Casi 160 trabajadores de la compañía Alijor, que produce tapas de empanadas y tartas de esa marca y los panificados de La Salteña, denuncian que llegar a fin de mes y afrontar sus deudas es una odisea ya que cobran sus salarios en 8 cómodas minicuotas. Además de esa situación, para que se las abonen, están obligados a viajar desde la localidad bonaerense de Garín hacia la Ciudad Autónoma de Buenos, precisamente a la casa del dueño, para ejercer presión
Benjamín Biderman, fundador de la firma en 1989, está al frente de la misma a pesar de estar cerca de los 89 años de edad, luego de que su hijo Jorge dejó la conducción en 2016.
En el último tiempo, además de sus propias tapas de empanadas y de pascualina, elabora para La Salteña pan de molde, pan de mesa, lactal, diet, de miga, de hamburguesas, hasta otras variedades. Además, hace un año y medio, Alijor dejó de fabricar pastas. De hecho, también antes hacía Façon a La Anónima, pero hace 5 años se discontinuó el contrato.
Al respecto, el delegado congresal del Sindicato de la Alimentación de Capital Federal y trabajador de Alijor desde hace más de dos décadas, consideró que “la situación de los trabajadores es muy complicada, hace dos años cobramos los sueldos en varias cuotas”, al tiempo que informó que “venimos padeciendo la reforma laboral antes de que sea ley”.
Asimismo, señaló las consecuencias que está situación trae en sus compañeros al mencionar que “todos los trabajadores están muy endeudados, algunos con tratamientos psiquiátricos, los que están separados no logran que la empresa les pague a término lo que reciben sus hijos, para lograr que nos pague tenemos que ir a la casa del dueño a protestar, entonces su mujer y los vecinos lo convencen para que cumpla".
También, alertó que "hace 5 años no nos compran ropa nueva, varios no tienen ni los zapatos de seguridad, por eso hay compañeros que no pueden entrar a la planta”.
Además, detalló: “No nos compran ni protectores auditivos. Hace dos años nos sacaron el comedor: antes nos daban almuerzo y cena, según los turnos. Cuando nos toca salir de vacaciones, la empresa no las paga. Encima nos corta los días cuando quiere”.
Además, lamentó que “parece que la modernización la ensayaron con nosotros, en estos dos años del gobierno de Javier Milei perdimos muchos derechos".
¿Por qué Alijor paga en cuotas?
Los empleados señalan que Alijor debe afrontar una infinidad de deudas y juicios, situación que hizo que le embargaran las cuentas, lo cual deriva en que tengan que cobrar en efectivo.
El dirigente explicó que "siempre cobramos el 50% del sueldo el día 20 y el restante el día 5, eso ya no se respeta más”. “Primero, en vez de 50%, nos daban el 25%, ahora el 12,5%. O pagás la tarjeta o la luz, o comés o pagás el alquiler, o pagás remedios o pagás el combustible”, profundizó.
Y señaló a BAE Negocios que “estamos todos endeudados con los bancos por las tarjetas de crédito o por préstamos personales, ya no damos más".
“Los compañeros separados que tienen que pasar la manutención de sus hijos, la empresa espera que se junten dos o tres meses y recién ahí deposita”, reiteró y opinó que “todo eso trae muchos problemas familiares, es muy complejo".
Maniobras extorsivas
Biderman, que tendría también inversiones agropecuarias, adopta una postura antiobrera. A propósito, Viñas transparentó: "Nos amenaza con un lock out patronal, nos dice ‘si no les gusta cómo les pago, cierro la fábrica y me voy del país'. Nos genera miedo, todos somos personas grandes, algunos con más de 35 años en la empresa. ¿A dónde vamos a conseguir trabajo? Hay mucha tristeza y malestar en la fábrica. En Alijor perdimos todos los derechos".
Los operarios temen despidos, ya que desde 2017, cesantearon a todo el equipo comercial, integrado por 14 personas, y nunca se tomó a alguien en esa área. Actualmente, los productos se venden solo a través de los distribuidores.
“Entrás a la fábrica y ves caras largas, la gente está desganada, cansada. Es tristísimo. Necesitamos trabajar tranquilos y cobrar el sueldo como corresponde", concluyó.