El 12,2% de la población activa del país, es decir 1.600.000 personas, se vio obligada a tener más de un trabajo para poder hacerle frente al elevado costo de nivel de vida, a finales de 2025.
Este segmento de empleados en relación de dependencia o de cuentapropista afectados por el pluriempleo quedó por debajo del 12,4% de 2024, lo que hace que ambos indicadores sean los peores de casi la última década.
En ese contexto, la Fundación Encuentro realizó un seguimiento a partir de una información suministrada por la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, en la evidencia que en los últimos diez años hubo un crecimiento importante desde el 8,8% registrado en 2016.
Tras incrementarse en 2017 y 2018, en 2019 tocó el 10,8%, y volvió a caer en 2020 al 10,9%. Desde ese momento, siempre fue en alza, hasta la estabilización que se registró en 2025.
La población femenina, la más afectada
El relevamiento dejó en evidencia que del total de la población afectada por el pluriempleo, el 56,6% corresponde a las mujeres, aunque por otro lado también aparece que mientras que el 15,5% de las mujeres ocupadas tiene más de un trabajo, en los hombres esa tasa baja al 9,5%.
El factor que explica este fenómeno es la inserción en el servicio doméstico, dado que es el sector con mayor incidencia de pluriempleo (13% del total), debido a sus jornadas fragmentadas que obligan a sumar horas en distintas casas para conformar un ingreso básico.
Otro dato inquietante es que el pluriempleo se concentra en los trabajadores de entre los 30 y 65 años: un 85% y evidencia que el 63% de los pluriempleados son jefes o jefas de familia.
Lejos de lo que se puede pensar, la multiplicidad laboral no se asocia exclusivamente a la precarización, debido a que las tareas administrativas y contables representan el 18,6% de los casos, aunque también hay una presencia fuerte de profesionales. En este sentido, los trabajadores de la salud, la educación y el trabajo social concentran el 10,2% del total.
Este último dato muestra cómo los trabajadores de esos sectores deben recurrir a otras ocupaciones para batallar contra la inflación. En términos de ingresos, el promedio de un pluriempleado ($ 656.372) es un 13,1% superior al de quien tiene un solo trabajo. Sin embargo, la brecha en la media es del 33,3%.
En el territorio
El Gran Buenos Aires es la región con la mayor población del país afectada por el pluriempleo con el 54,8%. Sin embargo, en la Patagonia (2,3%) o el Noreste (3%), las oportunidades de una segunda inserción se vuelven más limitadas.
Asimismo, si bien el estudio detecta que el 64,8% realiza aportes jubilatorios, el pluriempleo no garantiza estabilidad, debido a que, en muchos casos, el trabajador combina un empleo registrado con changas informales o utiliza el monotributo para cubrir diversas actividades.
Finalmente, con ocho de cada diez pluriempleados poseen dos trabajos, consolida un nuevo sistema laboral donde la histórica jornada ocho horas dejó de ser suficiente.