Unos 180 puestos de trabajo corren peligro de desaparecer debido al inminente cierre de dos establecimientos hoteleros de Mar del Plata destinados integrantes de las fuerzas armadas, luego del anuncio de la privatización de la obra social del personal militar, la cual los administra.
Los empleados no salen de su inquietud, la incertidumbre se adueñó de su realidad, debido a que existen indicios de que el Hotel Tierra del Fuego, frente a Punta Iglesia, y al Antártida, ubicado en Luro y la Costa, dejarán de funcionar.
A la espera de una resolución
Al respecto, el dirigente de la CTA Autónoma local, Diego Lencinas, confirmó que se realizó una asamblea para evaluar esta situación delicada que se afronta frente a lo que parece una decisión tomada y que se resisten a que sea irreversible.
Lencinas sostuvo que “la nueva obra social tomó la decisión de no hacerse cargo de los hoteles” y reiteró que esa determinación produce que los trabajadores se encuentren en un limbo . En referencia a la Agencia de Administración de Bienes del Estado, apuntó que “la IOSFA está en trámite con la AABE para trasladar los dos edificios”.
El dirigente comentó que “hoy estamos a la espera de la resolución de las fuerzas armadas y si se hacen cargo de los hoteles”, al tiempo que repasó que esta decisión coincide con que el 31 de marzo se vencen los contratos de 80 trabajadores temporarios.
¿Fin del turismo social?
Cabe destacar que el martes 31 de marzo, en coincidencia con el cese de esos contratos, los empleados organizarán una radio abierta frente a los hoteles para expresar el reclamo e insistir en la posibilidad de continuidad de ambos establecimientos.
El representante de la CTA Autónoma señaló que “queremos continuidad de los contratados y los hoteles trabajando”, así como subrayó que “estos hoteles no pueden dar pérdida con una buena administración”.
Además, reveló que “hay decisión para que no trabajen al 100% para justificar una decisión tomada, que es desprenderse de lo que es turismo en la obra social”.
Se trata de una situación idéntica a la de los 60 empleados de la Unidad Turística Chapadmalal permanecen en la “absoluta angustia” luego de que el Gobierno oficializó la concesión por 30 años del complejo, con el objetivo de atraer la inversión privada para “elevar la calidad” del servicio.
Fue el Jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, quien realizó el anuncio en el marco de una conferencia de prensa caliente, donde tuvo que afrontar preguntas vinculadas a su cuestionado patrimonio.
El complejo fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2013, pero a la administración Milei parece no importarle, dado que justifica que el Estado no debe gestionar hotelería por carecer de "ventajas competitivas".
Los representantes de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) seccional Mar del Plata consideraron que la medida es una “venta de humo”, al tiempo que aseguraron que están “defendiendo las áreas de trabajo en un momento muy difícil, sin un horizonte claro".