La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) respondió con dureza al fallo judicial que anuló la elección nacional encabezada por Abel Furlán e intervino el sindicato por 180 días, y denunció la existencia de una “operación política, judicial y empresaria” orientada a disciplinar a la organización gremial y debilitar su capacidad de lucha.
A través de un comunicado difundido este jueves, el gremio metalúrgico vinculó directamente la resolución de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo con el reciente fallo de los mismos jueces que rehabilitó más de 80 artículos de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
“Los mismos jueces de la Cámara del Trabajo que avalaron la reforma laboral de Milei, Víctor Pesino y María Dora González, hoy avanzaron sobre la Unión Obrera Metalúrgica con un fallo arbitrario, antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización”, expresó la UOM en el documento.
La organización que conduce Abel Furlán interpretó la intervención como parte de una ofensiva más amplia contra el sindicalismo combativo y remarcó que el ataque judicial se produce en medio de las negociaciones paritarias del sector.
“Un ataque al salario de los trabajadores”
En el comunicado, la UOM sostuvo que el verdadero objetivo de la intervención es debilitar al principal sindicato industrial del país en plena disputa salarial con las patronales metalúrgicas.
“La UOM es el principal sindicato industrial de la Argentina y este ataque llega en el mismo momento en que venimos enfrentando a las principales patronales del sector para defender el salario de los trabajadores metalúrgicos, después de una pérdida salarial brutal de los últimos dos años”, señalaron.
Para la conducción sindical, la intervención “no nació hoy” sino que es el desenlace de una estrategia que comenzó hace meses.
“Es el desenlace de una operación política, judicial y empresaria que venimos denunciando desde hace meses y que tuvo siempre un único objetivo: disciplinar a la UOM, debilitar nuestra capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización”, afirmaron.
En el gremio consideran que detrás de la avanzada judicial aparecen intereses ligados a Techint y a su CEO, Paolo Rocca, histórico adversario político y sindical de Furlán.
El trasfondo político y judicial
La intervención de la UOM fue resuelta por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, integrantes de la Sala VIII de la Cámara del Trabajo, los mismos magistrados que semanas atrás dejaron sin efecto la cautelar presentada por la CGT contra la reforma laboral libertaria.
Ese antecedente quedó todavía más bajo sospecha luego de que el Gobierno nacional impulsara, menos de 24 horas después de aquel fallo favorable a la Casa Rosada, la extensión por otros cinco años del cargo de Pesino pese a haber superado los 75 años.
La secuencia fue denunciada por distintos sectores sindicales como un posible caso de “beneficios mutuos” entre el Poder Ejecutivo y el magistrado.
Ahora, tras la intervención de la UOM, el conflicto volvió a escalar.
“Lo que no pudieron ganar en las urnas”
En su comunicado, el sindicato también apuntó contra el sector opositor interno que judicializó el proceso electoral luego de sufrir una dura derrota en las urnas.
“Primero atacaron el proceso electoral de la seccional Campana, intentando instalar denuncias y operaciones mediáticas para judicializar la vida interna del sindicato”, señalaron.
Y agregaron: “Después intentaron impedir el funcionamiento del Colegio Electoral Nacional para bloquear la constitución del nuevo Secretariado Nacional. Pero fracasaron una y otra vez”.
La lista oficialista Violeta y Azul había obtenido casi el 90% de los votos en Zárate-Campana frente a la oposición encabezada por Ángel Derosso, mientras que a nivel nacional Furlán fue reelegido con el respaldo de 48 de las 53 seccionales del país.
“Los trabajadores metalúrgicos hablaron con claridad en las urnas y ratificaron de manera contundente la conducción de Abel Furlán”, destacó la organización.
En otro de los tramos más duros del texto, la UOM acusó al espacio opositor de actuar alineado con intereses empresarios y con el Gobierno nacional.
“El sector interno derrotado en las elecciones continuó tratando de conseguir en los juzgados lo que no logró en las urnas. Eligieron transformarse en instrumento de los grupos empresarios y de un gobierno que hambrea al pueblo, destruye la industria nacional y pretende barrer décadas de derechos laborales y organización sindical”, dispararon.
Finalmente, el gremio advirtió que no aceptará pasivamente la intervención judicial.
“Son los que hoy festejan esta intervención vergonzosa. Se equivocan si creen que los metalúrgicos vamos a quedarnos de brazos cruzados frente a este atropello”, concluyó el comunicado.