cada actividad. “El Gobierno fijó un techo que está por debajo de la inflación promedio”, cuestionó. Durante el anuncio estuvo acompañado por los también dirigentes Octavio Arguello y Horacio Arreceygor. El anuncio de la CGT llegó luego de una serie de encuentros con sectores eclesiales y que se terminó de cerrar este jueves durante la reunión del consejo directivo.

Romper el techo

Sola planteó la necesidad inmediata de que se termine el techo a las paritarias. Era tiempo ya que lo dijeran, porque las negociaciones se pisaron desde el primer día y quedaron incluso, como señaló Sola por “debajo de la inflación promedio” y eso impacta de manera directa en el poder adquisitivo.

En esa línea, el titular del gremio del Seguro afirmó que resaltó que “cuando se lleva adelante una política económica, no debe ser desarraigada de lo que siente la gente” que, para Sola no es otra cosa que “el ajuste brutal, que no es de ahora, viene sucediendo desde el mismo momento en que este gobierno asumió. Y que sucede en el poder adquisitivo, pero también sucede en la discapacidad, en los laburantes, los jubilados, sucede en la educación, y ese malhumor social se trasunta en una manera de expresarse que cada uno de ustedes perciben en las notas que hacen”, esgrimió y dio pistas de la razón por la que decidieron poner un pie en la calle, de nuevo.

En cuanto a la caída del poder adquisitivo, el triunviro dijo que es “importante la defensa irrestricta la posibilidad de que cada gremio pueda tener una discusión libre en sus paritarias salariales”. “Si hay algo que este gobierno ha hecho y siempre ha denostado es el control de precios. Una de las anclas que está llevando adelante para mantener su política económica es, precisamente, el control sobre uno de los valores y de los precios, que es el control de los salarios”, aseguró.

Acompañamiento

Se espera que a la movilización se sumen sectores de la Iglesia críticos de la gestión de Javier Milei, así como organizaciones sociales agrupadas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Este espacio viene de protagonizar protestas en distintos puntos del país, con cortes de rutas y puentes, en rechazo al recorte de unos 900 mil programas de salarios sociales complementarios dispuesto por el Ministerio de Capital Humano.

Además, según se anunció la movilización servirá también para “festejar” los avances que lograron en el ámbito de la justicia laboral que le permitió a la central obrera en general y a los trabajadores en particular, gozar de la suspensión de los artículos más dañinos de la reforma laboral. En ese sentido, Sola afirmó que los artículos suspendidos están vinculados tanto a su inconstitucionalidad como que violan “el principio protectorio del derecho del trabajo, donde en una relación contractual siempre el trabajador es la parte más débil que debe protegerse”. Incluso advirtió que la reforma laboral tiene, entre tantas maldades, “la transgresión del principio de progresividad que marcan nuestra Constitución y los tratados internacionales, que marcan que todo derecho social, una vez que se tiene ganado un derecho, no puede retroceder”.