La crisis de consumo del modelo libertario pone contra las cuerdas a la histórica bodega Bianchi: despidos y más de $1.600 millones en cheques rechazados

La empresa inició una reestructuración para evitar el concurso preventivo, confirmó 17 desvinculaciones, arrastra una deuda bancaria superior a los $17.000 millones y busca recuperar liquidez en medio de la crisis que atraviesa la industria vitivinícola.

Lunes, 06 de julio de 2026 16:27

La histórica Bodegas Bianchi despidió a 17 trabajadores como parte del proceso de reestructuración financiera que lleva adelante desde comienzos de este año, en un contexto marcado por el fuerte deterioro de sus cuentas y la búsqueda de evitar un concurso preventivo de acreedores.

La decisión fue comunicada oficialmente por la empresa, que justificó las desvinculaciones en una revisión de su estructura operativa para adecuarse a la compleja situación que atraviesa la industria vitivinícola.

"Esta revisión implicó la desvinculación de un número acotado de colaboradores, cuyas indemnizaciones han sido puestas a disposición dentro del marco de la legislación laboral vigente. Asimismo, la compañía ofreció programas de retiro voluntario como una alternativa adicional dentro de este proceso", sostuvo la firma en un comunicado.

Desde la empresa aseguraron que la reestructuración no afectará el funcionamiento habitual de la bodega y que tanto las actividades productivas como las comerciales y de exportación continúan desarrollándose con normalidad.

Una crisis financiera que se profundiza

Los despidos se producen en medio de un delicado escenario económico para la compañía. Según los registros oficiales del Banco Central, la situación financiera de Bodegas Bianchi se agravó significativamente durante los últimos meses.

En enero, la empresa registraba 80 cheques rechazados por un monto superior a los $1.012 millones. Seis meses después, esa cifra escaló hasta 205 cheques rechazados por $1.623 millones, de los cuales apenas regularizó 11 documentos por poco más de $12 millones.

A ese panorama se suma una deuda bancaria superior a los $17.000 millones, distribuida entre más de una decena de entidades financieras. Entre los principales acreedores figuran Banco Supervielle, Banco Macro, Banco Provincia, ICBC, Banco Comafi, Banco Nación, BBVA, Galicia, Santander, Banco Industrial, Bibank y Credicoop.

Con el objetivo de obtener liquidez para afrontar sus compromisos más urgentes, la empresa concretó durante este año la venta de una histórica finca ubicada en San Rafael por un valor cercano a los 10 millones de dólares.

Al mismo tiempo, contrató a las consultoras Southern Cone Partners y Ernst & Young para diseñar un plan de reestructuración financiera, mientras que el estudio jurídico Beccar Varela quedó a cargo del asesoramiento legal del proceso.

Cambios en la conducción

La reorganización también implicó modificaciones en la conducción de la compañía. En mayo dejó su cargo el CEO Pablo Glöggler, quien había asumido la dirección general en 2024 luego de desempeñarse como director y presidente de la firma.

Su salida coincidió con el avance del proceso de negociación con bancos, proveedores y acreedores, además de la implementación de distintas medidas destinadas a recuperar liquidez y reorganizar la estructura financiera de la empresa.

Hasta el momento, Bodegas Bianchi no informó quién ocupará la conducción ejecutiva.

Un sector que acumula señales de alerta

La situación de Bodegas Bianchi no constituye un caso aislado dentro de la industria vitivinícola. En los últimos meses otras bodegas quedaron expuestas por graves dificultades financieras, con elevados niveles de cheques rechazados, problemas para sostener la cadena de pagos e incluso procesos judiciales.

Uno de los casos más relevantes es el de Bodega Norton, que obtuvo la apertura de su concurso preventivo para reestructurar una deuda cercana a los 30 millones de dólares. La empresa acumula actualmente 355 cheques rechazados por $4.530 millones y figura en situación 4 dentro del sistema financiero.

A esa lista también se suma Casa Montes, la bodega sanjuanina que registró 286 cheques rechazados por $471,4 millones, aunque logró regularizar parte de esa deuda.

El escenario refleja las dificultades que atraviesa un sector que combina caída del consumo interno, mayores costos financieros y crecientes problemas para acceder al crédito, un contexto que comienza a impactar también sobre el empleo, como quedó evidenciado con los 17 despidos anunciados por Bodegas Bianchi.