En el marco del nuevo plan de ajuste sobre el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que incluye nuevos despidos masivos y la denuncia contra trabajadores por una medida sindical, los propios directivos y mandos medios de la entidad alertaron sobre las consecuencias del achicamiento. Mediante un comunicado, respondieron al anuncio que la semana pasada hiciera trascender el presidente del organismo, Miguel Romero, sobre “inminentes despidos masivos”, debido a un requerimiento del Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, y hablaron de “situación de inviabilidad técnica”.
De esta forma, los propios directivos del INTI rechazaron la desarticulación del Sistema Nacional de Innovación, como se anunció hace unos días. “Como se advirtió anteriormente, el INTI no es una estructura burocrática, sino un organismo de ciencia y técnica cuya columna vertebral es su capital humano especializado”, recalcaron. “Reducir salvajemente la planta operativa no constituye una ‘optimización’, sino la eliminación de capacidades críticas en metrología, certificación y asistencia tecnológica. Sin técnicos y profesionales, los laboratorios y plantas piloto se convierten en infraestructuras vacías, eliminando la soberanía tecnológica de la Nación”, alertaron.
La estructura jerárquica, afirmaron, “tiene la responsabilidad de garantizar la calidad y la trazabilidad de los servicios que se brindan a la industria”. “Bajo los lineamientos que se intentan imponer, resulta técnicamente imposible asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes y los compromisos internacionales contraídos por el Instituto. No podemos, bajo nuestra ética profesional, liderar una estructura que sea privada de las herramientas mínimas para cumplir con su misión”, afirmaron los directivos del INTI.
Industria nacional
Los directivos recordaron que la estructura del INTI que quieren disolver tiene como fin el apoyo a la industria nacional. “El INTI es el motor que potencia a las pymes argentinas. La desvinculación masiva de personal capacitado rompe los puentes de transferencia tecnológica construidos durante décadas. Esta reestructuración condena a la industria nacional a la obsolescencia y a la dependencia de estándares extranjeros, encareciendo los costos de producción y debilitando la competitividad de nuestras exportaciones”, resaltaron.
Además, se hacen tareas de responsabilidad con la salud y seguridad de la población: “Los despidos y la reestructuración anunciada implican una pérdida sustantiva de capacidades críticas del estado en materia de control y vigilancia sanitaria. Entre otras funciones, se ven afectadas la evaluación de contaminantes en materiales en contacto con alimentos, la verificación de la seguridad de productos de uso masivo, y la validación de equipos críticos, incluidos los médicos. Esto debilita la prevención, incrementa el riesgo sanitario y expone a la población a daños evitables. Alertamos públicamente frente a la gravedad de esta situación”.
El comunicado sintetiza que “ratificamos que la defensa del INTI es la defensa del desarrollo productivo argentino. En este marco, dejamos constancia de que cualquier escenario que derive en la paralización de servicios estratégicos o en la pérdida del patrimonio científico-tecnológico nacional será de exclusiva responsabilidad de las autoridades que impulsen estas medidas, así como también de las consecuencias institucionales que ello conlleve”.
Proyecto de ajuste
Hace unos días, el propio Romero confirmó en el INTI que, desde la cartera comandada por Federico Sturzenegger, le solicitaron “una nueva estructura y la desvinculación de más de 700 trabajadores”, es decir, la tercera parte de la planta total.
Al respecto, este jueves 30, día en que también hubo una protesta de los trabajadores en la sede del INTI en Constituyentes y General Paz, partido de San Martín, los integrantes de la estructura de mandos jerárquicos del organismo -subgerentes, directores y jefes de Departamento- dieron a conocer un comunicado expresando el “rechazo categórico a cualquier medida que implique despidos, desvinculaciones, pases a disponibilidad o una reestructuración que comprometa las capacidades sustantivas del organismo,” ya que si se concretan los anuncios el INTI enfrentaría “una situación de inviabilidad técnica, ética y operativa para el ejercicio de sus funciones”. “La defensa del INTI es la defensa del desarrollo productivo argentino”, concluyeron.