La industria textil acentuó su crisis durante el primer cuatrimestre de 2026, situación que se vio reflejada con la desactivación de 6 de cada 10 maquinarias, lo también evidenció un crecimiento importante en la paralización de la producción en numerosos plantas, acorralado por los despidos y los elevados costos de fabricación.
La Fundación Pro Tejer publicó un nuevo informe de situación donde comparte números muy negativos a partir de que "en abril de 2026, la actividad de la industria textil sufrió una baja del 23% interanual y del 31% en comparación con el mismo mes de 2024".
Además, evidenció que "durante el primer cuatrimestre de 2026, el sector textil acumuló una caída del 25,5% respecto al año anterior y del 32,3% frente a 2023".
Los factores que hicieron que el rubro sufriera un fuerte descenso son múltiples y se destacan el desmantelamiento de las medidas de protección que rigieron en los últimos 20 años, lo que facilitó al extremo el ingreso de productos importados a través de plataformas chinas. Además, sumó a la nómina de preocupaciones la entrada de mercadería de contrabando.
Máquinas apagadas
En el documento, se desmenuzó que en prendas de vestir y calzado se registró una caída de 8,8% interanual, acumulando una baja de 15,4% en el primer cuatrimestre. Precisamente, fue el segundo más afectado dentro de este segmento, con una contracción del 14,3% frente al 7,1% de prendas de vestir.
Además, el relevamiento estableció que "la industria textil operó a apenas el 42,4% de su capacidad instalada en abril".
En ese sentido, arrojó que "el promedio del primer cuatrimestre (36,6%) muestra que más de 6 de cada 10 máquinas están paradas en las fábricas", lo que es el nivel más bajo de la historia exceptuando la pandemia del coronavirus.
Bajaron los precios
Con la misión de evitar que el cuadro empeore aún más, las compañías textiles ajustaron los valores de los productos por debajo de la evolución del Índice de Precios al Consumidor. Al respecto, mencionó que “con una inflación general de mayo de 2026 en 2,1% mensual y 33,2% interanual, el rubro de prendas de vestir y calzado aumentó sólo un 0,3% mensual y un 12% interanual, posicionándose como el rubro con menor crecimiento de precios de toda la economía".
De acuerdo al documento, en la comparación acumulada desde diciembre de 2023, la indumentaria trepó un 126%, frente a un 228,5% del nivel general del IPC. Los precios mayoristas textiles (18,4% interanual) y de prendas (14,9%) también se colocaron muy por debajo de la media de la industria nacional (31,1%).
Los bajos índices también llegaron al empleo, dado que el sector textil registró la caída más alta de toda la economía, con un desplome del 20% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. "Esto significó la destrucción de 24.097 puestos de trabajo directos. La cadena de valor perdió 874 empresas productivas registradas (14%) en el mismo período", mencionó.