Luego de varios meses de crisis y conflictos, a comienzos de este mes la empresa El Nuevo Halcón, operadora de la tradicional linea148 de colectivos que une Plaza Constitución con Florencio Varela, anunció el su cierre definitivo y avanzaron con la venta de la terminal de Quilmes para financiar el pago de la deuda con sus trabajadores. así lo informó la firma, que admitió una deuda con unos 500 empleados, que incluía el medio aguinaldo de diciembre y los salarios de enero y febrero. Pero esta promesa no se cumplió, lo que hizo que la Unión Tranviaria Automotor (UTA), gremio de los choferes de colectivos, les reclamara a las autoridades del sector, ante lo que considera es un grave problema.
Mediante un comunicado, el gremio que lidera Roberto Fernández aseguró que a 90 días de iniciado el conflicto en la empresa, “no se resuelve la situación de las líneas que son explotadas por El Nuevo halcón SA, acrecentando la incertidumbre de 500 trabajadores y sus familias”. A la fecha, marcó la UTA, “la autoridad de aplicación correspondiente no ha definido la situación y ya no podemos dilucidar si esto es por negligencia, descuido, indolencia, pereza o simplemente dejadez”.
El conflicto expone un patrón que se repite en el sector: deterioro progresivo del servicio, falta de unidades, medidas de fuerza y un desenlace abrupto que deja a los empleados en una situación crítica. “Estamos sin cobrar hace meses y ahora tampoco sabemos si vamos a seguir trabajando cuando entren las nuevas empresas”, advirtieron en su momento delegados de la empresa, que reclaman una “solución urgente” para garantizar el pago de lo adeudado y la preservación de los puestos de trabajo.
Advertencia y reclamo
Ante esta situación, la UTA advirtió que la mora en resolver el problema “atenta contra el mantenimiento de la paz social, hoy precaria y en peligro, en tanto el sentimiento es que la situación parece que ‘no importa’, y sí importa y mucho, son fuentes de salario, salarios, sustento familiar, y la ida y vuelta de los trabajadores a sus trabajos en un transporte adecuado”.
Por esto, el gremio de los choferes de colectivos exigió “terminar con la incertidumbre” y se toma una definición al respecto, “a fin de terminar con la incertidumbre, en principio de más de 500 trabajadores y sus familias, como así también del público usuario”.
Traslados
En el marco de un acuerdo para garantizar la continuidad de la línea 148 y preservar los puestos de trabajo, la operación de los recorridos comenzará a ser asumida por otras empresas del sector. Así, el servicio que une Plaza Constitución con San Francisco Solano, y pasa por distintas zonas del conurbano sur, como Quilmes y Florencio Varela, sería repartido entre varias empresas: los trazos con destino a San Francisco Solano pasarían a la órbita de San Vicente, firma ligada al Grupo DOTA.
Por su parte, las prestaciones hacia Florencio Varela quedarían bajo la gestión de Expreso Quilmes (línea 98), cuya titularidad comparten equitativamente DOTA y la SAES (administradora de la Línea 85).